Los relatos de La culpa es de los tlaxcaltecas son historias al mismo tiempo inquietantes, aterradoras y bellas en las que la existencia y la inocencia de sus personajes se llenan de grietas por donde se cuela, cegadora, una luz que profana y desvanece la realidad, la verdad fatua de la humanidad. Son seres que se sumergen en un sueño para no regresar nunca a la vigilia. Elena Garro demuestra con esta obra que la lucidez poética es un antídoto contra los dogmas de la razón, que la locura no es otra cosa sino exacerbada conciencia. Su prosa la ubica como escritora única en la escena de la literatura mexicana del siglo XX, como una presencia a veces incómoda que, desde su mirada escéptica y transgresora, se acerca a una reflexión sobre la vida, donde se percibe, más que comprensión, sensibilidad metafísica.
Escritos después de la publicación de Los recuerdos del porvenir, la autora continúa explorando escenarios mexicanos en su narrativa. Sus historias suceden en diversos lugares, en mundos rurales y urbanos por igual. Temas como la injusticia social, la pobreza y la corrupción se mezclan con situaciones y paisajes llenos de magia. Pero a la escritora nunca le gustó esa clasificación. Para ella, esa «magia» era parte de la cotidianidad de su pasado y su contacto con el mundo indígena. Algunos aspectos de la infancia de la autora se ven reflejados en la forma sutil con que lo real se transforma en fantástico, como si el mundo se viera a través de los ojos de una niña. Mediante juegos temporales e intertextuales, y una prosa ligera, a veces poética, Elena Garro presenta su visión de México en momentos históricos como la Conquista o su propia época, su forma particular de hablar del amor y la miseria por igual, su intento constante de desentrañar la condición humana.
Elena Garro was a Mexican author, playwright, screenwriter, journalist, short story writer, and novelist. She has been described as one of the pioneers and an early leading figure of the Magical Realism movement, though she rejected this affiliation. Alongside the works of Juan Rulfo, her first three books: Un hogar sólido (1958), Los Recuerdos del Porvenir (1963), and La Semana de Colores (1964), are considered to be among the earliest examples of Magical Realism in Latin American literature. Garro's writing, despite being mostly fictional prose, borrowed heavily from poetry and its literary elements. Author and biographer Patricia Rosas Lopategui has described Garro's style as "an attempt to rescue the use of everyday language in the form of poetry". Her style has also been compared to that of french writers like Georges Schehadé, Jean Genet, as well as Romanian-French playwright Eugène Ionesco, due to the surreal nature of her stories. A close friend of Albert Camus, her works were also heavily influenced by his style and philosophy. She was the recipient of the Sor Juana Inés de la Cruz Prize in 1996. Her tumultuos marriage with writer Octavio Paz, winner of the 1990 Nobel Prize in Literature, has been the subject of much scrutiny. Garro herself would describe the relationship as "filled with forbiddance, resentments, and rancour for not making each other happy". Despite the hostilities, they are considered among the most talented couple of writers to emerge during the Latin American literary boom of the twentieth century. Garro is seen as one of the unsung figures of the boom; her legacy was influenced, in part, by her rejection of Magical Realism as she considered the term "a cheap marketing label". Contemporary historians and literary biographers consider her work as seminal and view her as having been as important as figures like Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, and others.
Me gusta mucho este cuento de Garro. Uno de esos relatos que te brindan múltiples placeres: desentrañar el sentido de lo que está ocurriendo, embeberte en los símbolos que maneja, explorar su crítica social de un matiz que me pareció fuertemente feminista.
Me recuerda a "La noche boca arriba" de Cortázar con esto del personaje atrapado entre dos tiempos, el actual y el de los ancestros (ahora que lo pienso, ¿podría haber una influencia? El cuento de Cortázar fue publicado en 1956 coincidentemente en México, el de Garro en 1964).
Esta cuestión de los mexicanos de identificarse con los tlaxcaltecas, con los "traidores", me recuerda también a lo que decía Octavio Paz sobre los mexicanos como los "hijos de la Chingada". Aunque creo que la comparación de Paz va más por el lado de los "hijos de la madre violada", de la mujer sometida (como una alegoría de la cultura mexicana que ha nacido del abuso y por eso es así de compleja y laberíntica), tengo entendido que la Chingada a veces se identifica con la Malinche, la indígena que para algunos mexicanos con los que he hablado representa a los traidores que ayudaron a los españoles contra sus propios pueblos (no sé qué tan generalizada es esta percepción).
EDIT: Resulta que Paz fue esposo de Garro. Interesante la reseña que un par de lectores linkean más abajo.
Intertextualidad
Menciones directas: * Historia verdadera de la conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo (1632).
Indirecta: * Posible influencia del cuento "La noche boca arriba" de Julio Cortázar (1956).
Conforme lo leía no dejó de recordarme un poco a The Yellow Wallpaper y ese sentimiento que te deja de la mujer incomprendida y juzgada. Me gustó mucho la forma en que está narrado y como las tres mujeres te cuentan la historia de "La Señora".
La culpa es de los tlaxclatecas lo leí antes de tener Kindle y fue uno de los primeros libros que conseguí digitales (porque además, que yo sepa o tenga conocimiento, cuando yo lo leí estaba descatalogado y la piratería o las librerías de viejo eran la única oportunidad de leer este libro, a saber el panorama de ahora). Elena Garro me cautivó. O sea, cómo chingados no, usando como usa el lenguaje. Elena Garro atrapa mucho y después de leer este libro juré que un día leería Los recuerdos del porvenir (algún día significa que iba a dejar que su día llegara y recién llegó este 2020).
El cuento que le da título al libro, por cierto, es mi favorito. Por sí les carcome la duda y querían saber. No hay duda de que Elena Garro es una de las mejores exponentes de la literatura mexicana en el mundo (y siempre me pregunto qué pudo haber sido si no hubiera tenido a Paz detrás) y se la recomiendo a quien se deje. Especialmente si hablamos de literatura del país (y si sale en el tema el realismo mágico, tengan por seguro que no me voy a callar). Lean a Elena Garro. No la reeditan y es una de las mejores escrituras del mundo (así que no se crean esa tontería de que a los buenos escritores siempre los reeditan). Léanla para que se siga platicando en torno a su obra y siga teniendo otras lectores.
Es lo primero que leo de Elena Garro y sin duda es una de mis lecturas favoritas del año.
El tema del tiempo en que se desarrolla la obra, en general, es una obra maestra muy buena. Teje el personaje de Laura en dos tiempos de modo que resulta comprensible y no quedan espacios en blanco. Muy corto en mi opinión, pero, ¿qué se le puede hacer? Es justo lo necesario que Elena Garro necesitaba para hacerlo perfecto.
Sin duda es el inicio de mi historia con la literatura de Elena, pues esta sola historia me ha tenido releyendola al menos unas cinco veces desde que llego a mis manos.
Me gusta la narrativa, que hay dos narradores que ambas las dos son muy importantes para el desarrollo del relato. Es una novela corta muy informativa de la historia mexicana e hispanoamericana.
Mi primer vez leyendo a la autora, nunca pensé que pasará y nunca pensé que uno de sus escritos me fuera a gustar, se que es realismo magico y puede llegar a ser algo raro, pero fue entretenido y al comentarlo en la reunión del clan me di cuenta de que si le entendí a mi manera pero le entendí.
Una mujer que engaña a su marido con su primo, si algo loco pero tomemos en cuenta que esto se da en la época de la Nueva España así que eso era muy común, pero por lo que sucede ella ve un asesinato y un espectro la está persiguiendo pero nadie o solo su sirvienta le cree pero eso le genera una ansiedad que se vuelve loca al creer que capaz y todo solo lo sueña
Un cuento corto de 18 páginas, pero que al iniciar no paras y se te va como agua, cuando me di cuenta lo termine y en un día t pensaba que la escritura de la autora será dura y densa y que me costaría trabajo y no fue así, disfruté mucho la lectura y hasta hubo partes en las que me reí y en las que dije "chin volvió a pasar" entre otras cosas.
Por lo visto los autores mexicanos me están sorprendiendo mucho y me gusta lo que estoy leyendo y si ustedes no lo han hecho se los recomiendo, vale mucho la pena y me gusta la experiencia y por eso se los recomiendo.
toda mi admiración a la manera en que la autora es capaz de romper con el tiempo cronológico - histórico. una propuesta literaria profundamente revolucionaria, reina.
"Alguna vez te encontrarás frente a tus acciones convertidas en piedras irrevocables"
Interesante lectura cuyo final puede tener varias interpretaciones. Con personajes interesantes y diferentes narradores lo que vuelve el relato confuso a momentos.
«En todas las ciudades hay relojes que marcan el tiempo, se debe estar gastando a pasitos. Cuando ya no quede sino una capa transparente, llegará él y las dos rayas dibujadas se volverán una sola y yo habitaré la alcoba más preciosa de su pecho»
De acuerdo con la historia, la conquista de México fue realizada, entre otras razones, porque los tlaxcaltecas se unieron a los españoles para combatir a los aztecas, que los habían sometido cruelmente. Desde entonces, la palabra “tlaxcalteca” equivale a “traidor”.
En esta historia, contada por Garro, es esta misma culpa que se extiende a una mujer, que una tradición machista y patriarcal convirtió en figura desconfiable, irracional y perturbadora. La trama vincula dos planos temporales, la vida doméstica de Laura en el siglo XX y el pasado prehispánico donde tiene un romance.
¡Qué cuento! La sensibilidad de Elena Garro al tocar este tema es admirable. Este cuento se trata de la caída de Tenochtitlán por los españoles ayudados por los tlaxcaltecas, pero contada en una historia de amor en donde los personajes de esta historia, representan de forma individual a un grupo implicado en la Conquista (los españoles, los tlaxcaltecas o los aztecas).
De forma fantástica, el relato salta de un tiempo a otro, exponiendo que «el tiempo y el amor son uno solo». Y pone, como debe ser, a los conquistados en el lugar que les corresponde, en el corazón, en la memoria y en el orgullo de los mexicanos.
No soy una persona de cuentos, pero la verdad he disfrutado la mayoría de los que aparecen en este libro (que esta reeditado como La semana de colores). Elena Garro es una grandiosa narradora, sus historias que se desarrollan entre la fantasía y la realidad, cuentan con una originalidad maravillosa, personajes únicos y diálogos interesantes. Como muchas autoras, también hace especial hincapié en la posición de la mujer y las situaciones que sufrían, y su manejo del tiempo tan especial como en Los recuerdos del porvenir, se repite una y otra vez en estos cuentos breves. Mis favoritos fueron El árbol, El duende, El anillo, La culpa es de los Tlaxcaltecas… y otros pero ni modo que mencionar todo el índice. Se los recomiendo mucho si les gusta el realismo mágico y los cuentos.
Qué cuento tan bello. Elena Garro escribe de manera hermosa. Ignoré lo del primo marido, pero el resto del cuento está lleno de historia. Elena nos hace indagar por qué la culpa es de los tlaxcaltecas. Es una historia de amor triste, melancólica. Un hombre puede soportar una o dos traiciones, pero no una traición permanente.
Prometo leer cada cosa que Garro escribió.
«En todas las ciudades hay relojes que marcan el tiempo, se debe estar gastando a pasitos. Cuando ya no quede sino una capa transparente, llegará él y las dos rayas dibujadas se volverán una sola y yo habitaré la alcoba más preciosa de su pecho». Así me decía mientras comía la cocada.
Editorial Universitaria Santiago de Chile, 1995. El lenguaje es cotidiano, sin altos niveles de actualización (en el sentido de la teoría literaria de Viktor Šklovski). El tema es un poco aburrido, focado en los problemas sociales, el amor entre un hombre pobre e indio y una mujer rica y creolla. Nada especial.
Elena Garro entrelaza el duelo íntimo con la memoria histórica. A través de Laura, una mujer que transita entre el Café de Tacuba y las sombras de su pasado, asistimos al desgarro de quien ha perdido a su esposo-primo, muerto y aún vivo en el territorio de los recuerdos.
El amor, la memoria y la traición a la propia tierra se confunden hasta revelar que el pasado siempre vuelve.
Todos los mexicanos que han leído la historia de nuestro nacimiento saben que preferimos huir con el pecado de nuestro pasado que seguir casados con nuestra actualidad, sin embargo nuestros seres, indígenas y españoles, ya se hicieron uno en este momento que estamos leyendo a Laura y a Elena
4.5 Amo a Elena Garro y definitivamente quiero leer todo lo que haya escrito. Los cuentos reflejan perfectamente nuestra cultura mezclado con el realismo mágico y muchos personajes muy entrañables. Es un libro cortito que no puedes soltar.
Un libro complicado de leer. Elena Garrido nos enseña en varios relatos las características del mexicano. Desde sus inicios, y sus problemas culturales y sociales
Los relatos de ese libro se sienten como un sueño febril donde uno no sabe cuanto tiempo ha pasado y no se sigue una línea cronológica. Elena tiene una narrativa muy poetica y me parece que la magia de sus cuentos proviene de la pura cotidianidad donde se mezcla la inocencia con lo aterrador. Mientras leía, en la mayoría de los cuentos, sentí como si los personajes estuvieran pidiendo mi opinión, llamándome hacia la historia y haciéndome sentir parte de lo que estaba pasando.
A uno lo obligan a confesar los pecados, los propios pecados. Tú tienes los tuyos y son nada más para ti.
Definir el concepto de «realismo mágico» es complicado. No tiene características cerradas y concretas que nos permitan enmarcarlo con facilidad, sino que fueron sus autores quienes le dieron las características específicas que lo forman, aportando cada cual una nueva línea en esta literatura tan peculiar.
El realismo mágico es un movimiento literario que se desarrolló a lo largo del siglo XX en Latinoamérica, para después extenderse a otros países. Su característica principal es mostrar lo irreal como cotidiano, de manera que pequeños toques de magia se cuelan en contextos realistas que muestran el día a día de la sociedad sobre la que escriben. Esta realidad social es lo que hace especial este género, ya que la mayoría de obras realizan una crítica social del mundo que reflejan.
Si hacemos una búsqueda superficial acerca del realismo mágico y las personas que han escrito obras adscritas a él, nos vamos a encontrar una larga lista de nombres masculinos, entre los cuales Gabriel García Márquez, Juan Rulfo o Jorge Luis Borges se mencionan como los más destacados. Por supuesto, ellos no fueron los únicos que dieron vida al género sobre el que hoy escribimos, y decenas de mujeres aportaron grandes obras al realismo mágico.
Aunque este artículo se centra en analizar tres obras cortas de Elena Garro, esta autora fue una de las muchas que participaron en este movimiento literario. Laura Esquivel es una figura imprescindible del realismo mágico y así lo demuestra su novela Como agua para chocolate. De la misma manera, Isabel Allende también se sumerge en su escritura con Eva Luna, al igual que Toni Morrison con Beloved, libro en el que el género se entremezcla con el terror. Además, no se puede dejar de mencionar a María Luisa Bombal con La amortajada, y a Silvina Ocampo con La furia. Estos ejemplos forman parte de una larga lista de mujeres que se adentraron y dominaron el realismo mágico desde el momento de su origen y mucho después, pero que, como ha ocurrido otras tantas veces, fueron silenciadas en favor de las voces masculinas.
Entre todas ellas, hoy queremos destacar la figura de Elena Garro, quien, aunque detestaba el término de «realismo mágico», inició el género en México con su obra Los recuerdos del porvenir, el cual se encumbró como uno de los libros más importantes del movimiento. Garro no solo escribió novela sino que también plasmó las peculiaridades del realismo mágico en obras teatrales como «Un hogar sólido», y en relatos como «La culpa es de los tlaxcaltecas» y «La semana de colores».
En estas tres obras vamos a centrar el análisis de los rasgos del realismo mágico de Garro.
La culpa es de los tlaxcaltecas
Este relato corto fue publicado en 1964 en la colección La semana de colores y su característica principal reside en el uso de realismo mágico como crítica social, política e histórica. Garro emplea la narración para explorar el papel de la mujer en la sociedad mexicana del siglo XX y, a la vez, expone el conflicto que se desarrolla entre mestizos e indígenas.
Un texto literario que utiliza una gran variedad de recursos para llevar al lector al género del realismo mágico, donde se mezcla la realidad con la ficción, con los hechos sobrenaturales, que no sigue las leyes racionales del universo. Maneja dos planos temporales, con saltos lineales desde la antesala de la conquista de México y a mediados del siglo XX, hay cambios de ambientes, escenarios y personajes que on introducidos con una magnífica prosa poética, donde se permite al lector que vaya creando y reconstruyendo por sí mismo, proporcionando asomos, atisbos de situaciones y descripciones que quedan inconclusas al brincar en el tiempo. El título alude a ese pueblo indígena Nahua de México que jugó un papel preponderante en la conquista española (1520). Menciona lugares y personajes emblemáticos de México como el presidente Adolfo López Mateos cuyo periodo presidencial fue de (1958-1964), Bernal Díaz del Castillo, que participó en la conquista de México, suelo manchado por el derramamiento de sangre, logrando el exterminio cultural existente. Entre los temas preponderantes se encuentra la traición, transgresión incestuosa, cárcel doméstica, mestizaje y mezcla cultural, androcentrismo y violencia de género, sincretismo musical que emerge de la cultura vencida, misma que al igual que la naturaleza, busca una hendidura para volver a florecer a pesar de las adversidades. La concepción de la identidad, la libertad, la concepción occidental de ver a las personas como objetos.
Es tal vez uno de los mejores cuentos sobre narrativa fantástica que hay en la literatura mexicana, te atrapa de inicio a fin, hay que prestar atención para no perder detalle y completar la historia. Inquietante, aterrador y bello como las noches en Cuitzeo.
Es un diálogo con la historia a través del tiempo y del espacio en donde cada personaje muestra las olvidadas historias de nuestras raíces.
Garro realiza una crítica en la que la sociedad mexicana vive: sin memoria histórica, olvidada de sus raíces, de su origen, realizando una imitación del modelo vivencial europeo.
La culpa no es, como se perdieron todos estos aspectos representados en los “tlaxcaltecas”, sino de todos los mexicanos que hacen lo que sea para aparentar no ser mexicanos. Esto es una traición permanente en que Laura, y como ella cualquier mexicano puede estar viviendo; cualquiera puede ser seducido por el conquistador, por el extranjero,traicionando su origen.
Me gustó, pero sin exagerar. A veces sentí un poco forzado el tema de la "magia" o "visión mágica" de los indígenas, como contado por referencia. Me explico: lo sentí como una persona "urbana" que se ha informado sobre las creencias indígenas y nos habla desde ahí y por tanto no me parecía natural. Sí me gustó mucho uno de los cuentos que se refiere a un "día de perros". Creo que buscaré más libros de Elena Garro en todo caso. Despertó mi curiosidad.
Este es uno de esos relatos de los que tienes que conocer parte del trasfondo o se pierde mucho. Es lo primero que leo de Elena Garro, y aunque me ha confundido en algunas partes de la narración, ahí también está la belleza y lo abstracto del realismo mágico, del estar y no estar en dos lugares del tiempo.