¿Cuánta inmersión es mucha inmersión? Leer este libro es una experiencia iluminadora, desagradable, intimidante y liberadora. La vida de los narcos de Alarcón no es la versión glamorosa de los narcos de las series, pero tampoco son esos seres sin alma que Don Winslow retrata en El Poder del Perro. Lo lógico es pensar que eso se debe a que esto no es ficción, es periodismo, pero no es tan simple, porque los elementos anteriores están presentes en Si me querés... No, lo que realmente hace que el libro sea notablemente humano es la selección de escenas, el acierto de saber cuando narrar y cuando dejar que la historia quede en la voz de alguno de los personajes. La honestidad con la que el autor enfrenta las situaciones, en vez de dejarse fuera de la historia o, peor, tratar de retratarse como un espectador impávido, al que las balas le rebotan; hace que la historia sea palpable y que los personajes, incluso aquellos que en papel deberían sonar inhumanos, tengan una redención simple en su propia historia. Soy transas, asesinos, ladrones; sí, pero también cargan con una mochila y, como todos, llegaron a ese lugar por esa misma carga.