Un femicidio en un barrio cerrado. Una periodista que busca la verdad, y con ella algún tipo de nuevo rumbo. La conmoción por el asesinato de Claudia Ochoa repercute en su ciudad y en todo el país, pero el misterio se cierne sobre el caso. La justicia parece alejarse cada vez más. Pilar Rosso se propone ir al hueso, desbrozando la espesa selva de complicidades que protegen a el (o los) que están atrás del crimen.La novela de Manuela Centeno –basada en un caso real, relativamente reciente y muy recordado– sitúa la pesquisa en un terreno bien diferente al que se acostumbra en el género policial más clásico. -
Pilar es una mujer sumamente alejada de sus padres, quienes siempre la trataron con demasiada frialdad e incluso la mandaron a estudiar lejos, en parte para quitarla del medio, en parte para que no hablara de eso que no debía hablar.
Ahora que es una adulta, termina involucrada con un hombre que al principio la trataba como su adoración, pero mientras fue pasando el tiempo sus actitudes fueron cambiando y Pilar terminó hundida en una relación tóxica.
Cuando se decide a salir de ahí, piensa que las cosas irán a mejor, pero de pronto se encuentra con la noticia de que a una conocida suya la han asesinado, pero eso no es lo único impactante detrás de este caso, sino que está más cercana al crimen de lo que podría imaginar, porque poco a poco va atando cabos y entiende que varias personas que forman parte de su vida podrían tener que ver con la muerte de Claudia, que pronto se vuelve mediática.
Y así Pilar, bajo la leyenda de ser periodista comienza a investigar todos los hechos que rodean el crimen.
Para mi una historia que estuvo ok, pero que tuvo un final que no me convenció para nada; en partes me parecía interesante y en otras solo quería omitir y llegar a algo mejor.
Un relato de ficción que encara uno de los crímenes más mediáticos de Argentina a través de la investigación de una periodista que pretende escribir un libro sobre el caso. Pilar conocía a la víctima y esa cercanía la impulsa a querer saber qué pasó, quién mató a Claudia y por qué. Entonces, mientras indaga y trata de ordenar su vida privada, descubre que el hecho está vinculado a ella de maneras insospechadas.
No me terminó de convencer, ni el personaje principal, ni la visión que la autora quiso darle al caso. No aporta nada nuevo, y si bien es un crimen que hasta el día de hoy está impune, es muy evidente que a través de esta historia, se señala al responsable sin nombrarlo abiertamente. Un giro al final que me resultó demasiado poco creíble, terminó de convencerme de que esta historia se quedó en un pobre intento de retratar uno de los crímenes más resonados del país.
Un femicidio en un barrio cerrado. Una periodista que busca la verdad, y con ella algún tipo de nuevo rumbo.
La conmoción por el asesinato de Claudia Ochoa repercute en su ciudad y en todo el país, pero el misterio se cierne sobre el caso. La justicia parece alejarse cada vez más. Pilar Rosso se propone ir al hueso, desbrozando la espesa selva de complicidades que protegen a el (o los) que están atrás del crimen.
La novela de Manuela Centeno –basada en un caso real, relativamente reciente y muy recordado– sitúa la pesquisa en un terreno bien diferente al que se acostumbra en el género policial más clásico.