Esta pintora antioqueña ingresó en el instituto de Bellas Artes de Medellín, pero se retiró dos años despues por considerar su instrucción muy convencional. Impresionada por los frescos de Pedro Nel Gómez en el Palacio Municipal, lo llamo para que le admitiera como discipula en su taller. Mostró su trabajo por primera vez en 1937, en una exposición colectiva. Fue la primera mujer en pintar desnudos en una sociedad caracterizada por la hipocresía y el fanatismo religioso. Perseguida y calumniada, Debora jamás abandonó sus principios artísticos.