CARMEN AMORAGA TOLEDO nació en Picanya (Valencia) en 1969. Licenciada en Ciencias de la Información, ha desarrollado en la capital valenciana diferentes labores como periodista para productoras de radio y televisión, y actualmente trabaja para el diario Levante-El Mercantil Valenciano. Con su primera novela, "Para que nada se pierda" obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. Carmen, hija de madre soltera y crecida al amparo de una prostituta venezolana, ha convivido desde muy pequeña con las formas más contradictorias y desinhibidas del amor. Pero el inquietante misterio de su propio padre, a quien ella nunca llegó a conocer y sobre el que su madre siempre guardó un obstinado silencio, acabará revelándole su inexorable perteneciente a una saga de mujeres que poseen el extraño don de presagiar su propia muerte, también su vida estará marcada por un amor trágico, fugaz y tempestuoso. "Para que nada se pierda" es una historia entrelazada de huidas y reencuentros, de amores entrañables y pasiones desaforadas, capaces de arrastrar a sus protagonistas más allá de la razón y de la muerte. La sensualidad del relato, su envolvente erotismo y su desbordante fantasía revelan a Carmen Amoraga como una de las escritoras más sugerentes y originales de la joven narrativa española.
Carmen Amoraga (Picanya, Valencia, 1969) es licenciada en Ciencias de la Información y ha trabajado para radio y televisión. Columnista del diario Levante y colaboradora en tertulias en Punto Radio, Ràdio 9 y Canal 9, en la actualidad es asesora en relaciones con los medios de comunicación del rectorado de la Universitat de València. Colabora en la Cadena Ser y publica artículos en Cartelera Turia. Con su primera novela, Para que nada se pierda, obtuvo el II Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla. La siguieron La larga noche, Premio de la Crítica Valenciana, y Todas las caricias. Algo tan parecido al amor, su siguiente novela, fue finalista del Premio Nadal de Novela 2007 y El tiempo mientras tanto, finalista del Premio Planeta 2010. Ha publicado también Palabras más, palabras menos (2006), una recopilación de sus artículos en prensa, y Todo lo que no te contarán sobre la maternidad (Destino, 2009).
La sensación que me ha dado es la de un intento fallido. Intento de imitar la voz literaria de Isabel Allende que quedó mal, intento de novela erótica que te hace arrugar la nariz, intento de novela feminista que reduce la vida de la mujer al amor por un hombre y que encima tiene cierto olor a transfobia.
Un sube y baja de emociones. Tres mujeres: hija, madre y abuela, que sin necesariamente compartir el mismo espacio, tienen sus vidas entrelazadas, conectadas. No es una novela rosa. Al contrario, yo diría que bastante cruda. Una rara combinación de tragedia, erotismo, pasiones desenfrenadas, traumas, muertes, amor, lealtad, amistad. Pasaras de la rabia e impotencia a la ternura de un capítulo a otro. Aunque no es mi estilo de lectura, todo esta muy bien conectado, como dice el título: para que nada se pierda.
Intento de realismo mágico en que una saga de mujeres es capaz de presagiar su propia muerte. Muchos líos de familia ocultos, con la intervención de la puta buena que ayudará a la protagonista como una madre.