Scritto nel 1808, Harusame monogatari (Racconti della pioggia di primavera) è composto di dieci racconti che spaziano dalla riproposta di eventi storici, rivissuti alla luce di un'immaginazione che accetta il fantastico e il soprannaturale come parte integrante dell'esperienza umana, a brani satirici e umoristici, a libere elaborazioni di fatti di cronaca, leggende e tradizioni. Allo stesso tempo esso si presenta come il manifesto della filosofia di vita dell'autore, rivelando il suo rifiuto di ogni forma di ipocrisia e di arrivismo, il suo gusto per la polemica, la simpatia verso personaggi ribelli ed emarginati nei quali visibilmente si identificava.
Ueda Akinari or Ueda Shūsei (上田 秋成) was a Japanese author, scholar and waka poet, and a prominent literary figure in 18th century Japan. He was an early writer in the yomihon genre and his two masterpieces, Ugetsu Monogatari ("Tales of Rain and the Moon") and Harusame Monogatari ("Tales of Spring Rain"), are central to the canon of Japanese literature.
“Cuentos de Lluvia de Primavera” (titulo bonito y poético donde los haya) es un compendio de diez cuentos publicados en 1951, años después de la muerte de su autor, Ueda Akinari, uno de los escritores más importantes y respetados de la literatura japonesa. Era un libro que conocía de oídas, pero que hasta que no lo he tenido en mi manos fisicamente no se me había ocurrido leer.
Y la verdad es que ha sido una lectura sorprendentemente interesante y que me ha gustado mucho por varios factores: en primer lugar por la, como siempre, excelente labor de la editorial Satori, la cual nos trae un volumen muy cuidado y elegante con una soberbia traducción de la mano de Carlos Rubio, especialista en historia, mitología y literatura japonesa. Él es quien escribe el magnifico e interesante prologo que acompaña al libro, y que ha sido muy esclarecedor a la hora de enfrentarse a los cuentos. Solo por él merece la pena leérselo. Sus explicaciones sobre la biografía del autor, el panorama literario y cultural del Japón de su época, y sobre los propios relatos, resultan muy ilustrativas, y permiten entenderlos mejor y comprender todo lo que esconden. Porque el libro parece fácil, pero no lo es tanto, pero a eso iremos luego. El último motivo por el que me ha gustado tanto la lectura ha sido por el propio Ueda Akinari, y no solo porque sea un excelente autor, que lo es. He salido de esa lectura sintiendo debilidad por su persona; por todas las cosas que vivió y padeció a lo largo de su vida y la fuerza de carácter que siempre demostro , y por su prosa irónica y contestataria, enfrentada a todo lo establecido en la literatura de su época.
Los diez relatos de la recopilación pueden agruparse según su naturaleza y temática, tal y como se señala la introducción. Así pues, empezamos con tres relatos de corte histórico : “La tela ensangrentada”, “Las doncellas celestiales” y “El pirata”. Les siguen dos satíricos: “El lazo de las dos vidas” y “El dios de un solo ojo”. Posteriormente viene otra triada, la de las historias idealistas: “La sonrisa de la muerta”, “Suteishi Maru” y “La tumba de Miyagi”. A estos le sigue la oveja negra ( por así decirlo) del libro, un tratado poético llamado “Enaltecimiento de la poesía”. La antología se cierta con un relato picaresco,“Hankai”, que es el más largo de todos los cuentos presentados.
Como vemos son relatos muy variopintos, con temáticas muy diferentes, en ellos no hay lugar para las repeticiones. Eso es de agradecer. Sobretodo porque, para que mentir, no empece bien con ella. Con los tres primeros cuentos, los de corte histórico, no conecte para nada. De hecho se me hicieron un poco tediosos de leer. Y no porque fueran malos, para nada. Simplemente se debió a que para entenderlos y apreciarlos creo que se necesitan buenos conocimientos de la historia y literatura nipones, de la ideología y el sentir de este pueblo y su cultura, y saber comprender las cuestiones religiosas intrínsecas en los japoneses. Conocimientos os cuales yo no tengo (ojalá que esto solo sea momentáneo). Desde luego, todos los cuentos tienen una intención que se sobrepone a lo meramente narrativo, y una carga ideológica muy fuerte que no sé entender por la falta de conocimientos culturales. Creo firmemente que esa deficiencia lastró totalmente la lectura de estos relatos. De todas formas, el cuento del pirata culto ( el tercero) que va en pos del gobernador para debatir sobre poesía clásica… sin comentarios… aunque casi lo disfruté más que los dos primeros.
Por suerte, la cosa cambio con los siete siguientes. Gracias a ellos la lectura total de la obra ha sido algo bastante satisfactorio. Incluso la narración poética, “Enaltecimiento de la poesía”, que más ensayo que cuento, me ha resultado muy agradable de leer por su brevedad y por la sencillez de su mensaje y de la forma como lo expresa el autor, que nos habla de como un mismo tema puede influir de igual forma a varios autores sin que tengan que plagiarse unos a otros porque “ Lo mejor es escribir con sinceridad aquello que emociona. Éste es precisamente el verdadero Camino de la Poesía”.
No sé si me he perdido algún factor cultural o literario a tener en cuenta en estos siete relatos, pero realmente los he disfrutado. Creo que porque son historias con las que pisaba terreno más firme o, por lo menos conocido, porque eran de temáticas que me resultaban más conocidas de lecturas anteriores: prostitutas que se suicidan por amor; reuniones de criaturas sobrenaturales; criados picaros en busca de la redención; monjes budistas de pasado y futuro disipado; amantes condenados por las negativas familiares a estar juntos… en estos cuentos hay una galería de personajes y tópicos del folclore y la literatura japonesa que me resultan muy conocidos. Pero a la vez son nuevos por como los maneja Ueda y por el sentido que busca entregar al lector con su trabajo. Sus protagonistas no son héroes tal y como los entenderemos en la cultura occidental, si actúan bien lo hacen de acuerdo a unos parámetros ideológicos y un código religioso propios de una forma de ser y entender el mundo autóctona.
Como soy una dramas de la vida, reconozco que si me tengo que quedar con dos historias serian con “La sonrisa de la muerta” y “La tumba de Miyagi”, ambas de corte romántico (aunque eso no sea, ni mucho menos, la única cuestión a tener en cuenta en su lectura y para comprenderlos).
La prosa de Ueda es pulida e incisiva, sarcástica cuando es necesario, pero capaz de enternecer al lector si es preciso. Su visión sobre las cuestiones religiosas, vitales y culturales de su época es el hilo conductor de este compendio, y precisamente simple o fácil de entender no es, para que mentir. Si no entiendes la importancia que tuvo la disputa sobre la influencia de la cultura china en Japón, o entre confucianismo y el sintoísmo, por ejemplo,te pierdes totalmente (insisto en lo útil que resulta el prefacio incial por ello) Hay que tener una serie de conocimientos y tener varias cuestiones en mente en cuenta para poder comprenderlos y saberlos disfrutar. Ese es el gran problema de este libro, que para los legos en la cultura nipona puede ser muy difícil de descifrar. Pero si se logra superar esto de alguna manera (buscando información, insistiendo con la lectura…) te encuentras con un fresco vivido y detallado del sentir histórico y cultural de un pueblo fascinante, lleno de detalles que hacen de esta lectura algo muy interesante y enriquecedor. Tengo muchas ganas de hacerme con la otra recopilación de Ueda Akinari, “Cuentos de Luna y Lluvia” más enfocados en lo sobrenatural.
Si bien no tengo los elementos culturales y de conocimiento suficientes para ir un poco más allá en la obra de Ueda Akinari, puedo decir que me gustó cómo el autor habla de hombres de pasado oscuro que consagran su vida a Buda Ami, de cómo espíritus, demonios y dioses viven más que en la mente de los japoneses. De mujeres que pierden la vida por amores, otras por un sino trágico. De cómo el autor critica los valores culturales de su tiempo y señala la mercantilización del arte y la poesía de su tiempo.
Todo esto con una prosa delicada y justa en las palabras, con historias moralizantes, otras, entretenidas y llenas de humor.
Ueda Akinari "El cangrejo", escritor japonés del siglo XVIII, utilizando recursos religiosos derivados del confucianismo, el budismo y el sintoísmo, como así mismo los insumos literarios propios del ensayo, la poesía y el cuento, todo enmarcado en el subgénero del Yomihon (Libros para leer), nos entrega 10 relatos diferentes en su estructura y extensión, que componen un interesante despliegue de historias que reproducen la expresión de opiniones e intereses que ocuparon a su autor durante su vida, los cuales Carlos Rubio, prologuista de la presente edición, los agrupa a partir de las siguientes categorías:
Tres relatos históricos: La tela ensangrentada, Las doncellas celestiales y El pirata. Dos satíricos: El lazo de dos vidas y El dios de un solo ojo. Tres idealistas: La sonrisa de la muerte, Suteishi Maru y La tumba de Miyagi. Un tratado poético: Enaltecimiento de la poesía. Un relato picaresco: Hankai
Los tres primeros, vinculados a personajes y referencias literarias históricas, supusieron una lectura mucho más pausada y detallada, debido a la gran cantidad de información a consultar en las notas explicativas, y a la interesante carga intertextual al referenciar textos tales como el Kojiki y el Kokinshu. En cuanto a los demás, constituyen relatos ágiles, entretenidos y sugerentes, que contrastan fuertemente con los anteriores. Sin embargo, todos gozan de potencialidades distintas, debido a que constituyen una perfecta oportunidad para sondear un autor, que ya al final de su vida, no escatima en poner patas arriba grandes temas y preocupaciones de su tiempo. Incluso, quizás, posibilitando ecos en el presente.
Mis favoritos: Hankai, El dios de un ojo y Lazo de dos vidas.
Un monje criminal, un encuentro de apariciones y divinidades tremendamente mágico, y un monje en estado de meditación que supone el motor de la historia.
Avevo già letto questi racconti in tutto o in parte, ma non li ricordavo molto. Sono soprattutto racconti storici di cui un paio con elementi fantastici. Sono proprio questi due che mi hanno lasciato immagini più vivide, coi loro dei e demoni. Però più in generale ho apprezzato la raccolta perché permette di entrare nel mood giapponese, in particolare del Giappone del passato. Traspare benissimo questo senso del dovere nei confronti della famiglia che è quasi schiacciante e che certamente comprime la possibilità dell'individuo di esprimersi nella vita a modo suo. Personaggi dall'aspetto così posato e umile nascondono in realtà sentimenti fortissimi che spesso diventano totalizzanti. Il senso del dovere familiare fa sopportare la sofferenza oppure porta a gesti estremi. Tutto comunque sembra scandito da un codice comportamentale rigido e preordinato. Altri elementi presenti soprattutto nei primi racconti riguardano la sempiterna rivalità fra Cina e Giappone in ambito culturale. E' una raccolta che va in crescendo perché i primi racconti sono quelli meno interessanti.
Un pirata que asalta un barco de la nobleza con el único propósito de enfrascarse en un debate sobre poesía clásica con un erudito. Bolaño antes de Bolaño.
La lettura di questa raccolta di racconti è stata un po' deludente, ma il motivo principale è la falsa aspettativa che mi ero creata per assenza di ricerca approfondita; pensavo, infatti, che si trattasse di una sorta di "seguito" di Racconti di pioggia e di luna e che dunque anche in questa raccolta il fantastico e il surreale la facessero da padroni. Invece, purtroppo, compaiono in maniera del tutto marginale e solo in alcuni racconti. Mi sono comunque piaciute alcune delle ultime storie (Il sorriso della morta, Suteishimaru, La tomba di Miyagi, ma soprattutto il picaresco ed elaborato Hankai) che hanno protagonisti dalla forte personalità e singole scene che restano bene impressi nella memoria, ma mi hanno molto annoiata i primi, di carattere storico e improntati sull'importanza della poesia e l'influenza della corte cinese su quelle giapponesi. L'edizione della Marsilio presenta utilissime note esplicative per ogni riferimento a personaggi storici, poeti e opere citate, ma la quantità di questi riferimenti, nei primi racconti, è di per sé eccessiva e rallenta moltissimo una lettura che altrimenti sarebbe rapida e scorrevole, e in ogni caso inficia la piena comprensione della storia a meno che non si sia esperti di storia e letteratura cinesi e giapponesi. Ho trovato molto interessante la velata satira alla religione buddhista (e alle sue varie "correnti"), nei confronti della quale l'autore si mostra molto oggettivo, sottolineandone gli aspetti positivi ma prendendosi anche gioco delle ipocrisie talvolta presenti; molto meno piacevole è la pedanteria che lo stesso autore assume quando parla invece di poesia e letteratura.
Los Cuentos de la luna pálida de agosto me indujeron a pensar que hay una distancia considerable entre Akinari y el resto de prosistas japoneses anteriores a Soseki y posteriores a Murasaki; esta sensación no ha cambiado con los de Lluvia y primavera. De aquí me fascina la variedad de registros : desde preceptiva literaria y discusiones religiosas en el molde del relato histórico a relatos fantásticos, pasando por la pseudo picaresca de Hankai. Me sorprende que un "filólogo" como Akinari que busca constantemente la tradición se permita ser tan juguetón con ella, no me esperaba encontrar tanta modernidad literaria aquí.
Difícil de apreciar sin estar empapado de la cultura. Tiene pinta, además, de que únicamente es verdaderamente apreciable en su lengua original. Aún así, es un interesante compendio de Historia (que no de historias. No hay relatos. Son crónicas y reflexiones. La noción de cuento que titula el libro no es la misma que la occidental).
Seleccioné esta colección por motivo de obon pues el autor fue recomendado por sus obras con temática sobrenatural en otro libro, tarde me di cuenta me equivoque de libro, más debo decir algún hecho preternatural ocurre de tanto en tanto.
Contiene 9 relatos y una especie de mini ensayo.
La tela ensangrentada: Problemas de sucesión con intrigas, hay alguna línea medio rara, pero en general es aburrido.
Las doncellas celestiales: Más sobre corte y gobernantes, sigue la aburrición.
El pirata: Un pirata que en vez de robar o cortar cuellos se la pasa preguntando sobre textos literarios, más aburrición.
El lazo de las dos vidas: Lo que un joven encuentra causa un cambio en la mentalidad de muchos.
El dios de un solo ojo: Un ingenuo joven va en busca de su destino, y encuentra algo más.
La sonrisa de la muerta: Todos los personajes tienen un poco de culpa en como termina la historia, por otro lado, siento algo así habrá pasado en aquellos años.
Suteishi Maru: Del como un tipo paga con mal el bien que recibe y a mi juicio no recibe castigo (occidentalmente hablando).
La tumba de Miyagi: Celos, envidia y poder es mala combinación, sentí pena.
Enaltecimiento del a poesía: Si alguien es fan de la poesía japonesa supongo esta muy bien, en caso contrario, es aburrido.
Hankai: mismo caso que Suteishi Maru, con esta historia hasta me enojé.
Quitando los tres primeros junto con la oda a la poesía, el resto es entretenido de leer. Eso sí, prepárense para ir al glosario a cada momento pues hay una gran cantidad de palabras no traducidas. Si eso es lo correcto o no, dependerá de cada uno.
Primo approccio con questo autore e devo dire che non mi è dispiaciuto per nulla! L'introduzione di Maria Teresa Orsi ti aiuta a capire lo stile dell'autore che nonostante cerchi di innalzare la poesia come unico vero genere letterario degno di essere esercitato rifugge come in questo caso nel genere da lui contestato e ritenuto inferiore, quello del romanzo, lasciandoci dei racconti cinici e magici allo stesso tempo. Ho dato quattro stelle invece che cinque solo perché i primi racconti sono pregni di riferimenti ad opere e avvenimenti del passato, risultando affascinanti anche se pesantucci.
Si no tienes las referencias culturales adecuadas, y no sabes cómo es la literatura japonesa clásica, puede resultar muy confuso y tedioso. Sin embargo, Akinari tuvo talento para ello; aunque me dio gracia que cometió algunos errores históricos en algunos cuentos, y qué el traductor menciona y explica. Si no sabes nada de la cultura japonesa-o muy poco-no es un buen libro para comenzar.
No ha estado mal. Como colección de relatos es un poco desigual. Muchos son trocitos de historia japonesa sin mucha trama pero con mucha descripción. El último sí tiene algo más de chicha, es prácticamente una novela corta de espaditas y es el que salva la colección.
En una línea menos fantástica que en los de luna y lluvia, el autor moraliza y entretiene, pero sobre todo enseña. Sátira, "picaresca", relatos históricos... Muy recomendable.
A couple of great stories, and some good ones, but the general flavor is that the book is an author's critical essay about japanese literature history than a real stories compendium.
All in the book is intended to understand who was he, Akinari, like the amazing preface.
But, in the end, all together makes a book that could be perfect to a oriental literature student than a oriental entertaining lover.