Solomán es un héroe que no tiene poderes sobrenaturales. Es “solo un hombre” que logra, con el sentido común, lo que los demás superhéroes no consiguen con sus poderes mágicos.
Éste es un libro que tiene que ser leído olvidando los numerosos superpoderes de los superhéroes y exaltando los poderes de las personas como nosotros que haciendo cosas sencillas, podemos ser superhéroes.
Este fue el primer libro que compré en una feria del libro. Me encantó entonces y al volver a leerlo me encantó aún más. Su inocencia, su humor y su casi intelectual gesto de burla a los súper héroes me llevan a un maravilloso lugar mental que me alegra haber logrado compartir una vez más.
Una historia corta, pero muy acogedora, reflexiones importantes sobre lo simple de la vida que nos convierte en super herues. La paciencia, la calma, la inteligencia, la valentía y la amabilidad no hace poderosos.
Me encantan los libros de este man. Este libro se siente rolo jahajahajaj, pero fuera de eso, enseña una enorme lección de vida, usando la comedia y manteniendose en un margen infantil.
Haciendo memoria descubrí que este libro es la primer "novela" propiamente dicha que leí sola, por ende tiene un gran espacio en mi corazón. Con un mensaje fuerte que nos demuestra que bajar los brazos porque las cosas no están a nuestra alcance; porque supuestamente, no tenemos las habilidades necesarias DEFINITIVAMENTE no es una opción. Es una lectura recomendada para niños de primaria, pero muy amena para leer "al paso" ya mas grande y recordar valores que con el día a día se nos pasan por alto aveces.