Compré este libro con mucha emoción en Re-read porque, sin conocerlo previamente, y sin ser fan del género fantástico, pensaba que podría darme todo lo que me apetecía del género vampírico, y me alegra no haberme equivocado.
Analisa acude a la llamada de su tía moribunda y se muda a su casa temporalmente para acompañarla en los últimos momentos de su vida, sin embargo, hay algo inquietante en el ambiente..., su tía no quiere hablar del conflicto que tuvo con el padre de Analisa para que no tuvieran relación, y ella tampoco recuerda que él lo mencionase...
La anciana pasa las mañanas durmiendo y ha pedido que no se la moleste, pero por las noches la mansión se llena de ruidos extraños... Algo pasa en esa mansión victoriana, y Analisa está a punto de descubrirlo.
¡Me ha encantado! Es justo lo que necesitaba para iniciarme en el mundo vampírico. Me ha dado justo lo que esperaba: un ambiente lúgubre, acompañado de las palabras exactas para hacer la lectura más inmersiva, y seres no-muertos viviendo con sus particulares condiciones vampíricas.
Clara Tahoces te envuelve en su atmósfera oscura con niebla, mansiones y rituales, y no te deja escapar hasta que llegas a la última página, porque en esta historia tenemos una pluma muy cuidada y con las palabras perfectamente elegidas, acompañada de una historia con mucha acción e intriga. El ritmo de la novela no decae a lo largo de la trama, y además, cuenta con unas personajes fuertes y con potencial de sobra para sobrellevar la trama completa casi en solitario.
He disfrutado mucho de este libro, y he ido pasando páginas casi sin darme cuenta. Pensaba en él cuando leía, pero, sobre todo, cuando no podía leer; el enganche por la trama y la curiosidad por saber qué sería lo siguiente ha sido brutal.
Tal vez resulte un poco repetitiva, ya que no es una historia que busque reinventar el género, pero justo por esto funciona: es clásica, gótica, lúgubre y entretenida.
Un acierto si lo que quieres es dejarte llevar por una historia de vampiros con sabor a historia victoriana y aroma lúgubre. Ideal, sobre todo, si vas a iniciarte en el género.