Novela-río. Novela-inicio. Novela-mantra. La primera obra de Albalucía Ángel es una experiencia torrencial y luminosa, un canto a la vida aullado a pecho descubierto —desde París, Roma, las islas griegas y Venus— por una joven Albalucía Ángel, futura titán de la literatura colombiana y madre espiritual del nuevo boom escrito por mujeres.
Publicada en 1968, e inédita hasta ahora en España, la reedición Los girasoles en invierno supone la reivindicación de una autora fundamental para entender la evolución posterior de la narrativa latinoamericana; una precursora de técnica irreverente en la que vida y obra se funden en conexión telepática para encontrar la voz propia.
Ángel escribe para vivir, y vive para escribir, cartografiando los mapas de un territorio aún inexplorado: donde lo real y lo imaginado, lo biográfico y lo literario, no entienden de distinciones ni fronteras.
Albalucía Ángel Marulanda, también conocida como Albalú, es una escritora colombiana. Tuvo un estrecho vínculo literario con varios de los escritores del boom latinoamericano, pero se la considera de un estilo independiente. Su obra más influyente es 'Estaba la pájara pinta sentada en el verde limón' de 1975.
Escribir una buena primera novela es difícil. Escribir una buena historia de amor es difícil. Escribir una buena primera novela que sea, a la vez, una buena historia de amor; es titánico. Y esa titán que es Albalucía Ánfel lo hace con gracia, con fuerza, con un manejo del lenguaje capaz de celebrarlo mientras lo vuela en pedazos. Lean a Ángel, léanla.
Formalismo no tan serio, ¡¡palabraaaaaas que emulan sonidos...!! Casi pop. Es descriptiva, reflexiva, pero no es una novela de acción. No captas bien quién es la 1era persona ni a quién le habla en 2da. Al principio, luego ya pillas los personajes, aunque tiene una linealidad muy vaga, el verdadero protagonista es Roma, París, Grecia, o su generación, si me tal. Es un libro de ambiente, no narrativo. Ambiente social o mismo ambiente generacional. Muy oral. Me recuerda a Caicedo. Me ha costado. Esto lo escribí antes del club de lectura en Lata Peinada. Cosas que hemos dicho allí: -Si hubiera que decir trama sería la historia de amor con el tal Jose Luis, pero luego Jose Luis puede ser que no exista. -Lectura feminista contemporánea de que los del boom no le hacían caso, y se ve en el libro que no le hacían caso. -Lo del final no hay quién lo entienda. -Orden no cronológico, pero realmente da igual porque va alternando continuamente entre sueño y ensoñación, no se distingue muy bien. -Complicado de leer, en general, pero estéticamente da gustito leerlo, pasajes muy bonitos. Es buena escritora.
es como que no hay narración y solo hay escenas aleatorias donde los personajes (que son los mismos todo el rato, creo, un tal josé luis sobre todo) piensan, interactúan y se mueven por el mundo (e incluso fuera de la tierra). no sé si se supone que yo me tenía que haber enterado de algo a nivel global del libro. no lo he hecho. no es una exageración, no es un recurso. no sé qué ha pasado (si es que ha pasado algo). sé que a veces soñaban, a veces pensaban, a veces hablaban, a veces leían cosas (cosas que me compartían para que yo también las leyese, eso me ha gustado). pero yo no he visto ninguna historia ni nada que se le pareciese. aun así hay algo en la manera de narrar y en las ideas que esporádicamente suelta que me hacía disfrutarlo (más o menos) y querer seguir leyendo (más o menos). casi que es un libro más estético y paisajístico que una novela. recuerda a rayuela en lo fragmentario y en el estar perdido. recuerda a agua viva en que, como un río, es un continuo de ideas que se suceden y que es el flujo narrativo lo que las va enlazando y no lo semántico. y me ha gustado mucho que se salga del lenguaje normativo para dar tanta importancia a lo sonoro y para sobrepasar los límites léxicos de la lengua, finita (y pobre) por naturaleza. dicho todo esto, muy experimental y rompedor y todo lo que tú quieras pero me dicen que me lo tengo que volver a leer ahora mismo y me pego un tiro en las costillas.
Me gustó sin gustarme. Es decir, me gustaron sus reflexiones y muchos pasajes de la novela, pero en cuanto a la historia me perdí por completo, sentía que no iba para ninguna parte. De todas maneras la novela deja adivinar el enorme talento de Albalucía. Tal vez haber empezado por su primera novela no fue una buena idea. Tengo que leer La Pájara Pinta.
No lo he acabado, quizá terminarlo me hubiera hecho cambiar de idea. Pero he leído cien páginas y seguía sin saber de qué iba. Hay imágenes y descripciones muy bonitas, pero siento que no bastan para construir la narración.
Este libro fue todo un desafío por su ausencia de referencias locativas y una trama totalmente desdibujada que expulsa al lector todo el rato. El texto es muy hermoso, y tiene pasajes sobre el desamor realmente bonitos, pero hay algo en todo el conjunto que no me terminó de gustar.
He pasado todo el libro esperando que me gustase pero no me ha gustado, quizás es que no lo he entendido del todo. Hay fragmentos bonitos y las descripciones me han parecido agradables, pero en global: no es un libro para mí.
“Ya casi es la hora. A lo mejor estás en otro bar tomando un café y mientras esperas a que el chaparrón termine maldices como yo la ausencia del verano”
Esta edición tiene un problema muy serio con los errores tipográficos, capítulo de por medio siempre hay uno…
Un texto experimental, vanguardista y ambicioso. Una locura para una primera novela. La propuesta de Ángel es un híbrido narrativo, estructurado desde la geografía y fragmentado en el tiempo. Un realismo cargado de poesía, adelantado a su época, invisibilizado por el canon.
No sé si me gustó o no. Si puedo decir que hay frases e imágenes muy interesantes y que me despertaron nostalgia por el Caribe. Para haber sido escrita en 1968 me parece muy rompedora. Recomiendo leerla.
Que duro dar una opinión. Lo leí a contracorriente y de a prisa. Me apunte a un club de lectura, me confié y cuando llegue a darme cuenta el club de lectura era en dos días. Leerlo así no es recomendable porque es un libro denso, y abstracto. La autora usa una escritura hibrida, entre el fantástico y lo real, con muchas referencias que te demandan mucho tu atención, y donde toda la trama no es muy definida. Es un libro para que tu paciencia salga a relucir y te lo tomes con calma. Saqué una conclusión y que reforcé en el club de lectura: amor y odio.
Lo positivo es que, en mi momento de vida actual, con mi edad, me sentí muy identificado con la autora. La crítica social que tiene el libro, el momento de indefinición que siente, la incomprensión, etc. Además, es positivo como muestra ese mundo sin que te lo muestre del todo, como te deja obtuso. Sin embargo, también hay esta lo malo. Hay capítulos que son bastantes densos, habla del tiempo, del frio, del mar. Son muy descriptivos. Incluso, sin hacer spoiler, el final te deja como “engañado”, aunque según la respuesta que vi de muchos tampoco se enteraron muy bien de lo que sucedió, un claro indicativo de lo nubloso que puede a llegar ser el libro.
Lo mejor que pude hacer con el libro es dejar llevarme, no preguntarme mucho, sino disfrutar del relato, de dejar a mi imaginación explorar lo que me cuenta sin esperar una trama o un algo. Si lo tomas como un viaje donde solo eres un pasajero que observa lo llevaras mejor.