La convicción de haber perdido un recuerdo que podría salvarnos la vida es explorada hasta sus últimas consecuencias por Bibiana Camacho. Amenazada por la inminencia de un crimen terrible, la protagonista de Tras las huellas de mi olvido decide recorrer el centro de la ciudad de México como quien examina su memoria reciente. Pocas veces la narrativa mexicana ha explorado la sensibilidad de una adolescente con un lenguaje tan duro y certero, digno de una novela negra, sin lirismos ni complacencias, que nos obliga a encontrar lo insinuado en las páginas de esta fascinante primera novela.
Durante una semana crucial, la vida de Etél oscila entre la certeza de que un evento terrible está por suceder y las ideas de vacío y sinsentido que la han invadido, apenas interrumpidas por sueños absurdos y claustrofóbicos, o la visión de una ciudad que parece una maqueta monstruosa “a la que alguien olvidó agregar personas”. Todos los encuentros tienen un carácter fantasmal y al mismo tiempo chusco: el travesti Isaac estrena pechos de silicón, Ramón y Lucía sufren un arresto que resulta ser una farsa policíaca, el abuelo escapa del asilo y reaparece en situaciones insólitas, mientras que la madre de la protagonista se desliza por la pendiente de una locura salvaje.
Con una prosa construida a base de frases cortas e implacables como los que se intercambiarían en un round de boxeo, Bibiana Camacho entrega un relato en el que podemos mirar, como en un espejo fantástico, uno de los rostros de aquellos seres que se atreven a perder sus pasos y hasta la planta de los pies para salir del laberinto.
Con una de las prosas más ágiles que he leído en lo que va del año, Bibiana Camacho, irrumpe en mi vida literaria con la fuerza de una tromba, pero la sofisticación de un snap.
En apariencia una novela de aventuras atomizada en una semana de la protagonista, pero en el fondo, una trama sumamente bien construida en una historia que sucede a un ritmo implacable.
Los personajes son palpables. Son reales. Es la mamá de alguna de mis amigas; la narradora es más de una amiga mía; los padres ausentes (en vida o no); las amistades profanas, lejanas, distantes, extrañas.
La soledad contada en una bella voz que posee un olvido. Una mirada muy aguda de su entorno, una lucidez increíble.
La ciudad es un actor de reparto que hace todo más verdadero, y el final, es simplemente maestro.
Aún estoy procesando el inicio y fin del libro La narrativa de Bibiana wow me ha dejado impresionada Wow Wow Wow Dejen me recupero y pongo completo esto
Qué manera tan espectacular de narrar tiene esta autora! A partir de ahora buscaré qué otros libros ha escrito y seguro los leeré, este libro lo terminé en unas horas, tiene una prosa muy ágil y adictiva, la historia de Etel te atrae y te hace sentir incómoda en algún momento, pero quieres saber qué fue lo que olvidó, por eso no puedes parar y te encuentras con un final alucinante, que todavía estoy procesando.
Este libro me resultó doloroso, pero no podía dejar de leerlo. Quién haya vivido este tipo de violencia, entenderá. No había pensado en la relación que la protagonista tiene con otras mujeres hasta que alguien lo mencionó en otra reseña. Creo que es así porque la autora quiso mostrar lo quebrada que estaba la relación con su madre. Con los hombres, en cambio, tiene una relación mejor, seguramente por su padre. No sé cómo explicarlo o si no lo termino de entender, pero me parece muy curioso cómo esto se yuxtapone en la fiesta de su amigo, pero no quiero decir mucho para no dar spoilers.
La madre me causa lástima y lamentablemente desquita sus frustraciones con su hija. No soy psicóloga, pero me huele a narcisista, además es alcohólica, por lo que debe ser codependiente en este contexto. Esa combinación me parece aterradora y la autora supo ir aumentando la tensión en estas circunstancias. Creo que lo que olvidaba Etel era una distracción, un deseo por arreglar su vida sin hacer realmente nada, creo que su actitud y cómo sus miedos y comportamientos giran en torno a los juicios de su madre confirman lo de la codependencia, pues ella me parece que es el suplemento de drama favorito de la madre. Eso, o es más bien un presentimiento, una premonición no definida. No pude evitar pensar en un discurso de Rosario Castellanos que se llama "La abnegación, una virtud loca", en la que en resumen hablan acerca de cómo muchas madres mexicanas al no tener poder real en la sociedad machista, se decantan por ejercer un control yo diría que violento en sus hijos y en los asuntos domésticos. No sabemos las circunstancias de la madre y cómo se convirtió en una mujer tan cruel, pero encontré cierta relación con eso. Este libro me pareció perturbador a un nivel psicólogico y seguiré leyendo a Bibiana Camacho por esa maestría con que lo transmite. Recomendaría este libro a todos los fans de Donna Tartt, suframos juntos jaja
Estuvo buena esta novela con un final inesperado, se pusieron muy turbias las relaciones tóxicas de la familia protagonista. Me gusta la forma en que Bibiana retrata a una familia mexicana, con modismos y frases clásicas. Creo que hasta ahora el libro que más me ha mantenido entretenido de la autora.
Una historia que poco a poco me fue envolviendo aunque me atrapó desde el principio. Debo decir que las relaciones o vínculos de la protagonista con otras personas me resultaron desconcertantes, en particular la que tiene con otras mujeres. Actualmente el tema de la memoria me mueve internamente de forma importante. Me gusta cómo está narrada la historia y en particular me gustó su conclusión. Sentí que esta novela es muy visual. La imaginé como una película. Esta obra me invita a conocer más de esta autora mexicana.
Mi calificación es 3.5 la estoy procesando todavía, el final me dejó turbada, creo que avanzó vertiginosamente en las últimas páginas. La mamá me produjo mucho hartazgo, pude sentir el miedo y la paranoia con los que vivía la protagonista. Me gustó la historia aunque me provocó malestares. Hasta siento un poco de náuseas.
La sensación de olvido regresó con más intensidad. Rodeada de gente, me sentía sola. Hubo quien intentó platicar un poco o bailar conmigo, pero yo ya no estaba de humor para nada. Me vino una nostalgia dolorosa, de ésas que hacen daño.
Mi primer acercamiento a Bibiana Camacho fue con el libro de cuentos _Jaulas Vacías_, el cual se convirtió en uno de mis favoritos; fue un libro que disfruté desde el inicio; sin embargo, no puedo decir lo mismo de _Tras las huellas de mi olvido_.
En este caso, la autora presenta una narración más extensa que se enfoca en una familia sumida en muchas prácticas llenas de violencia. Esto hizo que la novela se volviera un retrato muy visual, sobre todo porque refleja las prácticas de muchas familia promedio y hay algunas con las que quizás nos podemos identificar en algún momento.
El retrato que hay sobre la madre es sumamente fuerte, estamos presentes ante una mujer que ejerce mucha violencia sobre su hija y esto genera que no haya un acercamiento con ellas y creo es para mí la parte más violenta, sobre todo porque es una realidad para muchas personas.
Las narraciones que rescatan la memoria y los recuerdos siempre me han parecido muy personales, porque en mayor o menor medida podemos identificarnos con la vida cotidiana que se dibuja en México.
Creo que eso me alejó de la lectura, porque en estos momentos no siento atracción por este tipo de libros, y quizás eso fue factor para que no me gustara del todo.
Rescato el final, un final que sigo sin poder superar del todo.
La narrativa de esta novela (y la obra general de Bibiana Camacho), tiene gran ritmo. Como lector, te montas en el texto y puedes seguir por mucho tiempo sin problema. En todo momento, te mantienes interesado, el interés no decae. Confieso que me quedo con algunas lagunas, quizás en parte por algunos pasajes oníricos y fantasmales en los que no queda claro si lo narrado es real o ficticio. Sigo pensando que la gran novela hasta el momento de Bibiana Camacho es "Lobo". Pero este breve relato también es muy bueno.
Con el inicio trepidante y onírico de la novela, creo que me cree unas expectativas diferentes de hacía donde iba a ir la historia, o la temática de ella. Sin embargo, la narración me cautivó por que se sentía cercana, más cotidiana de lo que creía, pero con una intriga que te mantiene interesado todo el tiempo en el texto.
La terminé disfrutando por diferentes razones, fue entretenida pero no por eso vacía.
No esperaba mucho de este libro, realmente la autora es una completa desconocida para mi... fue una grata sorpresa encontrar una historia entretenida dentro de su melancolía. Etel una joven adulta en un ambiente tóxico, desgastante y una generalidad de apatía. Si buscan un libro ligero para pasar un rato, este es una gran opción.
honestamente esperaba más y me sorprenden las reseñas de la comunidad, ya que no me produjo nada (excepto, quizá, la sensación de olvido), la historia es horrible y la narrativa decepciona bastante, además de varios comentarios fuera de lugar, que considero, ni siquuera desde la literatura son justificables