Antonio Vega arrastró durante toda su vida una fama de poeta maldito, de ser un artista al borde del precipicio, un hombre que jugaba peligrosamente con los claroscuros de la vida. Sin embargo, a través de sus canciones, Antonio desnudaba el alma y se mostraba sincero ante quienes de verdad quisieran escuchar y entender. Sin escondrijos ni dobleces, nunca ocultó ni se ocultó de la persona que eligió ser sin que importaran las consecuencias.
Autor de letras eternas, compositor de melodías inolvidables y un guitarrista demasiadas veces ignorado, en el cuadro que Antonio Vega dejó a medio pintar, en la vida que dejó a medio escribir, esos huecos solo pueden dibujarlos aquellos que le conocieron, le amaron y le acompañaron.
Este relato pretende abarcar y explicar la vida de un artista transformado en icono, de un hombre fascinante y magnético que nos hechizó a todos con la especial delicadeza de su voz y la magia de sus canciones. Vega nunca pudo o nunca quiso echar raíces demasiado profundas, quizá porque temía que le impidieran volar, quizá porque intuía que le impedirían vivir, quizá por eso, Antonio Vega, siempre tuvo el corazón en las estrellas.
Modesta aproximación a la vida musical de Antonio Vega. Sin aspavientos ni amarillismos, a través de testimonios muy cercanos, con cierto desorden, la autora nos adentra en la singularidad del personaje minimizando la oscuridad de su adicción. Lo más interesante son los capítulos sobre su aproximación a la composición y la guitarra. Ser un observador celeste no le convierte en superdotado, como en ocasiones se nos pretende trasladar, pero era un tipo singular que no pudo salir del pozo y murió joven. Este libro logra contarnos cómo su música recoge sus vivencias. Recomendable.
Aunque hay algunos aspectos que no me convencen en la forma en que se estructura o presenta el libro, creo que es una lectura muy interesante y, sobre todo, muy transparente y honesta.
Me ha parecido una biografía escrita con mucho tacto y cariño, con mucho respecto a un ser tan "especial" y tan genio como Antonio Vega. El toque personal de Carlos Vega (el hermano), de Nacho García (el primo), de Tere (su primer amor), de sus músicos de siempre le dan una perspectiva auténtica y sincera al libro. No es una biografía con muchas fechas (lo que yo personalmente agradezco); en pocas páginas se llega a la formación de Nacha Pop. Es un viaje claro y rápido por la vida de Antonio. El tema de la adicción se pone sobre la mesa y se habla de él sin ningún tapujo pero sin ningún ápice de amarillismo. La parte de su amor con Marga y el final, sobrecogen el corazón.
Elaborado con tremendo respeto, este libro ayuda a acercar y comprender la figura de un individuo único. Con un talento y manera de transitar por la vida también únicas.