Inglaterra, 1781. William Burton, un joven noble, afronta un encuentro cuya intensidad marcará y cambiará su vida. Resuelto, se embarca en una aventura donde conocerá a los genios de la época, de quienes absorberá cuantos conocimientos y experiencias ponen a su alcance para encarar situaciones extremas. La amistad, el amor y la determinación serán sus aliados para enfrentarse a un mundo bizarro y cruel, en el cual se pondrá a prueba su carácter y deberá demostrar si tiene el temple para convertirse en quien desea ser o lamentará para siempre su falta de valentía.
Extrañas recorre el fascinante despegue de la ciencia en el siglo XVIII y su pugna con posturas religiosas y aristocráticas. En el corazón de esta novela habita una profunda reflexión sobre la insondable condición humana y nos asoma con empatía al mundo de lo diferente y lo anómalo, en un desfile de personajes entrañables y con vidas al límite.
Arriaga da un giro en su narrativa con esta magistral novela, cuya fiereza conduce al lector al vértigo y a confrontarse consigo mismo en sus más íntimos miedos, penas y prejuicios.
Guillermo Arriaga Jordán is a Mexican author, screenwriter, director and producer. He received the 2005 Cannes Film Festival Best Screenplay Award for The Three Burials of Melquiades Estrada.
Extrañas tiene una de las propuestas narrativas más interesantes que he leído en mucho tiempo (en este momento leo a Balzac y entiendo la intención, párrafos largos que no sueltan al lector, que lo dejan sin aliento). El autor se supera a sí mismo en cada historia, con una capacidad impresionante para convertir el lenguaje en su mejor herramienta (desempolven el diccionario), sumerge al lector en situaciones poco comunes y lo revuelca en sus propias emociones. Personajes creados con tanta meticulosidad (William, Black, Ailis, por poner un ejemplo) que terminan por ser un espejo para el lector y en esta novela nos enfrenta a la parte más perversa y oscura del ser humano, pero al mismo tiempo a la generosidad y valentía. Extrañas es un viaje en busca del conocimiento, de seres "raros", de reconstrucción, una lección de empatía y amor en medio de un mundo desconocido plagado de prejuicios.
2.5 (ya me atreví a bajarle media estrella, a sincerarme conmigo misma más)
Si no hubiera sido escrito por Arriaga lo hubiera dejado a la mitad.
Ushhh, me duele el alma, me destroza decirlo, con lo mucho que amo y admiro a Arriaga y con las ganas que tenía de leerlo y luego de los comentarios leídos, pero casi casi podría decir que no me gustó nadita.
A pesar de lo interesante y de que me lo eché todo en pocos días, la verdad, me pareció más un compendio médico que una novela.
De pronto se sentía que venía algo interesante, detenía el suspiro, me ilusionaba, pero no pasaba nada.
Los personajes no me enganchan en lo absoluto y las extrañas, que si me gustan, las conocemos muy tarde.
Y el final, mmm. O sea, no. ¿Para qué?
Y diría mucho más pero ni quiero spoilearlo ni que lo dejen de leer. Qué duro debe ser haber escrito dos obras como las que escribió e intentar crear una tercera que se les acerque. Esta ni les roza los talones. Y sin embargo, parece que a muchos les encanta.
Una extraordinaria obra maestra de literatura, en donde Guillermo cuida cada palabra para crear un mundo para llevarnos con él en una aventura, remontándonos y envolviéndonps con despiadada ternura y humanismo diáfano, es la más atrevida apuesta de un autor ya clásico que con cada obra rompe con el pasado y se reinventa y nos redefine como especie depredadora y a la vez sublime, un viaje por el pasado y por el mundo, la conciencia y la mente, en compañía de un joven en busca de sí mismo y reflejándonos en el camino entre los más intrincadas vericuetos de nuestra propia alma.
Más allá de saber el apoteósico ejercicio narrativo de Arriaga al escribir este libro: utilizar solo palabras acuñadas antes de 1790, prescindir del adverbio mente, escribir párrafos separados por comas y no puntos seguidos y suprimir el uso del "que" ya convierte esta novela es un tesoro literario. Pero eso ya lo sabemos y pasa a segundo plano cuando la historia nos atrapa. Por eso califiqué con 5 estrellas esta novela, si algo sabe hacer Arriaga es contar una historia y mantener al lector hasta el último renglón pegado a las letras para descubrir su final. Cuando comencé a leer Extrañas venía impregnada del ambiente de Salvar el fuego (una de mis lecturas favoritas del año pasado) y ésta es completamente distinta, quizás por eso ser enviada a Londres en 1781 al comienzo me costó pero bastó continuar la lectura para quedar engarzada en una historia apasionante del abandono de un hombre a todos sus privilegios (en parte...la mensualidad de su padre se lo permite) para ir detrás de su sueño de ser doctor. William su protagonista es de mis personajes menos favoritos pero a través de él descubrimos a Beth, a Nelleke, a Black, a Wrigth (mis 4 favoritos), a Ailis, a Greta y Daniela para hacernos las preguntas pertinentes frente a esa manía humana de ver en el otro, en la diferencia, y en lo extraño el impulso para la violencia y el irrespeto. Ya lo había dicho alguna vez, leer a Arriaga es leer entre líneas una película. En cada párrafo uno siente el climax, deduces el final de capítulo, esta vez separado por una coma y no un punto aparte y sin necesidad de una hoja en blanco y un título te hace imposible ponerle pausa. Para algunos leer con este tipo de puntuación es un reto, siempre he sido fan de Saramago, debe ser la razón por la que leer sin respirar me resultó más adictivo. Hablemos del final sin spoilers... no van a poder soltar la novela en sus últimas páginas, la angustia de saber el desenlace les quitará el sueño y en sus sueños construirán teorías de la solución más adecuada. Lo terminé de leer ayer y todavía lo estoy procesando.
Me quedo por ahora con la idea de que para cambiar el mundo no es necesario cambiar a la gente sino su percepción frente a lo diferente.
pd: traté de escribir esta reseña sin usar el "que" a modo de guiño a la novela y se me colaron dos... no me imagino hacerlo en 489 páginas 🤯
Frases que amé:
- "¿quiénes eran los extraños, ellos o nosotros? ¿ellos por la mala fortuna de nacer con deformidades ajenas a su voluntad o nosotros por nuestra incomprensión para entenderlos?"
- "mi meta ha sido conocerme a mí mismo y sigo si tener idea de quién soy".
- "tu me hieres con facilidad, yo te hiero con facilidad, nosotros somos la herida".
- "la muerte es caprichosa, a quien elige siempre es un misterio".
- "el odio también une a las personas, es una forma disfrazada del amor".
- "la enfermedad en la mayoría de los casos, la determina el cómo se lleva la vida, ya sea por nuestra propia elección o por el arrastre de las circunstancias, es consecuencia de nuestros actos."
Y por supuesto no puedo dejar por fuera el mantra de Black: "UN DÍA MÁS EN ESTA NEBULOSA LLAMADA VIDA".
Excelente novela, mezcla de las aventuras vocacionales y el afán de conocimiento de “el médico” con las vicisitudes melodramáticas de “el hombre elefante” o los fenómenos circenses de “la parada de los monstruos, freaks”. La narración en primera persona es magnífica, aunque la ausencia casi total de puntos aparte, o seguidos, hacen que la historia parezca que la cuente alguien que no para de hablar y no respira. No sabe uno ni dónde poner el marcapáginas. La novela empieza muy bien, pero va decayendo su interés progresivamente, haciéndose para mi gusto bastante lenta y reiterativa. Comienza como novela de iniciación en un contexto histórico interesante, con una tensión dramática que te hace no soltar el libro. Pasa por una meseta pasable acerca de asuntos y tratamientos médicos de la época, que te puede gustar más si como yo, te dedicas profesionalmente a trabajos sanitarios. Y casi finaliza como novela de aventuras exploratorias por África, en una penúltima parte que acaba resultando bastante tediosa. No será hasta el final que la novela recobra para mi gusto el pulso narrativo, e incrementa la tensión dramática entre debates éticos y morales que conducen a una conclusión tan interesante como abierta y algo abrupta. En definitiva, una novela excelente en muchos aspectos, con un estilo y narrativa excepcionales, aunque algo larga y monótona en buena parte de su desarrollo.
"No era un animal, quizá tampoco un ser humano, parecía un ángel roto, perdido, ignorado".
Magistral. La palabra exacta que define "Extrañas", del autor mexicano Guillermo Arriaga. Uno de estos libros que te marca. Mi mejor lectura de 2023.
"Extrañas" es, ante todo, una novela valiente y osada, primero en la forma: escrita solo con palabras acuñadas antes de 1790, redactada en extensos párrafos sin puntos, separados, única y exclusivamente, por comas, construida de diálogos camuflados entre bloques de palabras, eliminada toda referencia al conector "que" y suprimidas la terminación adverbial "mente". Un joya literaria, rara y bella.
Uno se acuerda de Saramago leyendo a Arriaga: esa forma de narrar "a chorro", sin pausa para respirar, las parrafadas que te ahogan, te arrastran. Esta formula tan peculiar y célebre del nobel portugués se funde a la perfección con el tono y la historia de "Extrañas" elevando la obra magistralmente y consiguiendo removerte por dentro.
"Su última frase, devolverles el sentido de lo humano, condensó mi propósito de vida, la razón por la cual trastoqué mi mundo"
En segundo lugar, "Extrañas" deslumbra en el fondo: una historia sobre el despegue de la ciencia en el siglo XVIII, en plena pugna con posturas religiosa y aristócratas, contextualizada en un mundo cruel y contradictorio. También es un relato, más bien una crónica, sobre la condición humana y el amor incondicional por el conocimiento, la empatía por lo diferente y anómalo. Pero es, ante todo, la exaltación del valor de luchar con determinación, pese a quién pese y contra viento y marea, por vivir la vida bajo tus propias reglas: el no abolir ni rendir nuestra libertad por nada ni nadie. La autoafirmación hecha libro: vivir sin ataduras.
Los personajes merecerían un capítulo a parte: William, Black y Ailis. Vaya triada, se les echará de menos. Todos maravillosamente esbozados, a veces entrañables, en otras ocasiones trágicos, pero siempre encarnando esas vidas indómitas, al límite, que te conducen al vértigo y a confrontarte con tus miedos y prejuicios.
Quizá la única parte “endeble” del libro sean esos capítulos de viaje por Egipto y un final que a mí, en lo personal, me ha gustado, pero que entiendo pueda llegar a decepcionar a algunas personas.
En definitiva, Arriaga entra de pleno y por derecho propio en esa liga (personal) de "autores que son para dar de comer a parte", en ese panteón de ilustres donde hay que poseer un genio especial: Cortázar, Dumas, Bolaño, Murakami, Marías, etc.
"Un día más en esta nebulosa llamada vida".
Ojalá haya podido hacerle un poco de justicia con esta reseña a esta obra que siempre guardaré en el recuerdo por barroca y excesiva en lo literario. Un libro incontestablemente único. Todo un logro en un mundo de productos reutilizados e ideas recicladas.
De los peores libros que he leído. No pienso caer en decir que fue bueno sólo porque es de un autor reconocido. Sí, sabe escribir guiones, no, no sabe nada de medicina, de mujeres o de ética. Aburrido, tedioso y súper exagerado. Esto es como aquel cuento de “El traje nuevo del emperador” donde nadie se atreve a decirle la verdad.
Ubicada en la Inglaterra del siglo XVIII. Son dos historias en un libro. La primera aborda la vida de un joven noble que decide revelarse a los convencionalismos y volverse médico, profesión mal vista por su familia y la clase alta de su país. Aborda los conflictos con su padre y las implicaciones de asumir una vida alejada de su familia. La segunda historia, se centra en su obsesión por atender casos médicos fenomenales, específicamente, a una mujer con dos cabezas, el proceso de investigación para comprenderlos y la relación con un excéntrico genio de la medicina que realiza las veces de su mentor. En general no me convenció la historia, la redacción no se percibía como ubicada en ese lugar y época, continuamente aparecieron expresiones vulgares como “chupetear mi miembro”, “el gargajo te puede estallar en la cara”, etc., que me cuesta trabajo ubicarlas en boca de un joven aristócrata. Creo que a Arriaga le costó desprenderse de su propio origen y costumbres. En ocasiones también divagó detallando demasiado la vida de personajes demasiado secundarios. Durante la segunda parte del libro logre tomar un poco de interés debido a la reflexión que me provocó pensar en las complejidades relacionadas con vivir siendo una persona que sale de lo normal, específicamente, me conmovieron las posibles situaciones relacionadas con tener fos cabezas, sin embargo, aún esa parte interesante me pareció que el autor la volvió larga y por momentos monótona. En síntesis no me gustó.
Borges guardaba cierto recelo respecto a las novelas de largo aliento porque mientras las leías, decía el argentino, de repente el texto se llenaba de candelabros y vajillas, forma irónica de burlarse de cierta tendencia a abundar en lo accesorio y superfluo para redondear nociones escénicas. En el caso de Arriaga de lo que se llena esta novela es de dormitorios y absenta, de hecho la novela casi parece un larguísimo anuncio de absenta. Los personajes (principalmente los varones) la beben con profusión a partir de la mitad y Arriaga se afana en describir varias veces sus efectos vigorizantes, su capacidad tonificante y de hacer brillar el espíritu como una estela de fuego. Arriaga parece que toma aquella frase de Sartre acerca de las anfetaminas, que para él era como escribir con una bombilla brillando en su cabeza, y lo traslada a una machacona publicidad de esta bebida.
Pero obviamente el principal problema no es este detalle, con el que simplemente intento bromear un poco acerca de la tendencia de Arriaga en recargar su texto con toda esa materia prescindible, es precisamente la tendencia a lo recargado y farragoso lo que en mi opinión mella la novela. Por tal de ganar más páginas, Arriaga siempre debe describirnos cuando paran los personajes a descansar, lo que comen y lo que beben, a cuántas mujeres se follan y los enfrentamientos que tienen con personajes de quita y pon, que por supuesto sólo sirven para remarcar lo muy varoniles que son sus personajes. Y es que si os fijáis entre las reseñas negativas, parece que hay un dominio notorio de los perfiles de usuarias y es que, por mucho que Arriaga no sea un retrógrado anquilosado a lo Dostoyveski, está claro que sus personajes femeninos no tienen verdaderas motivaciones propias más allá de servir de objeto de deseo, percutor narrativo o mero decorado. Sus personajes deben ser grandes bebedores, grandes folladores, intrépidos viajeros, muy buenos con los puños y etcétera, etcétera.
Efectivamente la novela se ubica en el siglo XVIII en Inglaterra pero el perfil psicológico de sus personajes son de hacendados mexicanos, puros rancheros bien machos. Mientras lo lees le pones a sus personajes la cara de Jorge Negrete o Pedro Infante y compruebas que todo encaja y fluye, no chirria lo más mínimo, es así exactamente cómo se comportan sus personajes, no percibes verdaderas nociones de literatura inglesa, con lo cual es sencillo imaginar que el relato siempre anda chueco y que no alcanza una de sus principales metas.
Recuerdo una de las pegas que le puse a Las llanuras de Gerald Murnane, la de ofrecer un relato muy aséptico, demasiado centrado en nociones interiores. Arriaga peca en el polo opuesto, de recargar los pasajes con una sobreabundancia cargosa de experiencias corporales.
Otra pega que le encuentro es a la forma que Arriaga decide escribir el relato, que es empleando larguísimas frases principalmente separadas de comas. Al contrario que otros grandes maestros de este proceder (como ahora Bernhard o Krasznahorkai), Arriaga en verdad escribe escenas convencionales y entiendo que el punto simplemente sirve como separador temporal en la acción. El problema es que el continuo flujo de palabras no está tan bien calibrado para que cada segmento de frase transite al otro, muchas veces durante la lectura echas en falta un punto y seguido, que a todas luces debería aparecer, y que sin embargo se omite y se coloca una coma para que la frase siga con una pausa mínima, para que todo parezca más tumultuoso. Si esto me parece un defecto es porque se relaciona con lo que ya he comentado: el ánimo de grandiosidad de Arriaga, porque no sólo estás leyendo una historia más grande que la vida, también tienes acceso al gran estilo literario, la novela más grande del año está entre tus pobres manos, adórala y venérala como si fuese un gran dios dorado. Pero le notas las costuras y el artificio, en mi opinión, no cuaja.
Tiene sin duda aspectos positivos. El núcleo principal del relato es la de William Burton, su personaje principal, renunciando al privilegio de pertenecer a una familia noble muy acaudalada para volcarse en un oficio mal visto en su tiempo, que es al de médico. Este sacrificio personal resulta clave, es una decisión que será puesta a prueba en varias ocasiones y que está bien caracterizada, sus motivaciones tienen fundamento y son comprensibles, desde ahí la historia arranca con aplomo. Por cierto, en su época a los médicos en Inglaterra se les llamaba cirujanos (surgeon), con lo cual también ahí tenemos otro fleco que Arriaga no ha sabido resolver. Por otro lado, más avanzada la novela, encontramos cierta expedición hacia Etiopía, que en general está bien descrita a pesar de la sobreabundancia de materia superflua, está claro que Arriaga se ha documentado con solvencia y ha reflexionado los diferentes aspectos para detallar el periplo y que suene verosímil en cada fase del largo viaje. Pero este aspecto positivo me recordado de forma accidental al Teodoros de Cartarescu, que si es un escritor cómo la copa de un pino, y me ha permitido comprender todo lo que Arriaga quiere ser pero que no logra.
En fin, puede que sea yo que cada vez tengo menos paciencia y deba dedicarle más tiempo a las lecturas para finalizarlas con mayor brevedad para que se no se hagan tan pesadas, el caso es que sencillamente Extrañas se antoja como un libro empachoso, demasiado reiterativo y recargado.
Lo único malo de este libro fue que se término. Me gusto muchísimo, Arriaga al escribir este libro utiliza solo palabras usadas o acuñadas Antes del 1790. Por lo tanto para mi fue un deleite cuando hablamos de sintaxis y mucho más cuando hablamos de lo basto que fue el vocabulario en esta obra. Porque realmente tenia que leer y me hacía pensar lo que estaba leyendo. Generalmente las obras de esta época en el país que se desarrollan están excesivamente romántizadas y nos muestran la realidad de la vida de un porcetanje de la población que claramente era la minoría. En este libro logramos conocer la realidad de la minoría pero también la realidad de la mayoría de la población, sus problemas, los temas tabú, la poca información, los prejuicios y algo que me gusta muchísimo es que su personaje principal no es un pendejo con privilegio que vive en su burbuja social. Si bien es privilegiado no es un personaje gris en cuanto a las injusticias de la vida en esta época. La narrativa es sorprendente para mi. Literalmente es un libro único en su clase ya que con el desarrollo de sus personajes logra atrapar al autor y creo con fervor que la obra va volverse un clásico de nuestra literatura hispana. En algún lado leí por allí que se había volvió un libro tedioso en su lectura porque parecía un compendio de medicina… y si, en efecto es un libro con un contenido grande de este tema y es algo que hizo que me fascinara mucho más porque el autor se informó e hizo su investigación para hablar sobre estos temas en el libro. Es una de mis lecturas favoritas del 2023 y si la recomiendo a ojos cerrados. Que la vida nos de muchas más obras de Arriaga se vuelve un favorito en mi librera
Un mes!... Un mes me llevó esta lectura que hizo lo que quizo con mis emociones.. los despedazo.. sentí asco.. repulsión.. emoción .. de todo.. de verdad que no hay libro de Arriaga que no mueva.
Nos cuenta la historia de William quien descubre su vocación de ser Doctor y todo lo que esto conlleva, ya que en la época en que es narrada la historia no es algo bien visto. Conoce a una cantidad de Gente con algún tipo de deformidad a lo largo de su viaje con el doctor Black para su formación, además de encontrarse con el ser más extraño que la humanidad había conocido.
Esas últimas páginas.. de verdad que dejan algo en ti.. bueno o malo pero no es una lectura que te deje indiferente. Algo te mueve...
Altamente recomendado..
Para más reseñas sígueme en instagram y en YouTube como @arqui.lectura
Después de haber leído El Salvaje y Salvar el fuego, no sabía que esperar del libro, sobretodo empiezas a leer un idioma antiguo, formal que te lleva a otro siglo y que no te deja despegarte del libro.
La inteligencia desmedida y contundente con que Guillermo Arriaga ha confeccionado esta obra no transgrede el entramado de las historias, el vertiginoso andar de sus personajes ni la edificación de los sentimientos intertextuales que se apropian del lector valiente que se sumerja al abismal mundo donde todo cuenta y nada, en absoluto, nada, es forzado. Esta novela es una trepidante y dulce sensación, un vaivén entre lo atroz y lo noble. Es como sentarse a comer en un suntuoso restaurante y, lejos de recibir caras largas, esta magistral pluma se vuelve una sonrisa gerencial que no evidencia el vértigo, sino, por el contrario, sin explicaciones, recomienda los mejores platillos para cada tiempo y el maridaje correcto. Esta es una novela que consagra las tramas de Arriaga con una exquisita técnica y un final estremecedor.
En un principio me costó trabajo engancharme. El estilo narrativo es difícil ya que casi no hay pausas, no hay más de 75 puntos en todo el libro, hay un sólo capítulo, pero después de unas cuántas páginas entras en el estilo y te acostumbras. Es una historia que a veces se hace repetitiva pero muy interesante. Me recordó al libro de Noah Gordon “El Médico“. Un libro muy diferente que El Salvaje y Salvar el Fuego, pero Arriaga muestra su versatilidad y su facilidad para escribir en diferentes estilos literarios. Veo muchos reviews negativos a este libro y los entiendo, pero yo lo disfruté mucho. Es cuestión de gustos. Aprendí mucho y me gustó ubicarme en la época.
Todavía estoy en conflicto con la calificación. Me gusta la visibilidad que se le da a las personas que solemos ver y tratar diferente.
Me cuesta trabajo ligar la época con el lenguaje usado. Entiendo que Arriaga utilizó solo palabras que ya se usaban en la época, aún así, a ratos me parecía que el registro no coincidía con el personaje.
La aparición de las extrañas tardó mucho, la historia de William que me resultó interesante pierde fuerza con la llegada de las extrañas.
El viaje con el doctor Black tuvo partes entretenidas y otras rayaban en lo forzado.
Y el final, sigo sin tener clara mi postura.
En fin, me entretuvo y me gustó ver a Guillermo saliendo de su línea narrativa y adentrándose en otros parajes.
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Fue un gozo para mi esta lectura , otra gran obra de G A; la ternura está todo el tiempo ,en el desafío constante de cada personaje y en todas las emociones que provoca la historia va integrada ‘esta … Preciosa novela … el final … sin palabras ..
Luego de asimilar la lectura, se merece sus cinco estrellas no solo en reconocimiento al autor por la investigación para el desarrollo de la novela en esa época, sino también por la fluidez que logra con su estilo y porque a nivel personal me impresionó gratamente. Que bien escribe este autor.
Este es uno de esos libros que o lo amas o lo odias pero no te deja indiferente, el formato del texto, sin capítulos y con lenguaje cuidadosamente seleccionado para transmitir el sentimiento de quien narra, es sencillamente espléndido, la creación de los personajes con sus claroscuros tan humanos es impecable. La crítica a una sociedad que por ignorancia, rechaza lo diferente sin ver lo bello de cada ser y como la ciencia de diferentes partes del mundo, puede ser la luz que necesitamos pero para ello habría que abrir la mente. Un excelente libro que me hizo pensar pero sobre todo sentir la pena y el dolor de las “extrañas “
William Burton, el protagonista, no me ha resultado interesante. Se me ha hecho más ameno y he recuperado la atención al hablar de remedios, enfermedades y casos concretos. Me ha perdido cuando se adentra en la vida de William, porque, a pesar de que tiene muchas preocupaciones, me ha resultado imposible conectar por distante y hasta cansino.
Las extrañas me han cautivado y lamento mucho que sólo las hayamos conocido en las últimas 40 páginas.
Ps. Y acaba sin confirmar a cuál de las extrañas eligen, para bien o para mal. En fin.
Es una novela que es varias a la vez y que sorprende desde antes de la primera línea al situarnos en Inglaterra y en 1781, un país, continente y tiempo muy lejano a los rumbos chilangos que han sido visitados constantemente por el autor en sus obras anteriores. También sorprende la forma, con puntuación antigua llena de comas y escasa de puntos, con una sintaxis inglesa a pesar de ser prosa en castellano y la decisión del escritor de eliminar la palabra “que” y sus derivados que no aparecen una sola vez en las 519 páginas de la obra. Tampoco hay palabras que no hubieran sido acuñadas antes del año en el que inicia la acción lo que muestra un trabajo arduo de investigación y rigor en la escritura. En cuanto a la trama, va evolucionando de la historia de un joven que llega a la edad adulta abrevando del “David Copperfield” de Dickens, hacia una historia de destierro que me hizo recordar al “Barry Lyndon” de Kubrick. De ahí pega un brinco hacia lo gótico al estilo del “Frankenstein” de Shelley para luego tornarse en el diario de viaje de un explorador de África con reminiscencias de “Ella” de Rider Haggard o las peripecias que vivió 8 décadas después Richard Francis Burton. Al centro de la historia aparecen las extrañas del título, un misterio que invito a conocer sin revelar nada en esta pequeña reseña. Un misterio que se resuelve en la cabeza del lector al leer la última frase del libro. ¡Vaya final! Gran novela.
Ya sé que los tengo hartos con mi fanguirleo con este autor, pero no puedo más que agradecer esta historia que nos presenta.
Nos trae a “William Burton”, quizás uno de los mejores personajes que he leído en lo que va del año, una persona que es curiosa con el mundo que lo rodea, que no se conforma con los usos y costumbres de la época y la que tiene una personalidad muy humilde a pesar de haber nacido en una familia de abolengo.
Arriaga pone en práctica toda su experiencia cinematográfica al punto en que logra transportarte a la Inglaterra del S.XVIII: texturas, sonido e incluso aromas los percibes con facilidad, incluso aquellas escenas gráficas las puedes visualizar a la perfección como si estuvieras viendo un video en YouTube.
Otra parte destacada es que reivindica la profesión médica: muestra sus inicios, la búsqueda de soluciones ante diversas afecciones, pero sobretodo los muestra como las personas que son, con miedos e inquietudes al enfrentarse ante enfermedades poco conocidas.
Lo único que no disfruté es que la escritura fuera continua, pero el audiolibro resultó ser la mejor solución para este inconveniente.
Recuerden que esta es sólo mi opinión, pero definitivamente deben leer este libro por lo menos en algún momento de sus vidas.
Una historia muy diferente a lo que he leído de este maravilloso autor. Un uso casi perfecto de la palabra para desarrollar esta novela que transporta a 1780 cuando la medicina apenas comenzaba a ser el milagro que es hoy en día para humanos “extraños” y gracias a personas como William, protagonista de esta historia, que decide a aferrarse a ser médico y encontrar respuestas a casos extraordinarios. Me hubiera encantado que William “se hubiera graduado” con las extrañas, pero supongo que el autor con toda la intención terminó el libro de esa manera.
Una vez superas el rechazo a leer sin apenas signos de puntuación (mucha coma, nada del resto) y a buscar tres de cada cuatro palabras en el diccionario, tiene ritmo e interés. Me gusta más la primera parte, digamos (no hay puntos, olvídate de los capítulos!) hasta el viaje, pero no deja de ser curioso todo lo que cuenta, aunque la verdad, cien páginas menos y menos vueltas alrededor de la mujer y las extrañas se hubieran agradecido
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Me duele decir esto pero… me siento decepcionada y un tanto confundida después de leer tanta reseña de cinco estrellas. Me costó mucho terminar de leerlo, lo cual fue algo inusual ya que los libros de Arriaga me atrapan y siempre quiero saber más y más. En fin… No es malo, pero no me gustó nada. Las tres estrellas que le doy son única y exclusivamente por tratarse de Guillermo Arriaga; de no ser así, le daría solo dos.
Impecable escritura que te lleva a la época que se refleja, el manejo del idioma (tengan a la mano un diccionario), personajes llenos de claroscuros y bien definidos; Ia historia totalmente distinta a las otras que nos ha dado Arriaga. ¿El final? Extraño, pero imperdible. A ver si encuentran un “que”