Me ha sorprendido, sobre todo, la calidad de la narración, el variado vocabulario, lo cuidado de su lenguaje. Se trata de un libro con una serie de episodios vividos por un viajero a través de tierras andaluzas, prácticamente en soledad. Es un libro acerca del placer del viaje en sí mismo, del disfrute que dan las visitas hechas con calma y pocos encuentros personales. Es intimista y reflexivo.