Eme trabaja en una empresa que lleva a cabo con éxito centenares de teleintercambios de mentes al día sin ningún tipo de percance: personas que, por trabajo, ocio u otros asuntos turbios, deciden intercambiar temporalmente su mente con la de otra persona que puede encontrarse incluso en la otra punta del planeta. Pero hoy, Eme se huele que algo pinta mal cuando su jefa le encarga ocuparse de un cliente cuyo cuerpo se niega en redondo a recibir a su mente de vuelta. Tiene pinta de que va a ser un día muy largo.
«Una historia divertidísima, punzante y tierna sobre la (des)conexión entre cuerpo y mente que combina sabiamente peripecia y grandes preguntas: ¿dónde reside la identidad?; ¿qué nos diría nuestro organismo si pudiera hablar?; ¿por qué son tan fascinantes las sombrillitas de los helados?» Rosa Gil, autora de «El mundo necesita a Delirium».
«Agarra fuerte tu espátula, llena tu petaca de orujo y prepárate para vivir una aventura tan mamarracha como mordaz». Carla Plumed (@cafedetinta)
¿Te imaginas un sistema tecnológico con el que puedes intercambiar tu mente con otra persona durante un rato? Bueno, pues a eso se dedica la empresa Corp Orimens. Centenares de teleintercambios de mentes diarios sin ningún tipo de percance. O eso dicen. Como en todo sistema tecnológico, a veces ocurren errores. Y para eso, por supuesto, tenemos al equipo de atención al cliente. Y sí, como te puedes imaginar, el punto de arranque en Puedes llamarme Espátula viene por que un cliente ha tenido un problema con su mente y con su cuerpo, dado que este último se niega a recibir de nuevo a su mente. Eme, nuestra empleada protagonista, se huele que algo pinta mal cuando su jefa le encarga un marrón sin dejarle rechistar. Lo que no sabe son las peripecias que le esperan en este juego al pilla-pilla entre un cuerpo que dice llamarse Espátula y un pendrive cansino llamado Atilio.
El humor siempre es un tema muy delicado, quién lo podría negar, y si hablamos de abrazar lo mamarracho (hola, amigues eurofans), ya no digamos. ¿Pendrives que hablan y son adictos al crossfit? ¿Brujas cabronas que huelen a orujo? Puedes llamarme Espátula es un cúmulo de absurdidades, magia y tecnología mezcladas en una coctelera y sacadas a relucir exprimiendo al máximo su posible diversión lectora. Una novelette fácil y rápida de leer, con márgenes e interlineado un poco grandes para mi gusto, aunque sin excesiva molestia más allá de lo estético. Una historia de fantaciencia divertida, ágil, repleta de humor y con una escena de acción en concreto digna de admiración. Aquí no hay eternas descripciones, ni complicadas explicaciones. Celia abraza lo mamarracho de su propuesta y lo estira hasta los límites permitidos que puede dar su propuesta. Es decir, ninguno. No hay limites. Muy cercana a lo que Douglas Adams hace en su Guía del autoestopista galáctico, aunque a veces, como a este, el humor se coma a la historia. Tampoco importa tanto, si te digo la verdad.
Sin dejar de lado su lado absurdo, Puedes llamarme Espátula plantea, aunque al principio no lo pueda parecer, un par de temas que no debemos dejar de lado. Hay cierta reflexión sobre la dualidad mente/cuerpo en la que es interesante escarbar, poniendo en el candelero un cuerpo que toma sus propias necesidad en torno a sus necesidades inmediatas, sin tener a una mente que lo frene y haga valoraciones sobre ello. Un mensaje sutil, que puede pasar más desapercibido por alguna situación graciosa a la que da lugar, pero que tiene cierta intríngulis para el lector más perspicaz. La pelea mente/cuerpo se muestra de forma divertida y es en torno a lo que gira la historia, pero debajo esconde algo más. Por supuesto, Eme es una trabajadora más como cada uno de nosotros, de una empresa grande que se parece a las nuestras. Por tanto, en Puedes llamarme Espátula, entre hechizos y teleintercambios, existe un subtexto que nos habla de escuchar a nuestro cuerpo mientras critica el sistema capitalista.
Ganadora de la primera convocatoria del I Premio Droide, Puedes llamarme Espátula es una historia de fantaciencia ligera, divertida, mamarracha y tierna a partes iguales escrita por Celia Vázquez-Corral. Cercana al humor de Diarios de las estrellas, es decir, las aventuras espaciales de Ijon Tichy escritas por Stanislaw Lem, o a la absurdez de Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, esta pequeña novelette publicada por Droids & Druids puede ser el ejemplo perfecto de fusión de etiquetas y diversión a raudales que propone la definición actual del término fantaciencia. Acompañan al final dos artículos sobre la misma etiqueta: El intercambio de mentes: un percal de ciencia y de ficción escrito por su autora y Agapornis Marwin la bruja de ayer y de mañana, por Aitor Arráez Pérez, repleto de referencias y bibliografía de lo más interesante.
Después de tantos meses, sigo recordando cada personaje y la mayoría de las escenas. Espátula es mi favorito sin ninguna duda. Os recomiendo a todes darle una oportunidad. Necesitamos más obras de humor como esta, que equilibra a la perfección la comedia con la crítica social.
Historia entretenida, ágil y divertida. Lo mejor, para mi gusto, es la diversidad de personalidades y lo bien que están construidos y diferenciados los tres protagonistas.
Soy muy complicada consumiendo humor, así que no ha acabado de convencerme esa parte. Tira demasiado de las situaciones absurdas (para mi gusto, siempre).
La edición del libro tampoco acaba de convencerme. Mucho margen, letra muy grande, y demasiados extras (nota de editoras, posfacio y un pequeño artículo final).
De todas formas, Celia escribe increíble, el ritmo del libro hace que se devore en dos tardes, y la historia es entretenida.
Novela corta sobre un cambio de cuerpo que sale catastróficamente mal. Es divertida y ágil, aunque a veces el humor se come la historia en vez de ir al hilo de esta. Me molesta un poco que un libro tan corto venga en una edición tan grande (mucho interlineado, poco margen, añadido de artículos al final del libro, etc.), pero bueno, manías. Con el libro en sí me lo he pasado muy bien, y tiene momentos gloriosos.
Me ha encantado de inicio a fin, y ojalá haber tenido el triple de extensión porque hubiera seguido disfrutando de estos personajes tan originales y variopintos. Mezcla ciencia ficción con humor y es una pasada. Muy merecido premio ignotus sin duda 💜
Me encanta su tono de mamarracheo (existe esa palabra¿?). A eso súmale que es una historia divertida y muy dinámica que se ríe de las convenciones que nos vienen impuestas por el mundo. Me encantaría darle 3,5 estrellas.
«—Me agobia. Cuando estoy sin él, estoy mucho más tranquilo. He decidido que me quedo así».
Pocas cosas me parecen más difíciles que escribir humor. Crear historias entretenidas que, igual que te mantienen leyendo sin parar, te hacen soltar una carcajada. Y si además la novela en cuestión de fantaciencia y humor, ya tiene todos los elementos para captar mi interés. Por eso hoy les quiero recomendar: Puedes llamarme Espátula, de Celia Corral-Vázquez. La novela ganadora de la primera convocatoria del Premio Droide de la asociación cultural Droids & Druids. Una historia muy divertida (y con un toque enternecedor) que nos habla de la desconexión entre nuestro cuerpo y nuestra mente.
Una mañana y la vida de nuestra protagonista cambiará en esta novela del género denominado fantaciencia, por ello de unir una parte más posiblemente científica con la magia propia de la fantasía. En ella acompañaremos a Eme en su terrible misión de complacer a un cliente. Esta difícil tarea la llevará a visitar los lugares de las altas esferas y de los activistas más radicales. Sobre lo que pasa La historia, como vemos, posee un tinte muy cómico y reivindicativo: un cliente se queja y el trabajador tiene que rendirse a sus exigencias. Sin embargo, frente a lo que podríamos pensar, la novela nos llevará por otro lugar alejado del capitalismo, para que descubramos un mundo donde la magia y lo maravilloso coexisten con lo que podría ser nuestro mundo, y en el que el centro del relato somos nosotros mismos. De este modo, dividido casi en dos partes (o tres actos, si separamos la despedida), en la primera avanzaremos en la ciudad, sobre la que no se nos contará mucho, pero sí sobre su estilo de vida, el del éxito claro, que es el que ha alcanzado Atilio nuestro cliente disconforme. La segunda, la que se desarrolla mayoritariamente en el camino, nos lanza más a la parte de fantasía, que se integra en el sistema como un grupo de activistas que atacan la forma de vida de la ciudad. Sobre lo que se nos cuenta Sin embargo, creo que esta novela no destaca por su trama, que como ya he dicho es cómica y nos ofrece una historia sencilla, muy entretenida y rápida de leer, y a la que el estilo de la autora acompaña, ya que es cercano y sin exceso de florituras. Lo que destaco de ella, sin duda, es el tema que desarrolla, porque pese a ese enfrentamiento ciudad-bosque o incluso un estilo de vida más elevado con un más mendicante, lo que encontramos en la obra es el planteamiento de qué sucede cuando el cuerpo y la mete se disocian. La clave aquí es que el cuerpo de Atilio no quiere que su mente vuelva a él. La razón es muy sencilla, su mente le satura. Esta premisa que puede parecer baladí es algo que no es sino reflejo de lo que le suceden a muchas personas en la realidad. Bien es cierto que a día de hoy no existe el intercambio de mentes, por lo que esta disociación no parte del cuerpo sino de la propia mente que no acepta el cuerpo que ve en el espejo. Fijaos de qué manera más sencilla, cómica y sobre todo amable la autora ha introducido un tema de tantísimo calado. Personas con disforia de género, personas que no aceptan cómo es su cuerpo por razones de estética o, incluso, de autoconcepto se ven representadas en esta obra donde se reivindica su derecho a reconocer que, efectivamente, cuerpo y mente no se compenetran y, por tanto, algo hay que hacer. La solución de la novela, habiendo magia de por medio, obviamente no se parece a la que nosotros podemos acceder, pero sí que nos permite reconciliarnos con esa problemática. No necesitamos más Y, aunque pueda parecer que no hemos dicho nada, lo hemos dicho todo. He reservado las sorpresas, ya que hay algún giro muy interesante relacionado con un cine y un instrumento de cocina; pero en esencia es esto: una novela muy entretenida, donde el punto cómico nos permite enfrentarnos a una problemática que existe entre nosotros, fuera de la fantasía. Espero que os animéis con ella y que la disfrutéis, que os encandiléis con el mismo personaje que me ha dejado blandita a mí y, sobre todo, que os reconciliéis con vosotros mismos. Espero que os guste.
Después de haber escuchado tanto (y tan bien) hablar del libro, me daba un poco de miedo que no estuviera a la altura de las expectativas que me había creado, pero por suerte era un miedo infundado. Me ha gustado muchísimo. El tipo de humor me encanta, creo que pese a que muchas veces es muy físico, funciona muy bien por escrito gracias a la habilidad de la autora. Y me encantaría ver esta historia llevada a lo audiovisual, sería divertidísimo.
Pero el humor no lo es todo: los personajes molan un montón, son muy carismáticos, y encima ¡hay mensaje! Un mensaje sencillo, sí, porque tira sobre todo de humor absurdo, pero me ha sorprendido que aún así pueda haber un bonito mensaje que hasta me ha emocionado, la verdad (la parte final de los agradecimientos también ha tenido que ver jaja).
Como comentan por ahí, es verdad que al principio tanto interlineado y márgenes tan grandes se me hacía un poco molesto para leer, pero después me he acostumbrado y sin más.
No tenía muy claro lo que iba a leer pero el título me llamó la atención.Sé que Puedes llamarme espátula pertenece al género de "fantaciencia" pero desconocía tanto el término como su significado.Ahora ya lo tengo un poco(solo poco) más claro. Ha sido una lectura entretenida y simpática llena de extraños personajes en no menos extrañas situaciones.Tiene humor y escenas absurdas pero que te enganchan.
Si Douglas Adams nos enseñó en la "Guía del autoestopista galáctico" que nunca puedes salir de viaje sin tu toalla, Celia Corral-Vázquez nos recuerda que nos pongamos una papelera en la cabeza, cojamos una espátula y enarbolemos un molinillo de viento. La recomendación de Eme me parece mucho más práctica: si vas a vivir una aventura, no te pongas sandalias :D
Soy superfan de toda novela de género mezclada con humor y este es un ejemplo maravilloso. Me encanta la imaginación de la autora. Lo del intercambio de mentes que sale mal está bien, no es original, pero no está mal desarrollado. Sin embargo, lo de ponerle un cubo de la basura en la cabeza al cuerpo, darle una espátula y un molinillo, y ponerle el nombre de Espátula, está a otro nivel. Y no hablemos de la mente metida en un pendrive... Simplemente sublime. Muy recomendado.
Lectura ligera, divertida, de guiños que te sacan una sonrisa traviesa y personajes carismáticos y llenos de vida. Pero, si miras tras las las ranuras de la papelera, puedes observar un mensaje que va mucho más allá de las risas: escucha a tu cuerpo (y alguna cosa más que entraría en el terreno de los spoilers).
Una novelette muy ligera, mamarracha y divertida, que te mezcla una historia increíblemente absurda con algunas dosis de realidad. Lo que más he disfrutado han sido las descripciones y también lo variopintos que son los personajes. Es imposible que no te saquen alguna sonrisa entre tantas desventuras.
Una historia de fantaciencia muy divertida y tierna. Espátula es un cuerpo que tiene dentro a un señor muy desagradable, así que cuando éste hace un intercambio de mentes, Espátula no lo quiere de vuelta. Lo que hace que el señor reclame y le carguen el marrón a Eme, la pobre mía. Es pa leerlo, en serio.
Ha ido por otros derroteros distintos a los que me esperaba, y no es tan hilarante como decían, pero tiene puntazos y en general me ha gustado bastante. Espátula como role model y precursor de alguien de Trenza...
Breve pero divertido e irónico. Celia escribe con maestría y buen gusto una novela que espero que sea el inicio de una saga fantástica. Deja con ganas de más, sobre todo de la bruja Agapornis Marwen.
Me ha atrapado y lo he devorado en menos de 24 horas. Buena fusión entre ciencia ficción y fantasía. Una aventura, ha sido divertido pasar un rato con las protagonistas de esta historia. Gracias.