Esto es un monumento de las letras españolas. Es una lectura lenta por la sintaxis rica que ha perdido nuestro castellano, más que por el vocabulario en sí. Pero es una notable prosa épica, es nuestra Odisea. Y además es verdad.
El capítulo de Gobernadores de la Nueva España sobra, porque faltan palabras y es ilegible en muchos pasajes. No obstante la edición de la RAE es magnífica, no busquen otra.
Adjunto mis notas de lectura.
Bernal Díaz y la autoría
Hay teorías que dicen que fue el propio Hernán Cortés quien escribió esta historia porque Bernal, siendo un soldado raso aunque hidalgo, no podía conocer tantos detalles como los que describe.
Lo que dicen estas teorías es que, ya que no estuvo siempre con Cortés, no pudo saber todo lo que hizo y dijo a lo largo de la conquista. Pudo informarse por otros.
¿Y qué sentido tiene que se haga otra historia laudatoria Cortés, no exenta de críticas, si ya había una de López de Gómara según cuenta Bernal?
Otrosí Bernal menciona hechos posteriores al fallecimiento de Hernán Cortés lo que descartaría completamente cualquier teoría que afirme que sea Cortés el autor. Hay un tal Duverger que es un charlatán. Y el charlatán hispanchista de Zunzunegui repite algo similar.
Por otra parte este conquistador, “el más antiguo”, estuvo en intentos de conquista anteriores a la expedición de Cortés.
Don Bernal Díaz del Castillo participó en 53 batallas a las que sobrevivió. ⚔️ (En realidad son muchos más combates).
Cortés: carácter y figura
Cortés: «Vale más morir por buenos, que vivir deshonrados».
Cortés mañero.
Para lectores anglos:
Hernán Cortés no era sanguinario; por eso intentó ganarse el favor de Moctezuma y se enfadó mucho con Alvarado por la matanza ocurrida en su ausencia.
No vemos a un “psicópata” en este libro, ni a un santo. Vemos a un hombre sabio y calculador, como un buen general, con muchos enemigos. Psicópatas son aquellos que lanzan bombas atómicas para ahorrar costes.
Si Cortés hubiera decidido matar a su esposa, habría urdido un plan muy sofisticado para ocultar el crimen.
Por otra parte, un estrangulamiento no cuadraría con la descripción que tenemos de su persona, generalmente medido en sus reacciones y tremendamente reflexivo.
Finalmente, no hubo pruebas coherentes en su contra. ¿Qué ganaba con ello si era el amo de la Nueva España?
No puede ser que Hernán Cortés tenga un mísero busto en Madrid y una callecita, mientras Margaret Thatcher tiene una plaza.
Aunque no fuera un santo, hizo milagros. Como salir vivo de una ciudad tan grande como Tenochtitlán.
Pasajes de Bernal Díaz
«Y desque alcanzaron a saber sus maldades le mandaron dar docientos azotes muy bien pegados». Esto es maravilloso, debería recuperarse junto con los juicios de residencia. No queremos que los palos le cojan al perverso de sopetón, queremos que de manera legal, ordenada y estilosa reciba su merecimiento.
«¿Qué hombres habido en el mundo que osasen entrar, cuatrocientos soldados, y aun no llegamos a ellos, en una fuerte cibdad como es México, que es mayor que Venecia, estando apartados de nuestra Castilla sobre más de mil y quinientas leguas, prender a un tan gran señor y hacer justicia de sus capitanes delante dél?».
Sobre los indios de Xaltepeque: «Y aun estaban espantados cómo tan pocos como éramos podimos vencer a los chiapanecas, y ciertamente mostraron todos gran contento, porque estaban mal con ellos».
Otros
El tono de Díaz es de no creer lo que les ocurre; de sentirse respaldado por Dios, aunque sea muy consciente de su superioridad en el arte de la guerra.
Es difícil no morir de miedo al verte rodeado de indios que quieren comerte o engordarte para ello.
Afirma el editor que los conquistadores eran personas muy instruidas y frecuentemente lectores de novelas de caballería.
(Entérate, Pérez Reverte).