La poeta Gloria Fuertes siempre quiso reunir en un volumen sus poemas contra la guerra; el título Garra de la guerra lo inventó ella y existe desde hace mucho tiempo.
Para un gran número de lectores que conocen solamente las poesías «infantiles» de Gloria Fuertes y no están familiarizados con su producción «para mayores», este libro será sin duda una sorpresa. En realidad la linde entre lo escrito para unos y para otros muchas veces viene marcada por el tipo de publicación que recoge esos poemas: los libros para niños están llenos de coloridos dibujos; los libros para no tan niños (prologados por prestigiosos poetas como Jaime Gil de Biedma) no suelen llevar dibujos y tienen un aspecto más serio.
Para algunos lectores que conozcan los tres volúmenes editados por Cátedra —de donde procede la totalidad de los textos recogidos en este libro nuevo— la sorpresa será quizá aún mayor. Los collages de Sean Mackaoui, con el impacto visual de un cartel, ligados a las letras maravillosamente claras y redondas de Gloria Fuertes, dibujan el más vehemente grito de antiguerra.
En Garra de la guerra se habla de la guerra civil —la más incivil—, de la bomba atómica (que aún colea), del horror, del hambre, de los hombres que pasan hambre; y por supuesto de los niños, que son siempre las víctimas favoritas de todas las guerras.
Brutal. Para quien no conozca a Gloria Fuertes, este es sin duda un primer plato intenso y digno de disfrutar, aunque difícil de digerir. Sorprende la contradicción entre el título y el contenido, pues si bien la recopilación se llama Garra De La Guerra, los poemas son de paz, sin por ello suavizar una ira justificada contra los poderosos y los hombres que empiezan los baños de sangre. Sangre que, como recuerda sin cesar, es en muchos casos la de los niños. Incluso hay tiempo para el humor, también, y es que esta poeta (que no "poetisa") tenía uno excelente.
La selección de poemas es muy acertada y junto al enorme trabajo de edición y rotulación nos encontramos también con las increíbles ilustraciones de Sean Mackaoui en negros (como las bombas) y rojos (como la sangre de hombres jóvenes).
He aquí mi poema favorito de esta colección y una buena muestra representativa de ella:
«DESHACER LO INJUSTO
No sé escupir, pero voy a aprender para escupir sobre las tumbas de todos los culpables de las guerras.
No tengo uñas, pero quisiera tener garras para atrapar desde mi altura a los hombres reptiles.
No tengo poder, pero tengo la fuerza de los pueblos que sufren.
No tengo cultura, pero tengo el corazón sabio de estar con los que no tienen nada.»
Las ilustraciones son increíbles, captan por completo la esencia de cada poema y en verdad estoy segura de que este poemario no lo hubiera disfrutado tanto sin ellas. En cuanto a los poemas, no todos fueron de mi agrado, aunque los que sí lo fueron lograron arrancarme alguna lágrima. En cualquier caso, no se le puede negar la actualidad a la obra. Merece la pena, desde luego.
Cómo se puede llegar tan adentro con tan pocas y tan "sencillas" palabras.... muy recomendable, claro, podría ser de lectura obligatoria en muchas escuelas, así quizá las mentes crecieran de otra manera....