Barcelona. 22 cm. XXX, 226 p. Encuadernación en tapa dura de editorial. Colección 'Historia de la literatura', numero coleccion(35). Bécquer, Gustavo Adolfo 1836-1870. Obra selecta. Edición, introducción y notas de María del Pilar Palomo. Bibliografí p. XXX. Palomo, María del Pilar. 1933-. Leyendas. Cartas desde mi celda. Historia de la literatura (RBA Editores. 1994). 35 .. Este libro es de segunda mano y tiene o puede tener marcas y señales de su anterior propietario. 8447303411
Le quito una estrella por estar incompleto aunque la edición es preciosa, recuerda a los libros antiguos. Lo único que me quedaba por leer eran las cartas y me han parecido sublimes. Muy recomendable.
Es la primera vez que leo a un poeta. Me gustaron mucho las rimas, particularmente la número XIV. Sentía que podía conectarme con el autor, con sus versos profundos y sencillos a la vez. Me hizo recordar la forma en la que yo misma escribo y no quería acabar de leerlo. Además, las 8 leyendas se describen en una prosa extraordinaria, al inicio pueden parecer extensas pero requieren cada palabra. Finalmente, las cartas desde mi celda 3 y 4 me llenaron de pensamientos cuestionables y fructíferos sobre la muerte, el tiempo y las vivencias. Las número 6, 7 y 8 me parecieron una extensión de las narraciones de Bécquer sobre las leyendas, aunque con una historia fantástica que jamás deja de ser llamativa.
No le voy a poner estrellitas a un libro tan clasico como este. Pero si voy a decir que dejando de lado la cursileria rampante y el engolamiento y la hiperadjetivacion propias de un señor romantico que escribia hace 160 años, este libro es el epicentro de la literatura de terror española. Su influjo aun se siente (y comparte) hoy.
Las rimas de becquer son muy bonitas y sencillas de entender, personalmente cuando llegue a la parte de las cartas me gustaron demasiado pero se me hacían muy pesadas de leer, no tanto por la narrativa, pero el interlineado era muy pequeño y parecía que no se avanzara en la lectura.
El librero de mi casa está lleno de libros que no me gustan y nunca me gustaran. Pero prefiero mil veces leer alguno de ellos (cómo fue este caso) a scrollear en redes sociales.