Prima ancora di venerare la ragione, i Greci si inchinavano davanti alla possessione, fenomeno di «divina follia» che assume varie forme e da cui discendono il pensiero stesso, la poesia, la divinazione. Ma, se si indaga la storia segreta di questa parola – svilita e diffamata dai Moderni –, si scopre che alla sua origine vi è una figura: la Ninfa, provocatrice della possessione primigenia, la possessione erotica, che colpisce non solo gli uomini ma gli dèi. Il saggio che dà il titolo al libro è un tentativo di ricostruzione del significato di questi esseri delicatissimi e oscuri, fascinosi e terribili, dall’inno omerico ad Apollo fino ad Aby Warburg. A questo testo se ne giustappongono altri, che toccano temi disparati come Lolita di Nabokov (storia moderna di possessione), La finestra sul cortile di Hitchcock (che si dimostra leggibile attraverso categorie vedantiche), il guanto di Gilda, un’apparizione di John Cage, Chatwin fotografo, due episodi della vita di Kafka, la bibliografia come forma (dove l’esempio è offerto da Massa e potere di Canetti) e l’editoria come genere letterario (partendo da Aldo Manuzio, grande editore rinascimentale, per arrivare a Kurt Wolff, che fu l’editore di Kafka).
Roberto Calasso (1941 – 2021) was an Italian writer and publisher.
Calasso was born in Florence in 1941, into a family of the Tuscan upper class, well connected with some of the great Italian intellectuals of their time.
Calasso worked for the publishing firm of Adelphi Edizioni since its founding by Roberto Bazlen in 1962 and became its Chairman in 1999. In 2015, he bought out the company to prevent it from being acquired by a larger publishing firm. His books have been translated into more than 20 languages.
He was the author of an unnamed ongoing work reflecting on the culture of modernity, which began with The Ruin of Kasch in 1983, a book admired by Italo Calvino. Dedicated to the French statesman Charles Maurice de Talleyrand-Périgord or, Talleyrand, it was followed in 1988 by The Marriage of Cadmus and Harmony, in which the tale of Cadmus and his wife Harmonia becomes a pretext for re-telling the great tales of Greek mythology and reflecting on the reception of Greek culture for a contemporary readership. Another world civilization is surveyed in Ka (1996, where the subject of the re-telling is Hindu mythology). K restricts the focus to a single author, Franz Kafka; this trend continues with Il rosa Tiepolo (Tiepolo Pink), inspired by an adjective used by Marcel Proust to describe a shade of pink used by Venetian artist Giambattista Tiepolo in his paintings. With La folie Baudelaire, Calasso once more broadens his scope from fresco to a whole civilisation, that of Paris in the latter half of the 19th century, reconsidering the lives and works of the post-romantic generation of writers and artists from Baudelaire to Valéry. In one of his more recent works, Ardore (2010), the author returns to India for an exhaustive analysis of the theory and practice of Vedic sacrifice and its significance for post-modern epistemology.
Along with his status as a major analyst specifically of the works of Kafka, Calasso was, more broadly, active in many essays in retrieving and re-invigorating the notion of a Central European literary culture. He also served as the president of the International Alexander Lernet-Holenia Society, which promotes the publication, translation and study of this multi-genre Austrian writer and his focus on the identity crisis of his characters at odds with postimperial Austria and Central Europe.
Me gustó mucho este libro. Si bien las primeras diez páginas empiezan de manera muy dubitativa, conforme avanza agarra ritmo y fuerza. Leí una reseña aquí en goodreads donde decía que eran muy difíciles. Para nada, Calasso lo hace muy ligero, todo lo explica muy bien, por lo que sólo queda pensar en lo que está diciendo y como dice cosas tan interesantes; resulta como una madeja con muchos hilos que se pueden jalar y desarrollar de muchas formas. Amé lo de Ghirlandaio, amé el ensayo sobre Canetti, y me encantó el aura mística casi mágica con la que Calasso rodea sus explicaciones. Sobretodo me encantó que mencionara cómo Canetti sintió una afinidad con Cesare Pavese a través de un libro que ambos buscaban, luego Calasso sintió lo mismo con Canetti y dos libros que justo acaban de llegar a mis manos por medios muy diferentes y que yo *sentía* que eran importantes para mi, como ese sentir a la persona amada en la distancia. Luego las resonancias crecen y hasta Walter Benjamin resulta involucrado. Es -como dice Calasso- como los bosquimanos que ¿cómo sabían que alguien estaba cerca? porque sentían el dolor de la herida del que se aproximaba. Así, he tenido muchas afinidades con este libro que sirvió como filtro para encontrar mis obsesiones en otros autores: el que ha dañado es aquel que debe curar, resuena también esta frase en las ideas de Calasso, idea primordial que nos viene desde muy lejos y que, mágicamente, aún funciona.
"Para los griegos la posesión fue ante todo una forma de conocimiento, nacida mucho antes que los filósofos que la nombran. Hasta se puede decir que la posesión empieza a ser nombrada cuando su soberanía está declinando."
“La locura que viene de las ninfas” es una recopilación de ensayos realizada especialmente para la editorial Sexto Piso. En esta recopilación el capítulo que da titulo al libro es una reflexión sobre la locura en la que Calasso comienza explicando que los griegos no consideraban la locura una patología sino una posesión divina y un camino hacia la felicidad. La posesión es un concepto recurrente en la obra de este autor que viene a destacar aquí una vez más y a lo largo de las diferentes secciones, el momento de la pérdida de uno mismo, no tanto físicamente, sino a través de un gesto mental, un momento que te arrastra y dejas de pertenecerte, por un instante o por una eternidad. Así que Calasso rastrea este concepto para llegar a la conclusión de que la posesión es la base del conocimiento. Usará el mito en torno a las ninfas (el orígen de la posesión primitiva) y lo extrapolará a diferentes planos en los que surgen ensayos en torno a John Cage, Kafka, Elias Canetti, la misma Lolita de Nabokov o el rapto del editor.
"Varias veces me tocó observar que las películas de Hitchcock tienden a volverse más bellas cuando se ven otra vez. ¿De qué otros directores se podría decir lo mismo? De Lubitsch, de Max Ophüls, ciertamente. Otros nombres se podrían agregar pero no muchos. ¿Por qué? Quizá por cierto blindaje inquebrantable que protege a esas películas del mundo externo. Quien entra en un Hitchcock, en un Lubitsch, en un Ophüls pone el pie en sitios autosuficientes, que tienden a absorber todo en sí mismos."
Hay un ensayo al que titula “El plató de la mente” que me parece esencial para entender hacia dónde quiere llegar Calasso porque aunque sean ensayos escritos entre 1977 y 2002, están firmemente entrelazados a la hora de argumentar que el concepto de posesión no es exclusivo del mundo antiguo, y no tiene porque girar en torno al erotismo, sino que se puede experimentar en cualquiera de los momentos más elementales de nuestra vida, así que el capítulo “El plató de la mente” estará enteramente dedicado a Hitchcock y a La Ventana Indiscreta. En esta película el concepto de posesión, de mente raptada, capturada, alcanza el cénit. Los símiles usados en este caso por Calasso a través de cineastas como Lubitsch u Ophüls son una forma de acercarnos esta mitología a nuestro mundo occidental comparando estas stars con los astros: “Habrá que decidirse, un dia, a entender que las stars son astros, al igual que Andrómeda y las Pléyades y muchas otras figuras de la mitología clásica. Solo si se reconoce este común origen astral y fantasmal, se podrá después llegar a compender cuales son las diferencias, y las distancias, también ellas estelares, entre Sunset y el Olimpo.”
“El sueño más antiguo y mas cruel del mundo en el que vivimos es el de convertir al fantasma en cosa. Y el cine permite acercarse como nunca antes, y con temible inmediatez, a este sueño. En el cine los fantasmas se transforman en cosa, y al mismo tiempo en una casi inexistente, indefinible y de la cual es imposible apropiarse, como puede ser una tira de celuloide impresionado o el movimiento de figuras sobre una pantalla blanca.”
Nuestra mente invadida por gestos o momentos que nos llevan a unos estados de conciencia en los que dejamos de ser nosotros mismos, en los que nos perdemos, es un concepto de posesión fascinante y que Calasso aborda bajo diferentes perspectivas. Ahora que he leído ya varios de sus libros, reconozco algunos de los temas a los que recurre una y otra vez: la conciencia de uno mismo, el conocimiento, el sacrificio y la posesión como fenómeno vital que se experimentará en el día a día, quizás. Y ya digo que en este caso concreto, el acercamiento que Calasso hace a través del cine, es fascinante. La mitología de Occidente, como él llamará al cine.
"Si toda nuestra civilización desapareciera en la nada y se quedarán las puras películas hechas en Hollywood en los años 30 y 40 , un alienígena que visitara nuestro planeta podría, más allá del Arte y de lo Bello y lo Feo, obviamente, reconstruir en gran parte el recorrido de la mitología de Occidente."
Il libro è un saggio composto da un insieme di articoli pubblicati, alcuni, su repubblica e corriere della sera. Quello che da' il titolo al libro è il primo saggio che racconta delle ninfe e del loro rapporto con Apollo ed Hermes. Si prosegue poi con riflessioni su altri autori come John Cage, Nabakov, Hitchcock e Kafka.
"Cuando los modernos y los griegos hablan de la posesión se refieren a realidades totalmente distintas. Pero no porque los griegos desconocieran las formas patológicas de la posesión: de hecho, de Platón a Jámblico nos han dejado descripciones de estupefaciente precisión clínica. Mientras que son los modernos quienes han extraviado el sentido de lo que la posesión pone en juego para el conocimiento. Cuando se habla de posesión el primer paso en falso es creer que se trata de un fenómeno extremo, exótico y de cualquier modo turbio. (...) "Para los griegos la posesión fue ante todo una forma primaria del conocimiento, nacida mucho antes que los filósofos que la nombran. Se puede hasta decir que la posesión empieza a ser nombrada cuando su soberanía está ya declinando. Por eso es curioso observar con qué seguridad estudiosos como Dodds afirman que Homero ignoraba la posesión. Pero la ignoraba simplemente porque estaba en todas partes. Toda la psicología homérica, de los hombres y de los dioses, esta admirable construcción que sólo la ingenuidad de los modernos ha podido juzgar rudimentaria, está atravesada de cabo a rabo por la posesión, si posesión es ante todo el reconocimiento de que nuestra vida mental está habitada por potencias que la dominan y escapan a todo control, pero pueden tener nombres, formas y perfiles."
Para todo lector de ensayo, los últimos tres textos de este libro deberían ser lectura obligada. Para los aspirantes a editores, "La edición como género literario" es una guía imprescindible. Diría que casi una pequeña biblia.
A quick read - delightful as ever! What a mind Calasso is, and a great pleasure to read him in Italian for the first time.
Imagine fitting lectures and articles on Hitchcock, Chatwin, Kafka, and John Cage into a book about Nymphs in Greek mythology. He just about gets away with it!
Le Ninfe incarnano la connessione sacra tra l’interiorità umana e la manifestazione concreta dell’arte, trasformando quest'ultima in un’esperienza non solo espressiva, ma quasi divina: una forma di conoscenza che trascende la razionalità
“Qui Douglas si era posto, con improntitudine infantile, la domanda brutale che schiude le porte: «Che cos’è un drago?». E aveva risposto: «Un animale che guarda o osserva». Di fatto, drákōn deriva da dérkomai, che significa «avere vista acutissima». Ma qual è l’occhio del drago? Douglas risponde: la sorgente. Più che connessi, drago e sorgente sono parti di uno stesso corpo. Disparati esempi raccolti da Douglas, ai quali Fontenrose aggiunge «la parola ebraica ayin, che significa “occhio” e “sorgente”», concordano in un punto: l’acqua vitrea della sorgente non soltanto viene protetta dalle spire del drago, ma è il suo sguardo micidiale, che scruta ogni estraneo. ”
[…]
“…l’occhio di Pitone celato in lui, la Ninfa che sgorga nell’invisibile. Se intendiamo il verbo essere come segnale di ciò che i veggenti vedici chiamavano bandhu, le «connessioni» che sole danno un significato a ciò che esiste, si può dire che la fonte è il serpente, ma la fonte è anche la Ninfa, quindi la Ninfa è il serpente. Ciò che in Melusina si riunirà in un solo corpo, a Delfi si spartì in tre esseri: Pitone, Telfusa, la fonte, perché apollineo è innanzitutto ciò che scandisce e separa: il metro. Ma unica era la sostanza. Perciò le Ninfe possono essere sia salvatrici sia devastatrici – o l’uno e l’altro insieme.”
[…]
“Ma c’è anche altro da osservare: i nymphólēptoi sono messi sullo stesso piano dei theólēptoi, quindi sul piano della massima generalità, come se il sistema delle Ninfe e il sistema degli dèi fossero in qualche modo equivalenti, per lo meno in rapporto alla qualità degli effetti che producono.”
[…]
“Ninfa è dunque la materia mentale che fa agire e che subisce l’incantamento, qualcosa di molto affine a ciò che gli alchimisti chiameranno prima materia e che ancora risuona in Paracelso, là dove parla di «nymphididica natura». Forse ora potremo tentare di cogliere la peculiarità della ninfolessia, ciò che la distingue da ogni altro tipo di possessione. Soltanto un testo accenna a come si diventa nymphólēptos. Lo troviamo in Festo: «Vulgo memoriae proditum est, quicumque speciem quandam e fonte, id est effigiem Nymphae, viderint, furendi non fecisse finem; quos Graeci nympholeptous vocant, Latini lymphaticos appellant»; «Per antica tradizione si dice che chiunque veda un’apparizione emergere da una sorgente, cioè l’immagine di una Ninfa, delira; i Greci definiscono costoro nympholeptous mentre i Latini li chiamano lymphaticos». Il delirio suscitato dalle Ninfe nasce dunque dall’acqua e da un corpo che ne emerge, così come l’immagine mentale affiora dal continuo della coscienza. Ma proprio questa era la visione esaltante che saluta, in Catullo, l’avvio della spedizione degli Argonauti, versi che vibrano della felicità degli inizi: «ac illa atque alia viderunt luce marinas / mortales oculis nudato corpore Nymphas / nutricum tenus extantes e gurgite cano»; «quel giorno, e un altro ancora, alcuni mortali ebbero la visione di Ninfe marine dal corpo nudo che emergevano con tutto il busto dal gorgo candido». Potremmo prendere questa epifania come uno smagliante cammeo alessandrino. Ma con le Ninfe occorre cautela. ”
Non definirei Calasso eccentrico, ma destabilizzatore seriale. Avrei voluto tinteggiare la parete di cucina di un triste grigio piccione, cercare lo sconto sul latte (che di suo costa un occhio) e cambiare un paio di pantaloni, tutto qua. Ma Calasso interseca, semina, ingarbuglia e, perché no, ostenta. Quello che appare citazionismo snob è pura Conoscenza che ha miriadi di rivoli nascosti forniti da anni di apprendimento e collegati da una intelligenza fuori dal comune. Difficile restare al suo passo, almeno per me. Si può sperare di carpirne qualche segreto, alcune informazioni vitali, delle scintillanti letture.
Credo esista un unico grande insegnamento di Roberto: la cultura e la parola scritta, unica sacralità, vera ninfa e dea trascendente il vissuto e metafisica dell’essere. Interventi e articoli apparentemente slegati ma scaturiti dall’unico faro della conoscenza: il mito, il mythos, il racconto. E non è un caso che il volume si apra con una sorta di esegesi delle ninfe e si concluda con un dichiarazione d’amore per la letteratura in genere e l’editoria nello specifico. Il personale sentimento scatta definitivamente, per deformazione personale (anche se, personalmente, di infimo livello) trasformandosi in amore per l’odore della carta, per l’utilizzo di un carattere, per un corsivo al posto giusto, per un controllo assoluto di una virgola, di un accento, persino per la sensualità di un apostrofo, racchiuso tra il profumo di una carta avoriata e l’intensità di un colore adeguato. Non ho altro da aggiungere se non alcune citazioni illuminanti:
«Per più di nove anni il libro di Schreber rimase non letto in casa mia. I libri sono per me una doppia avventura: la prima è la scoperta, quando li trovo da qualche parte, fiuto l’importanza che potranno avere in futuro per me e per così dire me ne approprio fisicamente. Dopodiché passano spesso molti anni fino alla seconda avventura, quando per un incomprensibile impulso li riprendo in mano e, escludendo qualsiasi altro interesse, mi ci getto sopra come in un delirio». Elias Canetti
“Vorrei parlarvi di qualcosa che generalmente si dà per sottinteso, ma che poi si rivela niente affatto ovvio: l’arte di pubblicare libri”. “Cercate di immaginare una casa editrice come un unico testo formato non solo dalla somma di tutti i libri che vi sono stati pubblicati, ma anche da tutti gli altri suoi elementi costitutivi, come le copertine, i risvolti, la pubblicità, la quantità di copie stampate e vendute, o le diverse edizioni in cui lo stesso testo è stato presentato. Immaginate una casa editrice in questo modo e vi troverete immersi in un paesaggio molto singolare, qualcosa che potreste considerare un’opera letteraria in sé, appartenente a un genere specifico”.
La sublimazione della letteratura: un intero catalogo di pubblicazioni generano la pubblicazione; il sapere, la conoscenza e, appunto, la Cultura. Volgersi oltre il mero aspetto esteriore e scavare tesori nascosti. Il feticismo letterario trasformato in vettore di accrescimento del sé. E questo è tutto.
Inutile specificare che per me i capitoli di maggiore interesse sono i primi due (con l'analisi di 'La finestra sul cortile' come bonus). Del resto sono i temi che danno il titolo a questa raccolta di saggi. Un po' ingannevole, devo ammettere, dal momento che mi sarei aspettata di trovare la figura-archetipo della ninfa in ogni scritto, ma così non è stato. Tuttavia la mitologia, il divino, il sacro, il classico, costituiscono il filo conduttore tra i vari capitoli. L'attenzione posta alla differenza presente tra il passato e il presente circa il fenomeno della possessione è interessantissima: l'idea della mente come "luogo aperto, soggetto a invasioni [...] segnale di una meamorfosi. E ogni metamorfosi era un'acquisizione di conoscenza". Tema che in un'epoca così terribilmente razionale e dedita a "possessioni" che hanno ben poco di metafisico, è raro trovare se non nella glorificazione dello stordimento fine a se stesso. Ma bando ai discorsi noiosi, questa indagine su un tipo specifico di femminile ci spinge ancora oggi a riflettere sulla reciprocità derivante da un determinato - e illusorio - potere. "Il paradosso della Ninfa è questo: possederla significa essere posseduti". Oltre che su una completamente diversa accezione di "demoniaco". Meraviglioso. Molto interessanti sono anche i saggi successivi, che ho trovato però meno illuminanti e potenti rispetto a alla primissima parte.
È sempre bello lasciarsi prendere per mano da Calasso e andare ad esplorare la mitologia dell'antica Grecia. L'evanescente immagine della Ninfa che emerge dalle acque di una fonte come simbolo di una conoscenza diversa e primitiva, che rimanda alle epoche più remote della civiltà: un'epoca di forme ancora mutevoli e fluide come l'acqua, popolate di metamorfosi e di esseri intermedi tra umano e divino.
Pensé que se ceñiría completamente a la locura per se, sin embargo aborda un montón de temas que indiscutiblemente están vinculados o inspirados por ésta. Principalmente amé cuando habla de cine “El cine es un vicio invencible, una droga ligera que proporciona los máximos placeres a los adictos empedernidos” …y de literatura específicamente sobre Canetti; curiosamente también estoy leyendo el libro que lo inspiró: El oficio de vivir de Pavese.
Piccolo saggio sulla saggezza delle ninfe ( prima parte). Poi discorso su fenomeno Lolita. Poi sulla finestra sul cortile di Hitchcock, John Cage. Consiglio di lettura: In Patagonia di Chatwin, romanzo di viaggio. E se l’editoria fosse un’arte?
Molt bo! Sobretot el primer assaig sobre nimfes. Me l'he de tornar a llegir, perquè hi ha moltíssima informació. També dona moltes idees per futures lectures.
El ensayo que le da nombre a libro, es una maravilla. Una interpretación del mito de Apolo y su encuentro con las ninfas, su poder especular y la posesión. El nacimiento que permiten las ninfas tan perverso (el despertar del dragón y su ojo) como divino, la invención de la medicina mediante el movimiento de la serpiente. Se pierde abruptamente el planteamiento de Calasso cuando inserta de mala manera las indagaciones de Walburg y la memoria a su investigación.
Los siguientes ensayos son mero relleno, ni siquiera retoman la investigación mitológicas. Reseñas de teatro, divagaciones de autores, nada notable.
Los conceptos del ensayo que le da título son difíciles de por sí... y luego la traducción que no ayuda. Me debo los ensayos posteriores. Creo que no era mi momento para Calasso.