«En la actualidad, miles de millones de seres humanos pasamos largas horas mirando pantallas de diversos tipos. Pero, desde luego, todos sabemos que los hechos y las ideas más interesantes e importantes están detrás de las pantallas. Es este el motivo de que busquemos hechos objetivos detrás de las apariencias, causas o azar debajo de los eventos, mecanismos tras los comportamientos y sistemas y patrones detrás de los particulares. Todas estas tareas exigen una imaginación rigurosa; en particular, requieren de la ficción disciplinada antes que de la fabricación de mitos. Aunque estamos sumergidos en la realidad, nuestro conocimiento de ella no es inmediato.» Del Prefacio
Mario Augusto Bunge fue un físico, filósofo, epistemólogo y humanista argentino; Bunge por encima de todo fue un filósofo materialista, defensor del realismo científico y de la filosofía exacta. Fue conocido por expresar públicamente su postura contraria a las pseudociencias, entre las que incluye al psicoanálisis, la praxeología, la homeopatía, la microeconomía neoclásica (u ortodoxa) entre otras, además de sus críticas contra corrientes filosóficas como el existencialismo (y, especialmente, la obra de Martin Heidegger), la fenomenología, el posmodernismo, la hermenéutica, y el feminismo filosófico.
Unfortunately this is a badly misguided work. The argument is not made for realism, but instead for a form of unjustified materialism disguised as realism. It is a common error since logical positivism in philosophical circles to try to confound a bunch of doctrines together and dogmatically assert them as what science tells us is true. This is a typical example of this kind of error. Ultimately, materialism, empiricism and realism are supposed to all merge in the one true scientific faith. This is quite a pure example of science apologism in philosophy, and quite disappointing because his work on Causality actually was in some ways insightful.