Dos amics queden per sopar. D'una banda, hi ha Rubén, l'amfitrió, professor universitari i, d'alguna manera, un fracassat. De l'altra, Jaume, ric, triomfador i un seductor empedreït, a qui acompanyen la dona i la germana d'aquesta. Entre plat i plat, se succeeixen els girs i els embolics entre tots amors creuats, infidelitats no confessades..., tot amanit amb un bon còctel d'acudits que fan de l'obra un viver d'emocions i situacions divertides que engresquen el lector.
Titulado por la Escuela Superior de Arte Dramático y Danza de Valencia (1983-1986).
En los años 80 trabaja como actor en diferentes compañías valencianas al tiempo que da clases en Escuelas Municipales de Teatro.
A partir de 1989 empieza a simultanear la escritura, la dirección y la interpretación.
En esta primera estapa que abarca los años 90 (1989-1999), Alberola estrenó 14 comedias, de las que dirigió trece e interpretó seis.
Crea, en 1994, la compañía Albena Teatre, de la que es director.
En 1999 comienza la segunda etapa, en la que llega el reconocimiento y el éxito conjunto de crítica y público, con el estreno de Besos; Alberola alcanza proyección nacional y obtiene gran éxito en Madrid y Barcelona.
Además del reconocimiento, premios y galardones, el éxito teatral le ha llevado a desarrollar en los últimos años una intensa carrera televisiva.
En 2003 recibió el Porrot d'Honor de les Lletres Valencianes de Silla por el conjunto de su obra.
En 2018 es uno de los creadores de la serie de Açò és un destarifo y el productor de dicha serie de la nueva televisión valenciana, À Punt y que es guionista de la serie y de sus contrataciones del elenco de actores y de actrices.
He disfrutado mucho de esta lectura. Leer teatro y más teatro en valenciano me hace llenarme como lector. Con Carles Alberola he aprendido nuevas formas de entender el teatro.
Su crecimiento es muy inspirador y su forma de contribución en solitario y en compañía de otros dramaturgos valencianos y catalanes es referencia en el género contemporáneo.
Las comedias de enredos me parecen fascinantes y escribirlas supone un filo lleno de concentración. Alberola hace que sea sencillo no perderse entre los personajes y además son caricaturas perfectas con una evolución en escena sobresaliente.
Como entiendo la teoría del guión pocas pegas puedo ponerle, por no decir ninguna. Absolutamente cada una de las promesa que plantea se cierran y como muestra de ello no ha complicaciones en estas tramas, si se deben cerrar se cierran y no hay discusión.
Todo muy coherente y con esos guiños que encantan a todo espectador.