Pues acabo de terminar "Memoria de la melancolía", de María Teresa León y, como en otras ocasiones, no comprendo cómo este texto maravilloso no goza de mayor renombre. Bueno, o sí lo comprendo. Dice su hija Aitana: "si mi madre hubiese sido hombre, estaría entre los mejores de la historia".
Pocos títulos están tan bien puestos y pocos condensan con tanta exactitud el contenido que va a continuación como este. Parece, sí, la charla lúcida de una anciana rememorando su vida ante un hogar encendido, una taza de café humeante, una ventana que deja entrar el frescor del día. Los recuerdos fluyen con ese modo orgánico de lo que ha crecido, sin método, tal como la estructura de los árboles que, de un modo aparentemente caótico se desarrollan abriendo aquí o allá vástagos, ramas, brotes, hojas, flores y frutos.
Y por este tronco vital de María Teresa brota la memoria de su infancia en la dictadura de Primo de Rivera, del advenimiento de la república, los años anteriores a la guerra, de la guerra y el exilio. Visitas al frente, teatro, canciones, lágrimas, momentos hermosos y otros tremendos conforman esos pequeñas evocaciones que funcionarían cada una de ellas como cuentos breves, tan intensos, tan lúcidos, tan ricos en imágenes. Y emergen los fantasmas de su inseparable Alberti, de García Lorca, Rosa Chacel, María de Maeztu, Picasso, Zenobia, Stalin, Machado, Ehrenburg, Louis Aragon, Gerda Taro y Capa, Hemingway, Enrique Líster.... y tantos y tantos exiliados anónimos, tantos y tantas luchadores y luchadoras desconocidos.
También la asombrosa relación de hechos en los que participó: la salvación de las obras del Prado del bombardeo fascista, los títeres de Cachiporra con Lorca, la Alianza de Intelectuales Antifascistas...casi no hay hito de esos años convulsos en los que no aparezca, de un modo u otro, su figura.
En fin, es un libro precioso. Y si yo fuese profesor, creo que usaría estos episodios, que son pequeñas joyitas, en mis clases. Y si fuese cineasta haría una película. Y si documentalista, un documental. Como soy tan poca cosa, escribo esto.