Con El pensamiento del afuera, Foucault pone a punto y desarrolla uno de los temas constantes de sus investigaciones: el "pensar" en relación con la literatura, o mejor aún, con cierto uso del lenguaje al margen de sus modos discursivos, y el "afuera" como instancia soberana del saber y no-lugar donde la palabra literaria se desarrolla a sí misma en un espacio neutro, sin límites y sin tiempo, que no es ya el espacio clásico y cerrado de la representación. En la órbita de Las palabras y las cosas, El pensamiento del afuera es un capítulo necesario en la elaboración de esa Historia del pensamiento, que es en cierto modo toda la obra de Foucault. Nuevo punto de encuentro con Blanchot (con quien, sin embargo, no llegaría a encontrarse nunca personalmente), este texto apareció previamente en el nº 229 de "Critique" (junio de 1966) dedicado a Maurice Blanchot, cuya obra testimonia, mejor que ninguna otra, esa "experiencia del afuera" que, al hacer emerger el pensamiento nos descubre el ser mismo del lenguaje
Paul-Michel Foucault was a French philosopher, historian of ideas, writer, political activist, and literary critic. Foucault's theories primarily address the relationships between power and knowledge, and how they are used as a form of social control through societal institutions. Though often cited as a structuralist and postmodernist, Foucault rejected these labels. His thought has influenced academics, especially those working in communication studies, anthropology, psychology, sociology, criminology, cultural studies, literary theory, feminism, Marxism and critical theory. Born in Poitiers, France, into an upper-middle-class family, Foucault was educated at the Lycée Henri-IV, at the École Normale Supérieure, where he developed an interest in philosophy and came under the influence of his tutors Jean Hyppolite and Louis Althusser, and at the University of Paris (Sorbonne), where he earned degrees in philosophy and psychology. After several years as a cultural diplomat abroad, he returned to France and published his first major book, The History of Madness (1961). After obtaining work between 1960 and 1966 at the University of Clermont-Ferrand, he produced The Birth of the Clinic (1963) and The Order of Things (1966), publications that displayed his increasing involvement with structuralism, from which he later distanced himself. These first three histories exemplified a historiographical technique Foucault was developing called "archaeology". From 1966 to 1968, Foucault lectured at the University of Tunis before returning to France, where he became head of the philosophy department at the new experimental university of Paris VIII. Foucault subsequently published The Archaeology of Knowledge (1969). In 1970, Foucault was admitted to the Collège de France, a membership he retained until his death. He also became active in several left-wing groups involved in campaigns against racism and human rights abuses and for penal reform. Foucault later published Discipline and Punish (1975) and The History of Sexuality (1976), in which he developed archaeological and genealogical methods that emphasized the role that power plays in society. Foucault died in Paris from complications of HIV/AIDS; he became the first public figure in France to die from complications of the disease. His partner Daniel Defert founded the AIDES charity in his memory.
Funciona como un repaso o introducción al pensamiento de Blanchot en una clave muy elocuente y, casi que diría, carismática (sin restarle complejidad). La verdad es que, tras estar en contacto con 'La conversación infinita' o 'El pensamiento del desastre', es hasta refrescante.
"El pensamiento del afuera" es una colección de ensayos y conferencias del influyente filósofo francés Michel Foucault, publicada póstumamente en 1986. En este trabajo, Foucault explora las ideas de la subjetividad, el lenguaje y el pensamiento a través del prisma de autores como Blanchot, Nietzsche, Bataille y Klossowski.
Con esta obra póstuma, Michel Foucault desafía las convenciones al proponer una visión de la existencia donde el lenguaje, el pensamiento, la locura y la transgresión son elementos esenciales en lugar de desviaciones de una norma predefinida. Foucault, conocido por su crítica a los dogmas de la modernidad, continúa esta línea de pensamiento en su libro.
Tras leer este libro, en mi opinión, la fortaleza de "El pensamiento del afuera" reside en su capacidad para sacudirnos de nuestras cómodas seguridades metafísicas. Foucault nos confronta con la locura, la transgresión y el sin-sentido no como meros accidentes, sino como constituyentes esenciales de la condición humana. Su crítica al sujeto racional abre brechas inquietantes pero también posibilidades emancipadoras. "El pensamiento del afuera" es una obra capital para comprender la evolución del último Foucault hacia una ética y una ontología de la existencia radicalmente diferentes. En estas páginas respira un pensamiento intempestivo, iconoclasta, que busca llevarnos más allá de las convenciones heredadas. Foucault no se sirve de respuestas, sino de las preguntas más arduas y urgentes. Y en ese gesto reside su mayor enseñanza.
Un título mejor para este ensayo podría ser La relación de las palabras con el afuera (algo que no es una crítica, sino una aclaración en tanto el ensayo se articula mediante el imaginario palabreril de Blanchot).
Dentro de las alusiones al afuera que no están subordinadas a la palabra (bastante pocas, hay que decir), aquella con la que más congenio es:
Así pues, la ficción consiste no en hacer ver lo invisible sino en hacer ver hasta qué punto es invisible la invisibilidad de lo visible [p. 12].
Si bien en la cita Foucault hace referencia a su visión de lo que es la función de la literatura moderna —en contraste a la convención de "que la literatura moderna se caracteriza por un redoblamiento que le permitiría designarse a sí misma" [p. 8]— en el fondo también hace referencia al discurso, que es la tra(ns)ducción del pensamiento a la palabra.
A través de dos expresiones "el adentro" y "el afuera" de manera filosófica nos explican el poder del pensar, del lenguaje,del cómo nos apoderamos de las palabras, de cómo se transgrede de un interior al afuera y de ahí la literatura nos lleva por otro camino en dónde el sujeto queda excluido.
Pensar es una acción hacia nuestro interior, hablar nos expulsa al afuera y nos hace explorar hacia el otro (cuando alguien habla reproduce al otro yo). Sin embargo, el reflexionar del afuera de nuevo al interior debiera quedarse en lo oculto, en un vacío que atrae a la negligencia.
En el afuera se hace soberano el saber, no hay límites, ni espacio.
Estoy segura de que la lectura hubiera resultado más placentera con un preámbulo más grande donde pudiera conocer todos los libros a los que hace referencia y hubiera leído un poco más a Foucault, pues como primer acercamiento me ha resultado bastante complejo y, en algunas ocasiones, innecesariamente reiterativo. No obstante, estoy segura de que una segunda relectura en el futuro, con mucho más entendimiento de este tipo de literatura-filosofía ayudará inmensamente.
El lenguaje es Ulises encadenado dice Foucault. El canto de las sirenas sería sólo canto. Una seducción vacía. De todos modos, Ulises sigue atado. Fascinación de lo imposible. Un espiral de hechizos que gira sobre sí mismo. Foucault despliega todo su repertorio de mercachifle. Hay pocas frases que no se cancelan en el mismo párrafo. Algo así como el afuera es el máximo adentro. El adentro es el afuera. La presencia es la ausencia es la presencia es la ausencia. Nada que ver con la mística, es más bien un discurso barroco. Gira hasta el mareo. La plenitud del lenguaje suprime al sujeto. Lo mata. El lenguaje de este Foucault se parece al registro de lo real en Lacan. Pero dicho con vapores mágicos. Este Foucault se aproxima al Heidegger más estafador. Quizás convenga leer este ensayo más como una meditación foucaultiana sobre Blanchot con un lente descalibrado. El pensamiento del afuera quizás sea eso que hace Foucault en este ensayo, fabulación. Conceptos como personajes de ficción. Animales antropomórficos, historias con moraleja.
me ha hecho sentir como una peli de david lynch : me ha obligado a llevar la conciencia a sitios que nunca había imaginado y me ha forzado muy incomodamente a pensar desde un lugar absolutamente nuevo . volveré cien por cien a él