Estamos ante una obra profundamente comprometida en la lucha de la mujer no contra el hombre, sino contra la caricatura que el hombre ha hecho de sí mismo.
Escritora: Dramaturga, Novelista, Ensayista, Periodista y Guionista.
Ha ganado cuatro veces el Premio Nacional de Dramaturgia de México. Dos veces el Premio Nacional de Periodismo. Un Ariel de la Academia de Cinematografía. Dos películas de su autoría han representado a México en los Oscares. Ha dado clases en la NYU, la Universidad de Yale y la Universidad de Claifornia at Berkeley.
Una idea genial mal amarrada; esa fue mi impresión.
Me entusiasmó la trama de este libro: una relación tórrida entre una mujer empresaria aburguesada y un hombre académico izquierdoso que además de la pasión intensa que viven entre sí –aunque conflictiva– generan un vínculo de interés alrededor de la figura histórica del revolucionario mexicano Francisco (Pancho) Villa. Él estudia y escribe sobre el personaje histórico, ella lee sus borradores y los pasa en limpio, internándose ambos en la figura del revolucionario a tal punto que este se vuelve una especie de fantasma que intenta interferir entre ellos. La autora recurre a la figura de Villa para representar de forma matizada el machismo asolapado en el hombre moderno que aparenta ser progresista, liberado y revolucionario, que en apariencia ha logrado despojarse de las conductas y actitudes machistas, tanto como de las ideas preconcebidas sobre el amor y la forma en que los hombres se relacionan con las mujeres.
Con todo lo interesante que es el argumento, está hilvanado en una forma pobre, demasiado simple y apurada, con personajes caricaturescos y forzados.
El estilo es en formato de guion de teatro, lo que le resta atractivo; aunque es interesante que la autora recurre a una especie de meta-relato en el que los personajes cuentan su misma historia contando y/o contemplando la historia secundaria, que es la de Villa, de manera que el personaje histórico juega dos roles: como personaje de la segunda historia y como artilugio quimérico en la primera historia.
Ambientada en la Ciudad de México, desde la perspectiva de personajes de clase media-alta. Esta narrativa muestra el estereotipo del hombre macho mexicano en una relación romántica casual con Gina, el personaje femenino principal que perdida en el amor, vuelve a encontrar su personalidad después de varios acontecimientos. Berman relata la herencia que nos dejó la revolución mexicana en cuanto a roles de género y cómo la política y el gobierno aportan a esto, y cómo cada persona lucha por su propia revolución como ella lo menciona en las últimas páginas. La lectura es ligera y graciosa pues el personaje de Pancho Villa también puede interpretarse con doble sentido.
Una historia que si demuestra los mecanismos machistas en la relación amorosa y que denuncia a la izquierda por no ser suficientemente feminista en práctica. Me reencanto!
Una obra que puedes leer mientras esperas tu cita con el médico y en la que puedes apreciar como el patriarcado sigue siendo lo mismo de hace 100 años , lo mismo en personas "incultas" y en personas "letradas"...
Me encantó la comparación que realiza el hombre moderno con aquellos del pasado, justificando sus actitudes tóxicas con "así eran los hombres de verdad". Me hubiese encantado verla en vivo
Comedia ingeniosa de gran consciencia escénica: una apasionadarelación de pareja que se desmorona con la visión patriarcal, por insostenibles (ambas). Versión actualizada, reenfocada en el siglo XXI.
Tiene demasiadas ideas que no se concretan en nada. Intenta criticar un montón de cosas pero terminan siendo críticas demasiado sosas o simplistas, y la idea de Villa como una especie de superyó freudiano funciona sólo en la tercer parte de la obra.
Mi Sabina querida, todo comenzó como una tarea, pero pronto dejó de serlo. Obras que no van dirigidas a un público de CCU, pero que no por eso son malas.