Creo que ha sido la primera vez que no he sabido cómo calificar un libro. La sensación la he sentido muchas veces, pero no como esta vez. Esta vez ha sido muy diferente.
Para empezar, voy a confesar que me encanta Sandra Brown, es una de mis autoras favoritas en este género de romance-suspense, y debo decir que nunca deja de sorprenderme. Sin embargo, en este libro me lo ha puesto muuuuy difícil.
La historia comienza con Griff saliendo de prisión. Un ex quaterback que cumplió condena por chantaje. Griff ha sido uno de los personajes que más me ha costado digerir. Al principio me caía mal, luego bien, luego mal y, menos mal, que en el final resultó caerme bien. Es un tipo con mucho carácter, el cual no controla. Es volátil. Al principio no llegaba a comprenderlo, luego tampoco. Las únicas veces que me caía bien era cuando demostraba algo de cordura y simpatía. (Bueno también me cayó bien cuando en un capítulo iba vestido con un polo, vaqueros y botas vaqueras. No sé quién en su sano juicio se viste así. ¿Vas a jugar al golf o hacer el camino del Rocío? Pensé que si lo volvían a meter en prisión, se lo tenía merecido por alterar el orden público XD. Lo siento, pero tenía que decir algo al respecto).
Por otra parte, Laura ha resultado ser agradable todo el tiempo. Su sufrimiento y silencio me ha parecido doloroso, aunque tampoco es que en el libro se profundice mucho en el sentido psicológico.
El marido, Foster… No sé qué pensar de este personaje, pero sí sé lo que voy a decir. En la sinopsis dice que es un excéntrico millonario. De acuerdo, voy a obviar la parte de “millonario” y voy a centrarme en “excéntrico”. Este personaje padece un TOC, y que yo sepa, padecer algo así no te hace ser excéntrico. Loco no está, seamos claros, lo que tiene es mala leche. Una cosa es tener un TOC de perfeccionamiento o lavarte las manos cada x tiempo, y otra diferente es ofrecer a tu mujer para tener un hijo concebido de forma natural como si fuera un sacrificio. WTF. Entiendo el motivo por el que ella accedió, pero el TOC no tiene nada que ver para actuar de una forma tan cruel.
Otra cosa que me llamó la atención fue que al parecer su empresa tuvo éxito gracias a su TOC. Ya ¬¬ … Seamos honesto, su fama y capacidad empresarial no tiene nada que ver. Llegó lejos porque sabía hacer las cosas, no porque sentía la necesidad de hacerlo perfecto. ¿Por qué digo esto? Muy simple. Las personas con este trastorno se encierran en su propia perfección, que puede ser correcta y lógica para los demás o no serlo. Casi siempre NO lo es. Se encierran en bucles que no tienen sentido dentro de la normalidad, pero sí dentro de su cabeza. Este personaje tiene un TOC del perfeccionamiento, que bien no podía ser lógico para los demás (de hecho, no lo era), así que no se puede adjudicar que el TOC le haya dado fuerza empresarial. Honestamente, es imposible. Es millonario porque tiene capacidad emprendedora, no porque tenga que hacerlo como su TOC indica.
Otro punto negativo, honestamente me ha parecido horrible, es que hay un personaje que es de El Salvador. Digamos que en cierta parte del libro se hace cierto comentario sobre más allá de la frontera. No sé cómo era el comentario exacto porque no marqué la página, pero era algo así como “se va de vuelta a la selva”. No suelo ser una persona sensible ni suspicaz, pero ese comentario está fuera de lugar. ¿Qué pasa, que más allá de la frontera es la selva y la parte de arriba es el mundo civilizado? Me pareció muy fuerte, e incluso racista. Independientemente de cómo estén las cosas en un país (y ningún país es perfecto), las personas son personas, y no animales salvajes que viven en un jungla. Fue una línea muy desafortunada.
Ahora voy a hablar de la parte que sí me ha gustado.
La relación de Laura y Griff ha sido extraña, porque a pesar de que en la primera mitad apenas tienen escenas en común, luego se vuelve dulce. Las primeras relaciones íntimas que mantienen son duras por la situación en la que se encuentran. Sin embargo, la primera relación que mantienen de verdad es muy sexy. En la segunda mitad de la novela su relación es más estable, aunque en ciertos puntos Griff me caía un poco así así.
La historia en general es muy entretenida, y es algo muy positivo. Me ha gustado desde el primer momento a pesar de los puntos que no me han agradado o no he comprendido. Mantiene el suspense y desarrolla bien lo que piensa cada personaje. En resumen es un libro que he disfrutado, y aunque me he debatido entre darle 3 estrellas o 4, al final he optado por 4 porque ha cumplido su función, que es entretenerme.