Soledades de Gongora y Primero sueno de sor Juana son los dos grandes epitomes liricos del barroco hispano. Si bien similares en forma, sus temas no podrian ser mas dispares: mientras que Gongora evoca una edad dorada "un universo bucolico idealizado," el poema de sor Juana esta mas emparentado con la Ilustracion, es un canto al conocimiento y la ciencia. Lo mas destacado de esta edicion es el estudio que acompana a cada poema: una guia de lectura para las Soledades escrita por Antonio Carreira y una invitacion a la lectura del Sueno escrita por Antonio Alatorre.
Luis de Góngora y Argote (11 July 1561 – 24 May 1627) was a Spanish Baroque lyric poet. Góngora and his lifelong rival, Francisco de Quevedo, are widely considered to be the most prominent Spanish poets of their age. His style is characterized by what was called culteranismo, also known as Gongorism (Gongorismo). This style existed in stark contrast to Quevedo's Conceptismo.
La edición del FCE (biblioteca universitaria de bolsillo), es mala respecto a su estructura, si bien, la edición de las soledades por Antonio Carreira aclara muchos puntos correspondientes al poema y a su estructura, el formato es un martirio, pagaría más por tener notas al pie, pues si acaso el lector experto no requiera revisarlas tanto, el lector universitario le resultará en el ir y venir de página en página a lo largo de las pocas notas que se agregan, las cuales en muchos casos parecen ser un tanto escuetas.
Con la edición de Antonio Alatorre correspondiente al primer sueño no existe tanto problema, pues su introducción es magnifica, aunque podrían servir algunas notas más completas. En fin, si pueden conseguir las obras en mejores ediciones, valdrán totalmente la pena.
Soledades y Primero sueño son dos obras maestras bien puestas en conversación que me acompañaban en esta edición de bolsillo durante las pasadas semanas. Un conocimiento de las Metamorfosis de Ovidio le servirá bien al lector, pero también es necesario la paciencia para gozar de veras el lenguaje intrincado de Góngora y Sor Juana.
Me parece que ambos poemas requieren de un estudio introductorio mucho mayor. Esta edición es económica, pero vale la pena invertir más para tener una edición comentada
En la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz, Sor Juana dice: “No me acuerdo haber escrito por mi gusto sino es un papelillo que llaman El Sueño.” Entender el Primero sueño es una tarea ardua, implica estar dispuesto a abrir una especie de caja de Pandora positiva, un cofre del tesoro infinito y hacer personal la frase de Sócrates “sólo sé que no sé nada”. ¿Por qué? Porque cada uno de los versos te hará buscar, investigar, leer, viajar, aprender, conocer más y cada vez te darás cuenta de lo poco que sabes… Es increíble… es como un fractal de conocimiento.
El Primero sueño es un poema filosófico con un tema nuevo para la época. Ahondaré un poco más en cada elemento de esta frase. Sor Juana escribió el “papelillo que llaman El Sueño” a la manera de las Soledades de Góngora. Quizá en nuestra época sentimos que eso de copiar un estilo o hacerlo a la manera de alguien demerita la originalidad de una obra artística, pero esa sensación es contemporánea. Antaño, los artistas se copiaban entre sí y la décima musa imitó al más grande de la época. Como las Soledades de Góngora eran dos, se pensó que habría un “segundo sueño”, por eso los editores le pusieron Primero sueño, nombre con el que lo conocemos hasta hoy. Recordemos que los epígrafes o “explicaciones” de cada poema los escribía alguien más para darle una idea al lector de por dónde iba la obra. Estructuralmente es un poema de largo aliento porque tiene 975 versos. El Primero sueño de Sor Juana, la Muerte sin fin de Gorostiza, Blanco de Paz e Incurable de Huerta son los grandes poemas de largo aliento de la literatura mexicana. Está escrito en forma de silva, como las Soledades de Góngora. Una silva es, a grandes rasgos, una composición corrida de versos endecasílabos y heptasílabos con acento en la sexta sílaba, ¿te imaginas escribir casi mil versos con una métrica y ritmo precisos? Es simplemente impresionante. Es un poema filosófico porque trata del amor por el conocimiento. El libro habla del cosmos, del cuerpo humano, de las flores, de historia, medicina, física, mitología, geografía… es un viaje por el conocimiento de aquella época. Para resumirlo transcribiré las palabras del padre Diego Calleja: “Siendo de noche me dormí, soñé que de una vez quería comprender todas las cosas de que el universo se compone, no pude, ni aun divisas por sus categorías ni aun sólo un individuo. Desengañada, amaneció y desperté…” … Es importante señalar que presenta un tema nuevo para la época. En el siglo de oro español, la moda era escribir sobre lo que se podía ver como los paisajes o escenas de todo tipo con un lenguaje hermoso y elaborado. El primero sueño aparece un poco después (1692) en la Nueva España, pero sigue dentro del barroco del siglo XVII. Lo asombroso es que sor Juana habla de algo que no se puede ver, de un viaje más elevado por las ansias de saber, las ganas de conocer. Hay otros “sueños” como La vida es sueño de Calderón de la Barca, pero el tema que tocó Sor Juana fue súper vanguardista.
Todos conocemos a Juana Inés de Asbaje Ramírez de Santillana, la Décima musa o el Fénix de América (el Fénix de los ingenios era Lope de Vega). Su imagen sale en todos los libros de historia, literatura, objetos, ¡hasta en los billetes! Hay miles de instituciones educativas llamadas como ella. Mi escuela primaria fue una de ésas. Quizá ahí empezó mi amor por Sor Juana. Las monjas nos contaban sobre su vida y hacíamos dibujos. Todavía tengo uno en el baúl de los recuerdos donde está en la biblioteca de su abuelo cortándose el cabello por no aprender… Desde 2017, el Primero sueño es mi libro favorito porque me identifico mucho. Una mujer que quiere saber, sólo por saber, no por hacerse rica o famosa, sino por conocer y entender la naturaleza de las cosas. Como dice en la Respuesta a Sor Filotea de la Cruz: “No estudio por saber más, sino por ignorar menos.” Hasta ahora, mi edición favorita es la de Alfonso Méndez Plancarte publicada por la UNAM, pero está en el tomo de Lírica Personal del Fondo de Cultura Económica de Antonio Alatorre y en la edición anterior. Si te enganchas, hay muchísima información, hay ediciones de Margo Glantz, Abreu Gómez, Las trampas de la fe de Octavio Paz y un largo etcétera.
El “papelillo que llaman el Sueño” es, para Sor Juana, lo único que escribió por gusto; para muchos es la obra más importante de la décima musa; para mí, es el poema que me abrió las puertas al gran caudal de su escritura.
Amé muchísimo el análisis de Primero Sueño, fue bellísimo. Le pondría 5 estrellas de no ser porque no me gustó nada la guía de lectura de Soledades, tbh menos ganas dan de leer eso. Comprendo que Sor Juana se inspiró en Góngora para escribir Primero Sueño y aunque sí reconozco que se aprecian sus influencias gongorinas, Primero Sueño fue una cosa de otro mundo y nada que ver con Soledades, en mi humilde opinión, no digo que el poema sea malo pero pienso que, aunque en ambos se aspira a algo, no son equiparables. Gracias Antonio Alatorre, siempre es un placer leerte y no puedo estar más de acuerdo con todo tu análisis.
El estudio del primero sueño que tiene esta edición es increíble. El amanecer que describe soy Juana de las cosas más hermosas que he leído en mi vida. Las soledades y el primero sueño son las expresiones más íntimas de sus autores, los poemas de sus vidas. Góngora quería huir y vivir conectado con la naturaleza. Sor Juana quería saberlo y conocerlo todo.
En ésta ocasión no voy a colocar calificación como tal, porque sólo tenía que leer "Soledades", para "primero Sueño" aún no estoy lista.
En fin, que para acercarme a la obra de Góngora no estuvo mal la experiencia, ya que aprendí de mitología griega y romana, entendí un poco de la geografía de España, incluso aprendí de algunos conceptos marítimos y de pesca, no cabe duda que la literatura del siglo de oro Español esta otro nivel, en cuanto a lo que suelo leer, de vez en cuando esta bien salir de la zona de confort, eso si, también hubo veces en las que se me hacía muy pesado el vocabulario, pero pues para eso se lee, para aprender un poquito más y afirmar lo que ya se sospecha.