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Ambientada en Boston a finales de la Primera Guerra Mundial, Cualquier otro día -primera entrega de la serie Coughlin- es una impresionante epopeya que cuenta la historia de dos familias arrastradas por la vorágine política y social de un mundo que se recupera con enormes dificultades de los estragos de la Gran Guerra.
Estamos en 1918. Debido a un cúmulo de azares, un joven obrero negro de Ohio llamado Luther Laurence es llevado a disputar un partido de béisbol frente a Babe Ruth, estrella emergente de ese deporte, una amarga experiencia que Luther nunca olvidará. Al mismo tiempo, el agente Danny Coughlin, hijo mayor de un legendario capitán irlandés de la policía de Boston, recibe un encargo envenenado: infiltrarse en los medios sindicales y anarquistas. A priori, Luther y Danny no tienen nada en común, pero el destino va a unirlos en Boston en 1919, el año de todas las desgracias. Y en esa ciudad en la que los bolcheviques y otros grupos de agitadores se han adueñado de las calles, la huelga de las fuerzas policiales va a prender la mecha.
A través de algunos de los acontecimientos fundamentales del momento, con un tratamiento cuasi cinematográfico de la narración y unos personajes arrolladores, Dennis Lehane explora la devastadora violencia y la incontenible efervescencia de un país en busca de la libertad y en guerra consigo mismo. Considerada uno de los ejemplos más señeros de «la gran novela americana», Cualquier otro día captura de forma admirable el espíritu de una época y aborda muchos temas que nos siguen acuciando un siglo después: la raza, la inmigración, el terrorismo, la inestabilidad económica o la brecha creciente entre ricos y pobres.
"- Es un club social.
– Es un sindicato – replicó Steve.
– ¿Y entonces por qué se llama Club Social de Boston? – inquirió Danny.
Bostezó mirando al cielo de cuero blanco.
– Buena pregunta. La pregunta clave, a decir verdad. Ésa es una de las cosas que intentamos cambiar.
– Por mucho que lo cambiéis, será un sindicato sólo nominalmente. Somos policías, Steve: no tenemos derechos. El CSB… ¿qué es? Nada más que un club de niños, una puta cabaña en un árbol."
Creía que la reciente “Golpe de gracia” era la mejor novela del escritor bostoniano Dennis Lehane -sin duda uno de los mejores escritores norteamericanos de todos los tiempos y de mis favoritos en la actualidad- pero tras leer “Cualquier otro día”, novela publicada originalmente en el año 2008 como primera parte de la trilogía familiar dedicada a los Coughlin, tengo que decir que estaba equivocado. Leer sus más de 700 páginas han sido para mi todo un placer, un viaje de lo más emocionante, sugerente e instructivo.
Lehane nos propone una saga familiar como “disculpa” para mostrarnos de manera casi cinematográfica y evocar de una forma magistral el espíritu de una época muy concreta de la historia de EEUU y hacer que se nos muestre ante nuestros ojos cómo si fuésemos parte de la historia, del decorado o de los personajes.
Pensada inicialmente como trilogía, "Cualquier otro día” nos ofrece un gran trasfondo histórico del Boston del año 1919, justo tras el final de la Primera Guerra Mundial, en un momento en el que crece el anarquismo, se suceden las luchas sindicales, las huelgas están a la orden del día y los atentados terroristas amenazan a toda la población. Asistiremos a estos y a otros acontecimientos tan trascendentales para la vida de Boston como por ejemplo ese extraño suceso denominado “la gran inundación de melaza de Boston”, ocurrida el 15 de enero de 1919 y que dejaría tras de sí a 21 fallecidos y a más de 150 heridos, tras la explosión de un tanque de almacenamiento de la Purity Distilling Company (ubicado en el barrio de North End) que liberó aproximadamente 8.7 millones de litros de melaza, un producto espeso derivado de la caña de azúcar y utilizado para la fabricación de ron.
El hilo conductor de estos y otros acontecimientos dentro de la trama serán 2 (4 más bien) personajes, por un lado Danny Coughlin, un policía irlandés que empieza infiltrándose en las reuniones sindicales y acaba abrazando la lucha obrera; y por otro Luther Lawrence, un fugitivo negro que huye de un crimen cometido en Tulsa, dejando allí a su mujer embarazada. Sus vidas discurrirán paralelas hasta confluir, en muchos aspectos gracias a otro de los personajes principales de la novela: Nora, una de las sirvientas de los Coughlin por la que lucharán Danny y su hermano Connor y que jugará un papel muy importante en la relación de Danny con Luther. El último de los personajes que servirán como hilo conductor y que aparece en forma de interludios es el mítico bateador de los Red Sox y más tarde de los Cubs de Chicago, Babe Ruth (de nombre real George Herman Ruth Jr., uno de los mejores jugadores de béisbol de la historia), deportista que dotará a la historia de una mayor realidad al mismo tiempo que servirá para descargar un poco al tensión de la trama al ver los acontecimientos de ese Boston tan convulso desde otro punto de vista muy diferente al del resto de personajes.
Como siempre los diálogos son de una finura extrema, muy realistas y como ya dije con un cierto carácter cinematográfico; y los temas de la segregación racial, de la visión de EEUU que tendrán tras la Gran Guerra los negros y los blancos o las crisis sociales estarán de nuevo presentes en el libro, aunque un tema subyace por encima del resto y será el caldo de cultivo sobre el que arranca el libro: las luchas de los primeros sindicatos del cuerpo de policía de Boston por conseguir unas condiciones laborales mejores que las que tenían en el año 1918: medidas de seguridad nefastas y unas jornadas laborales de 80 horas semanales.
Otro 5 estrellas indiscutible, que por fin he podido reseñar tras unas semanas un tanto movidas en lo emocional. En breve más reseñas.