Son relatos breves pero profundos, en su mayoría centrados en la experiencia femenina, la moralidad humana y la ocasional denuncia del contexto político. Tienen una mirada muy aguda hacia la injusticia, la soledad y la muerte, casi siempre con finales lúgubres pero realistas.
Mi cuento preferido fue Nilo, completamente vegano por accidente: la historia de un toro castrado, incapaz de tener pareja y que desconoce su destino inevitable.
Qué lindo reconectar con la literatura que conocí de manera obligatoria en la escuela y que ahora, leída de adulta, puedo apreciar con toda su riqueza. Además, siempre es lindo ver a Paraguay como un contexto, un escenario donde ocurren anécdotas idiosincráticas sin que necesariamente (aunque lo disfrute cuando es así también) sea cómico lo irreverente de este país y su cultura. Simplemente es el lugar donde ocurren algunas de estas historias. :)