”There is no normal. There is just a bunch of people pretending there is. There’s just different levels of pain. Different stages of safe. The biggest con of all is that there’s a normal”.
Ya saben que yo no soy muy de thrillers, pero este me pareció súper adictivo e interesante. Aquí nos encontramos con Nora, la hija de una artista del engaño, que ha ido con su novia y su exnovio a depositar dinero de una colecta al banco. Sin embargo, de un momento a otro, llegan unos atracadores, cierran todo y toman a las personas que estaban dentro como rehenes, incluyéndola a ella y sus amigos. A partir de ese momento, Nora va a empezar a pensar en cómo salir viva de allí pues, por lo que puede observar, los atracadores no tienen ni la menor intención de que eso sea un atraco y una toma de rehenes pacífica. Lo bueno es que Nora no es una chica normal, no. Nora ha crecido y vivido su vida aprendiendo de la mejor, su madre, teniendo muchísimos nombres y perfeccionando el arte del engaño y las estafas, así que esas serán sus mejores armas para salir de allí con sus amigos en una pieza.
Creo que lo mejor de este libro es que la narración va cambiando del momento del atraco al pasado de Nora (y todas las chicas que ha sido), así que vamos entendiendo poco a poco de dónde sacó la mente tan ingeniosa que tiene, cómo aprendió un montón de tácticas de escape y, sobre todo, nos va revelando todas las capas y las diferentes identidades que la han ido moldeando como el arma que es. Además, como obviamente no podemos olvidarnos de que los protagonistas son adolescentes, el drama romántico está también a la orden del día. Ya se podrán imaginar cómo ha sido la vida amorosa de Nora cuando en realidad nunca ha sido ella, sino la chica del momento que su madre necesitaba para sus engaños. Tener una relación con alguien cuando ni siquiera puedes hablarles de tu pasado ni de realmente quién eres tiene un precio alto.
Como les digo, The Girls I’ve Been es un libro que se devora y que no puedes parar de leer tanto porque quieres saber si salen vivos de ese atraco como por que las vidas pasadas y las otras identidades de Nora son absolutamente fascinantes. El mundo en el que se ha movido desde pequeña es tan turbio y oscuro que, claro, por morbo, es imposible soltar el libro.
El final, que es algo que muchos thrillers no logran que sea emocionante, fue espectacular en este caso. No sólo se resuelve la situación de rehenes y atraco (no les diré cómo), sino que todo va muchísimo más allá y, de repente, el presente y el pasado se unen como un choque de trenes. ¡Ah! Y me acabo de enterar de que esto tendrá película de Netflix, así que guay.