Henry Charles Bukowski (born as Heinrich Karl Bukowski) was a German-born American poet, novelist and short story writer. His writing was influenced by the social, cultural and economic ambience of his home city of Los Angeles.It is marked by an emphasis on the ordinary lives of poor Americans, the act of writing, alcohol, relationships with women and the drudgery of work. Bukowski wrote thousands of poems, hundreds of short stories and six novels, eventually publishing over sixty books
Charles Bukowski was the only child of an American soldier and a German mother. At the age of three, he came with his family to the United States and grew up in Los Angeles. He attended Los Angeles City College from 1939 to 1941, then left school and moved to New York City to become a writer. His lack of publishing success at this time caused him to give up writing in 1946 and spurred a ten-year stint of heavy drinking. After he developed a bleeding ulcer, he decided to take up writing again. He worked a wide range of jobs to support his writing, including dishwasher, truck driver and loader, mail carrier, guard, gas station attendant, stock boy, warehouse worker, shipping clerk, post office clerk, parking lot attendant, Red Cross orderly, and elevator operator. He also worked in a dog biscuit factory, a slaughterhouse, a cake and cookie factory, and he hung posters in New York City subways.
Bukowski published his first story when he was twenty-four and began writing poetry at the age of thirty-five. His first book of poetry was published in 1959; he went on to publish more than forty-five books of poetry and prose, including Pulp (1994), Screams from the Balcony (1993), and The Last Night of the Earth Poems (1992).
He died of leukemia in San Pedro on March 9, 1994.
Sé de gente capaz de ver la misma peli más de una vez. Yo no. Una vez me sé la trama, una vez me sé el final, si es feliz o desgraciado o sencillamente bobo, para mí esa película ha acabado para siempre y por eso me niego a permitir que ninguna de mis viejas películas se proyecte una y otra vez durante años. . cuando un hombre sufre no puede pensar con claridad.
sólo pide más.
y lo obtiene. .
la creación es como todo lo bueno: hay que esperar; la ambición ha acabado con más artistas que la indolencia. . Lo muertos ya no cuentan más cuentos. . los que usan palabras exóticas me han hecho desistir en el intento de usar mi vocabulario como si fuera un escudo frente a los aspirantes.
Relata lo crudo de la vida. Es fascinante ver la forma en la que Charles muestra la decadencia social y la pelea diaria por salir de la cama y vivir un día más. Como toda poesía, cada quien tiene su interpretación. Para mí, eso es lo que expresa.
Un Bukowski "maduro" que mira por el espejo retrovisor al Bukowski de las peleas, los bares y las pensiones de mala muerte. Obviamente es otro tipo de furia, otro tipo de fuerza que la de los poemas escritos con la camiseta manchada de sangre y vino, y aún así el fuego se mantiene, la cruda honestidad se mantiene, y lo más importante: la escritura sin ninguna consesión por sí mismo se mantiene y se enfrenta a la profesionalización actual de una actividad que, para Bukowsky, ha perdido su vitalidad: "las bibliotecas del mundo/ se han dormido/ de aburrimiento/ con los de tu calaña./ no lo empeores,/ ni lo intentes./ a menos que te salga/ del alma como un cohete, /a menos que creas que la inactividad/ te llevaría a la locura o/ al suicidio o al asesinato,/ ni lo intentes/ a menos que el sol en tu interior te/ abrase las entrañas/ ni lo intentes". No es un gran poema tras otro, pero al menos sirve como muestra de que no todos los fuegos se extinguen tan catastroficamente.
Para mí, la mejor colección de poemas reunidos del autor. Algunos de los más trascendentales. Poemas largos, cortos, inteligentes, tontos, libres, alegres, oscuros, sufridos y/o entrañables. Todo ello con una mirada humana que sabe lo que es la soledad y comprende la llegada inminente de la muerte, y el proceso de los escritos que puedan convertirse en inmortales (...)
Es irónico que puedas conocer más a alguien cuando esa persona ya dejó de existir. Este compendio de poemas y relatos cortos, que fueron publicados en calidad post-mortem, son increíbles! En esta obra no encontrarás los clásicos como "Roll the dice", o "The shoelace" o "Bluebird"... pero encontrarás unas anotaciones sumamente llenas de realidad, de veracidad; sientes que este libro son los últimos golpes con fuerza que te da un gladiador al borde de la muerte.
Como Bukowski dice "solo tú puedes salvarte"; quizás el encontró salvación y misericordia en la escritura. Definitivamente un grande, imprescindible en tu colección.