En Invierno reunimos, compilados por Peter Saint-André, fragmentos de distintas fuentes (principalmente de sus diarios), en los que Henry David Thoreau reflexiona, entre diciembre y febrero, sobre los efectos del invierno en las vidas de las personas. Vean estos árboles, tan desnudos o crujientes con sus hojas marrones marchitas, excepto las perennifolias, sus capullos latentes al pie de los pecíolos. Vean los campos, rojizos y marchitos, y los varios setos y malezas con culmos secos y descoloridos. Tal es nuestra relación con la naturaleza en este momento; tales las plantas que somos. No tenemos más savia ni verdor ni color ahora... Pero aun en invierno mantenemos una alegría moderada y una vida interior serena, no nos falta calidez y melodía.
Henry David Thoreau (born David Henry Thoreau) was an American author, naturalist, transcendentalist, tax resister, development critic, philosopher, and abolitionist who is best known for Walden, a reflection upon simple living in natural surroundings, and his essay, Civil Disobedience, an argument for individual resistance to civil government in moral opposition to an unjust state.
Thoreau's books, articles, essays, journals, and poetry total over 20 volumes. Among his lasting contributions were his writings on natural history and philosophy, where he anticipated the methods and findings of ecology and environmental history, two sources of modern day environmentalism.
In 1817, Henry David Thoreau was born in Massachusetts. He graduated from Harvard University in 1837, taught briefly, then turned to writing and lecturing. Becoming a Transcendentalist and good friend of Emerson, Thoreau lived the life of simplicity he advocated in his writings. His two-year experience in a hut in Walden, on land owned by Emerson, resulted in the classic, Walden: Life in the Woods (1854). During his sojourn there, Thoreau refused to pay a poll tax in protest of slavery and the Mexican war, for which he was jailed overnight. His activist convictions were expressed in the groundbreaking On the Duty of Civil Disobedience (1849). In a diary he noted his disapproval of attempts to convert the Algonquins "from their own superstitions to new ones." In a journal he noted dryly that it is appropriate for a church to be the ugliest building in a village, "because it is the one in which human nature stoops to the lowest and is the most disgraced." (Cited by James A. Haught in 2000 Years of Disbelief.) When Parker Pillsbury sought to talk about religion with Thoreau as he was dying from tuberculosis, Thoreau replied: "One world at a time."
Thoreau's philosophy of nonviolent resistance influenced the political thoughts and actions of such later figures as Leo Tolstoy, Mohandas K. Gandhi, and Martin Luther King, Jr. D. 1862.
Hace tiempo que despierto antes de que suene la alarma. Mi cuerpo parece acompasado al ritmo del día. En invierno despierto un poco más tarde que en verano, aunque en el mismo momento del día, es decir, poco antes de que salga el sol. Dice Thoreau en una entrada de su diario, que es al amanecer y al anochecer cuando nuestra imaginación, para él vinculada directamente con el alma, se encuentra más activa. Es ahí cuando estamos más esperanzados o más pensativos. Que después, durante el día, nos fundimos en el hacer. La lectura de Inviero, durante la estación correspondiente, me hace desear el tener la constancia necesaria para llevar un diario. Thoreau registra sus reflexiones y sus estados de ánimo y los vincula de forma irrevocable con la naturaleza. Vivo en una casa rodante y a veces el frío del campo se mete en el interior, en mi interior. Es cierto que la estación invernal es por excelencia aquella en la que la vida se resguarda y se concentra en si misma, toma fuerza para después salir revitalizada en la primavera. De la misma forma, invita a leer junto al fuego, a contemplar el brillo de la pastura tras una noche helada, el pelo de los animales que se hace más espeso. Cuando sale el sol, les abro el corral a las vacas, que recién se levantan cuando me ven venir. En las entradas más antiguas, Thoreau reflexiona acerca de la inutilidad de lo material, si lo que se busca es el enriquecimiento del alma. Desconfía entonces de las florituras y ensalza una escritura hostil, despojada, en la que se refleje la verdad. Las cosas bellas, buenas para el alma, se hallan en las pequeñeces de la vida y no en el lujo. La observación de mi cotidiano es una fuente inagotable de imágenes. Suelo escribir siempre acerca de los mismos eventos de distinta manera. Así como las estaciones son las mismas pero distintas. En los escritos de Thoreau, pude seguir el devenir e sus pensamientos a lo largo de su vida, pero también la belleza de las huellas de un zorro sobre la nieve.
Decidí empezar reseñando esta obra en vez de la tan reconocida Walden por un motivo puramente egoísta: mi estación favorita es el invierno. Acostumbrada a leer apreciaciones negativas, esta obra, en cambio, habla de manera apasionada sobre el paso de las estaciones, de nuestros objetivos de vida y de nuestra simbiosis con la naturaleza. Me parece una forma muy dulce de ver y apreciar la vida. "Invierno" es un libro que compila fragmentos de Thoreau que encontramos en sus cartas, diarios y libros. La compilación la realizó Peter Saint-André y hay una por estación. Mientras leo a Thoreau imagino el aroma de la leña, recién recolectada; el ardor de la fogata; los copos de nieve perfectamente delineados pegados a la ventana y el calor del alma. Leo a Thoreau y me resuena la palabra hogar. Es un escritor que valora cada estación; nos invita a aprender de los cambios inevitables, a mirar hacia adentro y a mantenernos saludables: es decir, en el presente. "Pero el invierno no nos fue dado sin propósito. Debemos lograr el deshielo de sus fríos con nuestra genialidad. (...) Las estaciones no fueron creadas en vano. (...) Es para el hombre que existen las estaciones y todas sus frutas. El invierno fue creado para concentrar y endurecer y madurar la pepita de su cerebro, para dar tono y firmeza y consistencia a su pensamiento. Entonces es la gran cosecha de 1 año, la cosecha del pensamiento"
"Si los ríos salen de su prisión de hielo brillantes e inmortales, ¿acaso no retomaré yo también la vida primaveral con alegría y esperanza? ¿No tengo esperanzas que hacer centellear sobre la superficie del corriente de la vida?" Diarios, 27 de febrero de 1852