Decían que no solo es un libro infantil. A mí no me lo ha parecido. De hecho, este libro me lo regaló alguien de pequeña y no fui capaz de pasar de la primera página. Es verdad que no fui una gran lectora de pequeña y creo que este libro ha llegado a mi vida, con 35, en el momento en que yo he tenido más sensibilidad para recibirlo. Una obra maestra, con una sensibilidad que se agradece muchísimo viniendo de un autor masculino. Porque los hombres también son capaces de expresar afecto aunque a veces se les niegue. Afecto del que no espera contrapartida y que no está motivado por mecanismos de compensación del ego se ningún tipo. Una muestra de amor universal, a la naturaleza, a los animales, a sus vecinos… Una oda al estado actual de las cosas, lleno de pasajes bellísimos que solo pudo escribir una persona enamorada de la vida y quizá, esto sí es lo que le acerca a la visión infantil, en la que todo sencillo y deslumbrante. Si alguien sabe más de este tipo de lecturas, por favor, que me las recomiende :) Agradeceré.