Cada epocalidad tiene su tarea, en cada época es distinto el oficio de pensar. Pues bien, para los autores, a partir de la Segunda Guerra Mundial no puede tratarse sino de interrumpir los factores profundos de la Guerra y la barbarie que en nuestro mundo devastado protagoniza la voluntad racional y libre de Occidente. Se trata pues, para la filosofía del siglo XXI de interrumpir la Metafísica, Es porque se están socavando sin límite las configuraciones racionales y las sitaxis racionales de sentido por lo que resulta necesario e imprescindible ahora pararse a reconsiderar los criterios que pueden dar cauce al cambio de orientación que altere desde dentro la prosecución de esta historia enferma; y es, sobre todo, porque la violencia se opera en nombre de una racionalidad intrumentalizada hasta el asco por la retórica de los mitos salvadores, por lo que tenemos que volver a descubrir cuáles sean los criterios de legitimidad y de racionalidad que nos permitan comprender qué es lo que tenemos que hacer y con qué sentido.
No recomendaría este libro como introducción a la historia de la filosofía. El texto asume demasiado sobre el conocimiento del lector y como resultado entorpece la comprensión de los conceptos clave creando una necesidad de constante búsqueda de referencias.
Además este es críptico, innecesariamente extenso y altamente sesgado. Las autoras no hacen en ningún momento un intento objetivo de describir "el nacimiento de la filosofía en Grecia", y dejan de lado la posibilidad de que tal intento pueda existir desde la introducción, que deja clara que este libro se trata de una serie de ensayos literarios críticos desde un profundo contexto postmodernista.
No critico su posición intelectual ni su filosofía personal, simplemente el libro como tal. Este texto tiene poco de introductorio y menos de descriptivo. Es simplemente un libro que no es lo que dice ser.
De los peores libros que he leído en mi vida. Es la mezcla perfecta de todo lo que está mal cuando se habla de filosofía: pedantería, posmodernismo, escritura inconexa, snobismo, citación nula... Una oda a la anti-Europa cuando la obra supuestamente versa sobre los pilares que hacen diferente a Europa, siendo la cuna de la filosofía y el pensamiento crítico. En un país civilizado los escritores que escriben esta bazofia deberían recibir escarnio público, ya que no solo denigran la profesión del escritor y el filósofo, si no que convierten la filosofía en un coto reducido de gente extraña, ignorante y pedante, que hace que la gente normal se aleje a leguas de ella.
Texto difícil incluso para iniciados en Filosofía. Para poder seguirlo con fluidez también es recomendable tener un bagaje importante de Nietzsche, Heidegger, Gadamer y el pensamiento posmoderno, aunque no es imprescindible.
Es un estudio muy disfrutable aunque no se comparta la posición hermenéutica de la autora; te exige el máximo en cuanto a capacidad reflexiva y está escrito para ser estudiado, no simplemente leído. En resumen, un reto intelectual con el que salir de la interpretación históricamente canónica de los preplatónicos.
Eso sí, plagado de faltas de ortografía muy muy locas en una autora de la talla de Oñate.