Manual actualizado de cada uno de los temas con respecto a las ediciones anteriores. El objetivo primordial de este manual es que los estudiantes adquieran no solo unas nociones y criterios básicos sobre Prehistoria y Protohistoria, sino, sobre todo una metodología de trabajo y estudio en la que se desarrollen su capacidad de análisis y de síntesis. A través de este manual pretendemos que aquel estudiante que lo desee, obtenga unos conocimientos específicos y comprenda la peculiaridades de la Prehistoria desde el punto de vista de la cultura material y de aquellas gentes que la llevaron a cabo, sin renunciar a conocer los aspectos socio-culturales, de medio ambiente, los recursos potenciales de éste y, por tanto, los modelos económicos, la distribución y relaciones entre los diferentes asentamientos, la reconstrucción demográfica y etnoarqueológica, por citar algunos de los más importantes aspectos que subrayan los diferentes tendencias o métodos de la Prehistoria
Sería un detalle que los profesores y doctores que perpetran este manual no cometieran faltas de ortografía propias de analfabetos y aprendieran a escribir oraciones no solo gramaticalmente correctas sino con sentido. Dos estrellas porque he aprendido mucho de piedras.
Lo mejor que se puede decir de este manual es que alberga gran cantidad de información rigurosa y pormenorizada sobre la Prehistoria (hasta el Neolítico). Es decir, puede ser muy útil como base de datos. Ahora bien, la redacción es tan floja que la lectura se hace complicada por momentos. No es solo que bastantes capítulos sean soporíferos por la escasa habilidad divulgativa de algunos autores (son varios, con diferentes niveles), sino que casi todo el texto está plagado de erratas, faltas de ortografía elementales, tildes fuera de lugar u omitidas, nombres mal escritos, etc. Algunos capítulos, especialmente el dedicado a América, son un auténtico despropósito. Es mi primer manual de la UNED y me sorprende (y decepciona) que no cuenten con correctores profesionales para revisar las cuestiones ortotipográficas y pulir el estilo. Pese a todo, reconozco el valor documental de la obra y el gran esfuerzo que debió de suponer la recolección de datos, la síntesis de temas tan extensos, la aportación de bibliografía, la aportación de gráficos e imágenes, etc.