Encontré este libro completamente al azar. No sabía nada de Alberto Mazzocchi, ni había escuchado su nombre. Al leer el primer poema, que me encantó, empecé a investigar y descubrí que es un autor poco conocido. Creo que, en gran medida, porque vivió una vida marcada por la violencia y murió demasiado joven. El libro existe gracias a Federico Undiano. Recopiló poemas sueltos y dibujos de Mazzocchi, y los acompañó de apéndices minuciosos. "No queda claro" (🤌🤌🤌🤌) si fueron solo amigos o si tuvieron un vínculo amoroso, pero sí me queda claro el amor y la dedicación con que Undiano armó este libro. Me conmovió mucho que claramente es un intento de preservar la voz de alguien que no pudo dejar un legado más amplio por las circunstancias de su vida.
Los poemas son intensos y personales, una canalización de los deseos, la cosmovisión y la agonía de alguien que sufrió demasiado. En su estilo hay, de repente, cierta cadencia que me recuerdan a la poesía de Saer (y lo digo como un cumplido altísimo), aunque no es algo constante. Este libro es, para mí, una joya. No solo por la fuerza de los textos, sino también como un testimonio de vida: una prueba de que alguien existió, soñó, sufrió y dejó huellas.
Todo está en la tierra la tierra hizo todo por eso te quiero, por eso te quiero. Sin embargo, lo que está más adentro de la tierra es el dolor, y yo estoy allí, en el fondo de la tierra, pero no espero ningún redentor: Quiero el dolor porque es mío, porque soy yo, yo soy el dolor, porque yo soy el que se siente, el que tiene sangre el sudor, las lágrimas, el llanto que es lo más humano, lo que tiene más vida, lo que no muere. Puedo huir, desencadenarme, pero la libertad está en el sufrimiento. Quiero ser lo que tengo, lo que llevo, aunque sea malo, pero es mío, mío mío mío mío mío. No importa que no entiendas lo que quiero decirte, no importa que lo olvides todo, que me deseches. El amor está más allá de los cuerpos, el amor llega hasta la muerte y pasa la muerte. El amor no tiene tiempo. El amor está en todo el espacio, en todo el mar, en toda la nieve, en toda la lluvia que cae y moja las plantas y las mejillas, en todo el viento que sacude las cortinas e inclina las ramas, en todo el silencio que espera, en todas las lágrimas que caen y siguen cayendo siempre, siempre. Lo más sincero y verdadero es el sentimiento, el deseo, el ímpetu lo demás son cenizas, lo demás son escombros, basuras, desperdicios. Todo está en el sentimiento, en lo que se estrecha y busca lo profundo del alma, en lo que quiere el contacto de los cuerpos, en lo que quiere el aliento mezclándose. Yo te deseo con el amor de la tierra, el vigor de la planta y la sed animal.