Andrea is seven years old with a teenage older sister who is in love and acting strangely because of it, so Andrea decides to do what she can to break the spell that has come over her sister.
Mónica Brozon nació en la Ciudad de México en un año en el que el país fue sede del mundial de futbol. Eso no significó absolutamente nada y hasta el día de hoy, el futbol le da idéntico salvo cuando juega el equipo de México en un mundial o algún otro torneo más o menos famoso. Por supuesto ella no lo recuerda, pero dicen que cuando tenía dos años hablaba igual que como habla hoy. Esa imagen podría parece un poco siniestra, pero parece que a los adultos les hacía mucha gracia. Y, también, desde muy pequeña empezó a escribir. La prueba de ello son El inventor del queso y El nene feo, dos cuentitos que escribió cuando tenía unos seis años y que se pueden ver en su sitio web.
También escribió en la secundaria unos poemas horribles que seguramente se debieron a un colapso sentimental y que mejor decidió tirar a la basura, porque le pareció un poco vergonzoso, una vez superado el descalabro, comprobar qué tan cursi podía ponerse. En esta etapa complementó su enmielada actividad literaria con el comercio de chamoys y bilés hasta que las autoridades de la escuela le clausuraron el negocio.
La vida siguió transcurriendo y para Mónica llegó el momento determinante de elegir qué hacer. Ella quería estudiar cine, pero entonces la situación del cine en México era aún más triste que ahora y sus familiares le vaticinaron un futuro de miseria, lo cual la hizo desistir y estudió la carrera de Comunicación. No obstante, cuando terminó se enfrentó al mismo asunto del futuro de miseria.
Se cruzó en su vida el anuncio del diplomado de la Escuela de Escritores de la SOGEM (Sociedad General de Escritores de México) y decidió que ese podía ser un buen camino. Estudió allí 1996 y 1997, dos de los años más felices de su vida. Allí conoció a quienes hoy son sus grandes amigos, además de talentosos colegas.
En 1996 publicó su primer libro, Casi medio año, que fue también su primer premio El barco de vapor, el cual ganaría de nueva cuenta en el 2001 con el libro Las princesas siempre andan bien peinadas. En 1997 ganó el premio A la orilla del viento del Fondo de Cultura Económica con el libro Odisea por el espacio inexistente. En 2007 ganó el Premio Nacional de Cuento Infantil Juan de la Cabada con la novela Memorias de un amigo casi verdadero y el 2008, el premio Gran Angular de Ediciones SM con la novela 36 kilos.
Hoy tiene publicados más de veinticinco libros, y planea seguir escribiendo mientras las neuronas le den licencia para ello.
El libro cumple con la simple función de entretener, de ser gracioso e irónico en algunas situaciones. Proyecta la inocencia infantil y también eso está chido.
Siento que le faltó mucho para ser una historia que recomiende plenamente. Es muy superficial y sentí que se quedaba plano en muchos aspectos.
Como dije anteriormente, es un libro que solo se lee y ya. No me causo nada ni me provocó nada más que una hora entretenido.
Los personajes son planos, la historia no tiene un objetivo alguno más que mejorar una composición ya hecha y no entiendo el título del libro que nada tiene que ver con lo que aquí se cuenta.
De una manera algo complicada Andrea, de 8 años; se enfrenta al "Primer Amor"!, sus ojos infantiles se abren a esa experiencia del primer novio, pero no de ella! sino el de su hermana .... la experiencia le deja, como a muchos, recuerdos agridulces y la enseñanza que las amistades son más duraderas que el enamoramiento.
Para mí que tengo 21 años fue curioso leer la visión infantil que Andrea tiene del amor, y la superficial de Ana Laura, me ha hecho recordar como mis compañeros de clase y yo entendíamos el amor en la primaria y secundaria. Es un libro entretenido, llegó a causarme gracia, la voz de la niña protagonista es creíble y se lee en nada, pero hasta ahí, no es una historia que se vaya a quedar conmigo. Sin embargo, dos cosas me incomodan un poco; la primera, es que se siente que la hermana está hecha para hacer quedar bien a Andrea, parecido al tropo de novela juvenil en el que se utiliza un personaje femenino para demostrar que la protagonista no es como las otras chicas y por lo tanto es superior a ellas. Constantemente se destacan los defectos de Ana Laura, e incluso su novio se burla de su personalidad, y no hay momentos en los que se demuestre que es más que eso o que también puede ser una buena hermana mayor. Puede deberse a que el relato está en primera persona desde el punto de vista de Andrea y por eso Ana Laura tiende a quedar mal pero no sé… La segunda, es que el asunto de las princesas me parece tan poco relevante que es extraño que sea el título de la obra.
Aborda un tema muy interesante, o al menos así me parecía a la edad de Andrea. Me encantan las aventuras que M. B. Brozon escribe y esta no me decepciono.
Una historia infantil que te muestra el amor y todo lo que conlleva visto desde la perspectiva de una niña. Primer libro que leo de está escritora y me gustó.
Me pareció una historia muy tierna y agradable pero odié por completo la actitud de Ana Laura. Y finalmente me quedo con la reflexión de que la amistad es mil veces mejor que el amor.
Un libro completamente divertido, aunque está dirigido a chavitas de nueve años, todos en mi fama ya lo leimos, es muy divertido y ligero, no cuesta nada leerlo, es educativo para los niños de está edad y toda una botana para las personas más grandes, me divertí de verdad muchísimo, este libro sin duda es de la lectura obligatoria para todas las edades
Le he dado 5 estrellas a este libro por el simple hecho de que me lo he leído en unas horas y me sacaba carcajadas. Es un libro infantil (a como yo le veo), pero me fascinó de principio a fin. Me ha parecido un muy buen tiempo invertido y lo he adorado como no tienen idea. Me encantó, me encantó, me encantó. Es todo lo que puedo decir.
Libros que marcaron mi infancia y este, lo podría considerar como mi libro favorita de mi infancia, me encanta el modo en que la protagonista ve el enamoramiento de su hermana como una enfermedad y todo lo que hace para que según ella vuelva a la normalidad, también me encanta que sea narrada en la Ciudad de México y que la utora sea mexicana
Es el segundo libro que he leído de M.B. Brozon y la realidad es que pienso comprar mas, a pesar de ser libros para niños, son historias realmente divertidas y tiernas. Es el tipo de libro que me encantaría que pasara a las manos de mis hijos algún día, pero por el momento yo seguiré disfrutando de estas historias "infantiles" que realmente le hacen bien a nuestro niño interior.