Prioritaire es mi primera relectura del año y es prioritario que lo leáis. Sobretodo si os gustan las historias románticas, apasionadas y con una pincelada de misterio. Ha sido para mí un placer volver a disfrutar de la que considero una de mis obras literarias favoritas. Con la suma de que esta vez no ha sido solo, sino junto a mi pareja. Era ella quien le daba voz a Delphine, mientras que yo pronunciaba las correspondencias de su amado desconocido: Jean-Luc. Es una lectura ágil y atrapante desde la primera hasta la última carta. Y tras esta, figura una nota final que a nadie podría dejar indiferente. Le doy mi más alta puntuación a pesar de que, en ocasiones, el lenguaje elegante y sofisticado que tanto se goza entre el par de enamorados, se vuelve burdo y soez debido al fervor de su intenso deseo.
(Segunda relectura). No, Jean-Luc, no ofendes a nadie al hacer pública esta colección de cartas de amor. Al contrario, le has hecho un favor al mundo. O por lo menos a mí, que me has regalado mi novela epistolar favorita hasta la fecha.