Un africano que juega muy bien al fútbol emigra a la Francia rural, un equipo de viejos amigos prepara un golpe, un criminal sale de la cárcel con ganas de liarla… y por supuesto todo acaba como el rosario del amanecer.
Me gusta todo de este comic: una narración muy visual, fluida, perfecta para el ritmo trepidante de una historia de persecuciones a toda velocidad, un dibujo de línea clara (color a base de acuarela) muy solvente, pocos diálogos, un guión que es una delicia. Muy buen representante de ese estilo francés que tanto disfruto.