A medida que el turbulento siglo XX se aproxima a su fin, va creciendo la importancia de un punado de obras y de artifices que, habiendo hundido en el sus raices, han cultivado la poetica del silencio y han sido capaces de interpretar, a traves de ella, la realidad caotica y huidiza de nuestra epoca. Al intento de desentranar algunas claves de esa poetica del silencio van destinadas estas paginas. El texto se estructura a partir de cinco breves estudios sobre otros tantos artistas contemporaneos que han hecho del silencio un ingrediente sustancial de su obra: Jorge Luis Borges, Ludwig Mies van der Rohe, Yasuhiro Ozu, Mark Rothko y Jorge Oteiza. Mas alla de las importantes diferencias geograficas y culturales que les separan, hay un rasgo comun en la obra de estos cinco maestros: el rechazo del arte entendido como una histerica agresion a los sentidos que la pseudocultura mediatica promueve y la afirmacion del arte como contemplacion, como introspeccion destinada a desvelar el misterio del mundo.
"Lo único capaz de oponerse al ruido es el silencio. El silencio abre una profunda brecha en el escenario convulso y febril de nuestra vida cotidiana. Genera una oquedad, un tiempo suspendido y un espacio vacío que nos sustrae del torbellino de la actualidad. Pero, paradójicamente, esta invocación al silencio no es otra cosa que una reivindicación de la palabra. Puesto que el silencio no se opone a la palabra, de la cual es un radical aliado, sino al ruido, que es su más irreconciliable enemigo".
Breve obra de Carlos Martí Arís que, lejos de pretensiones ambiciosas, consigue trascender más allá del ámbito arquitectónico para enredarse en un comparatismo interartístico de la poética del silencio. Porque en el fondo las artes no son más que una serie de ramas nacidas de un mismo árbol, cuyas raíces son tanto la palabra como el silencio, opuestos al ruido vacuo.
"Existe una íntima relación entre el silencio y la palabra poética porque el poema tiende por naturaleza al silencio. O lo contiene de una forma natural. Poética: arte de la composición del silencio. Un poema no existe si no se oye, antes que su palabra, su silencio".