Decepción y encima doble. Me parecen unos libros con los que no se puede saber por donde cogerlos, no le veo el punto, mire por donde mire. Sin embargo, me parece justo valorar los dos libros por separado:
'Azul...':
Creo que a las únicas personas a las que les puede gustar 'Azul...' son aquellas que ya hayan experimentado con otras obras Modernistas, si no, imposible. El libro es corto, desde luego, y los cuentos son de unas 5 páginas cada uno, pero de verdad, solo por el hecho de lo pesados que son cuesta tener el libro entre las manos. Yo, personalmente, soy de leer bastante rápido, y esta no ha sido la excepción, pero he de decir que si eres una persona propensa a dejar libros de lado, mejor no empezar este libro.
'Cantos de vida y esperanza':
Si has leído 'Azul...' justo antes, te pueden pasar dos cosas: o que empieces con muchas ganas 'Cantos de vida y esperanza' o que solo estés mirando cuantas páginas quedan para terminar el libro. En mi caso fue la segunda. Yo quise leerme esta obra por dos razones: la primera, descubrir como era el Modernismo con mis propios ojos, y la segunda, leí el poema 'Lo fatal' y me enamoro, pensando que todo el libro sería del mismo estilo. He de decir que no. También es cierto que tengo la sensación de que depende el momento y/o etapa de la vida en la que estés, el libro te puede parecer una cosa u otra.
Ahora, ya hablando en términos generales, repito que solo se lo podría recomendar a personas que ya hayan leído obras Modernistas y les hayan gustado. He de decir que de 'Azul...' los cuentos 'La canción del oro' y 'El pájaro azul' son preciosos, y en 'Cantos de vida y esperanza' los poemas 'Lo fatal' y 'Canción de otoño en primavera' también, pero para eso es mejor buscar los cuentos y poemas específicos antes de decidir leer todo el libro.
Finalmente, me ha decepcionado la sensación de haber leído a un autor con los maravillosos títulos de Rubén Darío y que apenas haya obtenido algo bueno. Sí que es cierto que aun leyendo ambos libros al mismo tiempo, son muy cortos y eso acorta el sufrimiento, pero de verdad, a mi parecer, ha sido una (corta) perdida de tiempo.