“Joy” es una historia tierna que disfruté leer; sin embargo, me dejó muy preocupado por la cantidad de red flags que, envueltas en el aura de la ternura, pueden pasar desapercibidas sin mayor dificultad.
Por poner solo tres ejemplos concretos, citaré primero el hecho de que Okazaki finja estar enamorado de Akune solo para sacar provecho para su trabajo. Si bien, al final, nadie sale lastimado, esta acción, que es completamente condenable por (1) utilizar a otra persona para un objetivo meramente personal [poder contar una historia de mejor calidad] y (2) banalizar el romance homosexual, nunca es condenada, salvo por un breve diálogo de un personaje secundario que, al final, no lleva a ningún tipo de acción ni reflexión por parte del protagonista.
También está el constante acoso al que Okazaki somete a Akune. El acoso sexual es sistemático a lo largo de la historia, siendo el más violento de los ejemplos el hecho de que lo obligó a desvestirse (literalmente le bajó el pantalón) para grabar sus partes íntimas sin su autorización. Otros tipos de acoso se hacen presentes a lo largo de la historia, como el laboral, pues Okazaki vive metido en la casa de Akune y, lo que es peor, ingresa sin tocar. Encima, Akune romantiza esta situación y, por eso, deja la puerta abierta para que Okazaki pueda ingresar cuando desee, violando todo principio básico de privacidad (y esto está explícito en el manga).
Y como último ejemplo: Hibiki. ¿Hay personaje más tóxico que este? Representante del bullying, de la infidelidad, de la violación de la privacidad, etc. Cada aparición suya es una red flag nueva.
Ahora, ¿cuál es el problema con todo esto? Como suele suceder con este tipo de historias (especialmente las escritas por mujeres, quienes gobiernan el mundo de la literatura de temática gay), lo tóxico se presenta como romántico y, sin una reflexión o crítica de por medio, puede terminar convenciendo al público de que todo eso está bien. Y no, pues, no lo está. Especialmente cuando el público objetivo de “Joy” y relatos similares son jóvenes y adolescentes que están en proceso de formación.