Bueno, respecto al primero hay una clara diferencia. Los principales enemigos ahora son aliados, y los que eran aliados ahora son enemigos. Una cosa que cabe destacar respecto al primer libro es que no cuesta engancharse tanto como pasaba con el primero, dato importante si te ha gustado el primero y has decidido seguir con el segundo.
Algo que me ha faltado es el tema de los tatuajes, fue el tema principal del primer libro y por lo que comenzó esta historia. Por otro lado, los autores nos dan otro tema sobre el que hablar, o más bien leer, en esta segunda obra. Lo más curioso es que hace olvidarte de los tatuajes. Un punto a favor.
Otro dato importante es que olvidan por completo el triángulo amoroso entre los protagonistas. En algunas obras va bien pero no siempre hay que recurrir a estos argumentos (por mi parte, algunas veces me parece que es un estándar crear obras así). Ahora solo muestran los típicos problemas de pareja con poderes y un mundo oculto y secreto. Vamos, lo normal.
Para terminar algo que han cambiado respecto al primero, y cosa que agradezco, es que han dejado de explicar tanto las cosas. Ya no han dado tantos detalles de las cosas, de las habitaciones o lugares donde se encontraban, o de lo que sucedía en cada momento. Está bien explicar las cosas, pero no saturar al lector, que para decirme que están en una habitación necesiten media página me parece innecesario. A algunos les parecerá bien, a mí no, pero es lo que hay.