Este libro es un compendio de nueve cuentos o relatos cortos muy interesantes. Borges escribe un estilo académico lleno de lenguaje técnico de diferentes áreas de conocimiento que lograron hacerme dudar de la ficcionalidad de los hechos y personajes. Borges sabe muy bien como engañar y eso lo convierte en un excelente escritor.
Una de las características que más me impresionó de su lectura fue la hipertextualidad que usa entre sus propios escritos, en algunas ocasiones cita a sus personajes ficticios como fuentes en otros cuentos, para darle más énfasis a su estilo de artículo académico.
No sé describir con exactitud qué es lo que hace especial la narrativa de Borges, pero me encantan los juegos que hace con las palabras, el uso no exagerado de palabras poco comunes, la secuencia de ideas cortas, precisas y potentes. En algunos cuentos tiene un estilo similar al de Poe, que genera misterio.
Los temas recurrentes de este libro son: el infinito, la eternidad, el tiempo, la muerte, la desgracia. Tratados por medio de pensamientos profundos, que hacen de su narrativa una gran expositora de la metafísica
A continuación algunos breves resúmenes de las narraciones y pensamientos que tuve mientras leía cada uno de los cuentos. Algunos podrían considerarse SPOILER. Así que de aquí en adelante sigue bajo tu responsabilidad.
Funes el memorioso.
Lo interesante del relato no es la trama, que es sencilla (un joven sufre un accidente que le deja tullido pero comienza a recordar cada detalle y experiencia con un nivel de nitidez abrumador) sino por la narración compleja e inteligente. El narrador cuenta las habilidades de Funes, mientras reflexiona sobre el significado de un «don», con sus ventajas y desventajas, ¿Acaso una memoria perfecta está exenta de penalidades? No, por supuesto, Funes está lleno de detalles inútiles, ha perdido la capacidad de generalizar, le falta el sueño e inventa sistemas mentales ineficaces porque incluso su visión de un mismo objeto en posiciones o momentos distintos es tan diferenciada en su memoria que le es inconcebible juntarlos bajo el mismo nombre. Borges resalta la importancia del olvidar en nuestros procesos mentales superiores con una prosa exquisita a la vez que critica a la memoria (necesaria pero no suficiente) como forma exaltada de aprendizaje en un relato que simula un testimonio póstumo a Funes el memorioso. Brillante.
La forma de la espada.
Un hombre «inglés» viviendo en Argentina es extraño, huraño y tiene una gran cicatriz surcándole media cara. En una noche de copas, el narrador atrevidamente le pregunta por el origen de la marca, y el hombre decide contarle pidiéndole que no escatime en desprecios. La historia es narrada con pausas, deteniéndose en las características del hombre que cuenta y de un compañero cobarde durante la guerra entre Irlanda e Inglaterra. Al final, un cambio en la trama muy bien llevado nos demuestra que la vergüenza puede mantenerse por años y que afecta nuestras formas de comunicarnos y actuar. Esa revelación sobre la verdadera naturaleza y ser del inglés cambia el sentido de todo lo dicho y de los sentimientos que nos generan los personajes que se involucran en la historia. Magistral.
Tema del traidor y del héroe.
Interesante la dualidad del personaje principal. Borges nos relata la historia de un traidor heroizado descubierto por su nieto mientras investiga a uno de los propulsores (ficticios) de la revolución en Irlanda.
El personaje descubre una copia de eventos históricos y literarios en la vida de su antecesor, es decir, la repetición de unos eventos ya engrandecidos que le permiten llegar a la conclusión definitiva de que todo era un gran complot para mantener una causa en nombre de un traidor que se consideraba líder y que se convirtió en el mártir que impulsa la causa.
La muerte y la brújula.
Un final que se deja entrever desde el principio, pero con una particular explicación de la cadena de eventos que lleva a dicho final. Muestra de como nos dejamos influir por nuestras ideas profundas hasta el punto de que pueden usarse en nuestra contra. Lo que consideramos una fortaleza nuestra, termina siendo una terrible debilidad. ¿Es acaso lo que pensamos una arma cegadora que puede usarse para ponernos en situaciones complicadas? Sí, parece ser la respuesta firme de Borges a través de este relato.
El milagro secreto.
Un relato donde nuevamente Borges juega con la narrativa circular, un checo condenado a muerte por el régimen del Tercer Reich se da cuenta que no terminó su obra magna, un drama a tres actos donde el público llega a notar que todo lo que ocurre no es más que los desvaríos del protagonista porque el relato vuelve a iniciar en el tercer acto. Pensado en concluir su relato y sufriendo los traumas de la muerte anunciada, decide pedir a Dios un año de tiempo para finiquitar su legado al mundo. No dice el refrán popular que tengamos cuidado con lo que deseamos, muchas veces llega de la manera menos esperada. Que ingenio el de Jorge Luis.
Tres versiones de Judas.
Nils Runeberg es un teólogo famoso por la publicación de tres libros donde explica las verdaderas razones de Judas para entregar a Cristo. En la primera, la razón es una analogía a Cristo que se rebajó a mortal. Judas se rebajó a traidor. En la segunda, el sacrificio da la felicidad y salvación por no considerarse dignos de tan alto galardón. En el tercero, que nunca se publicó, afirma que Judas es Dios hecho carne, usando una concatenación blasfema de escrituras y pasajes para concluir que puede estar incurriendo en un pecado imperdonable por revelar algo que Dios no quiere que sea revelado. Finalmente muere, deseando compartir el infierno con Judas/dios. Admirable la cantidad de conocimiento sobre religión de Borges, siendo él ateo y la manera en que con ingeniosos pero enreversados tejidos de ideas falsas puede construir una hipótesis convincente.
El fin.
Un relato extraño sobre un hombre que pierde sus capacidades motoras mientras en su pulpería un negro se prepara tocando la guitarra para una lucha a muerte con Martín Fierro, luego de siete años de espera luego de que el mismísimo Fierro matara al hermano del negro. Cómo no he leído Martín Fierro no entiendo muy bien la relación y el uso de Borges del mítico personaje argentino. Es un relato con buen ritmo y un fin rápido.
La secta del fénix.
Un relato que parece ser la descripción de una secta religiosa suprema mente extraña, unida solo por un secreto que es un rito generacional simplísimo. El autor en sus descripciones muestra características de la mayoría de religiones reales lo que me parece busca hacer una crítica a la absurdidad de algunos grupos de feligreses.
El Sur.
Un relato nostálgico de un protagonista que añora sus raíces que están en el Sur. Sufre un aparatoso accidente que lo deja internado al borde la muerte, luego de una larga recuperación se embarca hacia el meridional en tren y al llegar a un pequeño poblado en una cafetería tendrá otra prueba a muerte tan típica de su anhelado Sur gaucho. El relato tiene una final seco y no concluyente.
Esta lectura que cumple la premisa del reto entre casa de la Copa de las Casas BBB, va acompañada de la descripción de un objeto que debe parecerme ser importante y que represente al libro. Aunque los relatos son muy variados entre sí, creo que un objeto que logra recoger la esencia del libro en su conjunto es el reloj, puesto que uno de los temas más recurrentes es el tiempo. Jorge Luis Borges usa la alteración temporal para darle mayor emoción a sus escritos, para generar situaciones maravillosas y para dar profundidad a sus personajes (y relatos mismos).