What do you think?
Rate this book


149 pages, Paperback
First published January 1, 1949
-Una negrita que Ana Isabel quería meter para adentro -dice Luisa Figueroa.y la pobre Carmencita, humillada y en lágrimas huye:
-¿Negrita? ¡Pero si Carmencita es blanca!
La tarde se enciende en rojos y violetas. La tarde doliente. Carmencita va corriendo por la tarde. Corre por las calles angostas, por las calles de piedra. Allí está la plaza, hay que llegar pronto. Allá están las copas de los árboles. Ya se escuchan las campanas de la iglesia que llaman al mes de María. Y el mes de María es el mes de Mayo, el mes en que las Marías están floreadas y la hierba se alfombra de capullitos rojos que caen girando.Personalmente prefiero la aún más clásica Memorias de Mamá Blanca de Teresa de la Parra con su humor y el encanto, vivacidad y rebeldía natural de su protagonista -aunque habría que reconocer que detrás de cada voluntariosa Blanca Nieves se esconderían las sombras de más de una triste Ana Isabel...
Allá están las copas de los árboles...
Allá va Carmencita corriendo. Ya sube los escalones, ya atraviesa la plaza, pisa la hierba, las flores rojas de las marías y las manchas algodonosas de la ceiba.
La tarde cae desde el Ávila oscuro, desde la torre de la iglesia, desde las altas copas de los árboles. La tarde cae, se tiende en la hierba y envuelve la plaza, la placita de la Candelaria...
La tarde cae y una chiquilla desolada va corriendo a través de la tarde...