Excelente introducción, cuentan de forma muy amena y a forma de novela el contexto en el que las recetas se desarrollaron e incluso algo de orígenes e historias, muy al estilo de las novelas.
Las recetas no están mal, pero todas las artes virreinales, están algo más complejas de lo que estamos acostumbrados ahora.
Me encanta cuando un libro me provoca y me mete tanto en el tema que necesito investigar y saber más del mismo. La cocina virreinal mestiza estaba llena de capas y sabores contradictorios que juntos funcionan muy bien. Es increíble como las personas de la época se detenían a observar y aprender las reacciones de cada ingrediente con los métodos de cocción que tenían, para nosotros tan rudimentarios, y con eso nos dejan una increíble herencia que sigue y seguirá pasándose de generación en generación . Gracias por compartir una cosa más del legado de Juana Inés de Asbaje.
“La vida religiosa en el siglo XVI era una profesión”
A través de 38 recetas originales, la escritora Mónica Lavín y la historiadora Ana Benítez se adentran en el mundo de la gastronomía del siglo XVII para revelarnos la destreza culinaria de una gran poeta que revolucionó las letras novohispanas; no solo actualizan sus recetas para introducir al lector fácilmente en las cocinas de aquella época, sino que buscan con ello que no se olviden los gustos y aromas tan característicos de nuestro mestizaje.
Un libro que, si bien podría resumirse como un clásico muy bien adaptado a nuestra forma actual de vida, logra conectarte rápidamente con el tiempo narrado no solo para responderte preguntas básicas sobre la gastronomía, sino que te hace apreciar mejor a una mujer tan emblemática como lo fue Sor Juana Inés de la Cruz. En mi caso particular, dada mi profesión y pasión por los fogones, no puedo más que decir que no me ha bastado con escuchar el audiolibro y espero muy pronto poder agregarlo a mi biblioteca en casa en un lugar muy especial, mi cocina, desde donde sin duda podre intentar reproducir sus recetas con todo la pasión y respeto que la gastronomía mexicana se merece.
¡Me encantó! El tema del mestizaje culinario es fascinante. Los ingredientes, especias y recetas árabes, hispanas, mexicas y de origen negro, conviviendo en las cocinas conventuales de la época virreinal de la Nueva España, me parece algo increíble. Todo se me antojó… Por otro lado, la figura de Sor Juana, como centro de este texto, le aporta un valor único. Su postura poética, filosófica y analítica ante el “Arte de la cocina” y su visión científica y alquimista, enriquecen aún más lo leído. ¡Me fascinó!…sólo me falta preparar algunos platillos que propone el recetario, para completar la experiencia… ¡Muy recomendable!
Es una muy buena referencia introductoria a las cocinas de los conventos novohispanos del siglo XVII. Aunque el libro no ahonda tanto en la figura de Sor Juana, nos permite conocer su fase de cocinera, que a menudo se deja de lado para dar peso a su fase de escritora. El único contra que le pondría es que se maneja un lenguaje un poco enredoso de leer y un tanto garigoleado, pero a eso aplaudo el esfuerzo que hicieron las autoras en "actualizar" las recetas ahí expuestas del siglo XVII. Ya no toca más que hacerlas y juzgar qué tal era el sabor de ésa época.
El libro es una forma rápida de adentrarnos en el corazón de las cocinas de los conventos donde se originaron varios dulces representativos de México. El libro es cortito y trae además información muy interesante sobre cómo era el día a día de Sor Juana Inés de la cruz. Las recetas en su mayoría son dulces, trae muchos Antes, al leerlas me parecieron un poco elaboradas, pero todavía no las intento, aun así, suenan muy apetitosas. Eso sí, no es un libro para veganos ni diabéticos ya que la mayoría de las recetas contienen mucha leche, azúcar y huevos.
Al igual que dice la sinopsis: “Un gran cuadro introductorio de las mezclas culturales gastronómicas del siglo XVII y termina con 36 recetas en su versión original y adaptadas al hoy. “
Rápido de leer, interesante introducción y explicación para adentrarnos al tema principal que son las recetas.
Todo un viaje el ver a través de las recetas esa mezcla tan barroca y tan dulce de nuestra cocina.
Me encantó la siguiente frase “Un recetario que nos evoca el sabor de un siglo, sus te tiras y sugerencias en la mesa”.
Gracias Sor Juana por no dejarnos olvidar aquellos sabores.
Creo que en general el libro es bueno porque nos habla de una faceta muy diferente de Sor Juana y cómo la comida también formaba parte de su entorno inmediato. Los primeros capítulos nos hablan de cómo la vida conventual influía también en la preparación de la comida y los postres. Aunque agradezco el recetario me hubiera gustado ver fotografías de cómo lucían los platillos. Al menos me ha inspirado curiosidad de aprender más sobre esta época y las mujeres que vivían en los conventos.
Esperaba tanto de este libro y me decepcionó, uno que otro dato curioso sobre la comida y la tradición mexicana, algunos apuntes de historia pero, definitivamente, no es lo que parece que se encontrará con el título tan sonoro, no es lo que se reseña tampoco, es un ensayo y el despliegue de una hipótesis (muchas) sustentadas en citas de otros autores y ensalzando sobre manera (con exceso y un poco de arrogancia) a Sor Juana.
Este es un libro que recuerda nuestra historia, sus sabores y la comida. Al leerlo recordé muchos platillos de mi infancia y se me fue rápido la lectura. Además algo que me encanta es que nos muestra ese lado de Sor Juana que no conocía y que me ayudó a entender y reflexionar muchas cosas sobre su vida.
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Excelente trabajo, un gran tesoro literario y gastronomico que resguarda importantes muestras de la reposteria de la nueva españa, ademas de tener su adaptación a recetas de nuestro tiempo
Este libro lo adquirí porque cuando le hicieron promoción (mucha), me pareció muy interesante. Más allá de que la recopilación de las recetas es apasionante, las narraciones anteriores son repetitivas y redundantes, lo que hace que la lectura se vuelva aburrida.
Mucho más complejo de lo previsto de leer por ser un poco redundante, pero transmite el entusiasmo del tema y sobre todo las recetas traducidas a los usos de hoy animan a intentar al menos 3.
Me encantó. dado que no se trata exclusivamente de un libro de cocina las autoras hacen una muy buena descripción de la vida de los conventos en el siglo XIX. en la segunda parte del libro presentan 38 recetas. la mayoría postres. Y aunque las recetas de Sor Juana no son precisas para está época, la autora hace una adaptación de ellas y creo que se puede hacer el intento de prepararlas. También habla sobre las adecuaciones arquitectónicas de las cocinas; así como las innovaciones en el uso de utensilios de cocina.
Realmente desconocía como acontecía la vida de una monja, al hablarse de Sor Juana Inez como poetiza en mi ignorancia la imaginaba en un claustro leyendo y escribiendo, saber que la cocina era parte de la vida de las monjas me causo buena impresión puesto que Sor Juana inclusive tenia escritos sobre poemas relacionados con comida, ahora queda intentar hacer alguna receta, luego les contare que tal me fue.