Una historia sobre el poder narcótico del deseo y las dificultades de enfrentarse al abandono
Antes de cumplir quince años, Sandra Martos descubre su inclinación sexual y asiste a la separación de sus padres; dos circunstancias que la harán sentirse en desventaja y en desacuerdo con el mundo que la rodea hasta que, en unos campamentos, conoce a Isa, una monitora que le abrirá las puertas de la vida. Desde ese momento, Sandra, necesitada de referentes en los que apoyar su incertidumbre, entrará en conflicto con sus orígenes y buscará respuestas y cobijo fuera de la en la amistad, pero también
en el cine y en los libros, únicos lugares donde la desolación y el desamor pueden resultar hermosos.
Su vida da un vuelco cuando conoce a Jimena, una chica de familia burguesa que incendia su mundo, le enseña el rostro grácil y despreocupado de vivir, muy alejado del ambiente en el que Sandra ha crecido, y con quien descubre el poder magnético del deseo y del amor, así como el miedo a perderlos.
Una novela intensa, punzante y tremendamente humana que nos alumbra sobre el dolor de la infancia, la pérdida de la amistad y la erosión del amor.
Unos personajes trazados de forma magistral, con todas sus dudas y ambivalencias, con esa dualidad que lo recorre todo: una Barcelona de dos caras, como la protagonista, como el tiempo que pasa e invertimos jugando al cara o cruz. Presente y pasado, melancolía y proyección, uso o abuso, ego o egoísmo.
Ha sido una lectura que se quedará seguramente conmigo. Por la construcción de una historia que fluye con la emoción de lo real, la prosa siempre envolvente y cuidada, la agilidad de la narración y la estructura soberbia que hace del final el principio. Una protagonista reconocible y en la que reconocerse, un verso suelto que hará que quiera descubrir otros poemas hechos por el mismo autor, con el mismo trazo.
Novela larga, realista, a ratos barojiana (ocurren muchas cosas, a veces atropelladamente), pero con unos personajes dibujados con maestría. Importa poco el argumento cuando los personajes son tan vívidos y las observaciones del autor tan acertadas. Lectura recomendable. Me quedo con ganas de leer más de Use Lahoz.