El presente volumen es la primera publicación recopilatorio de poesía de Abel Azcona. Las crías cantaron al hambre se escribe a modo de homenaje, reescritura y reinterpretación íntima de la obra poética de Leopoldo María Panero. «La poesía que el lector va a encontrar en este libro no se aparta mucho del Azcona brutal y descarnado. El sexo ―y todo el campo semántico que a su alrededor crece― es una vez más arma y herida. El autor no olvida nunca que nació de un semen desconocido y que actos como ese, coitos sin rostro, lujurias que ocultan el amor, son una de las piedras angulares de nuestra vida.» Del prólogo de Luisgé Martín
Gran título, bellísima imagen de cubierta y hermosísima edición. Lamentablemente, salvo un par de momentos luminosos o reveladores, la colección resulta repetitiva en sí misma, repetitiva respecto de Panero y repetitiva respecto de una estética ya muy vista y manoseada: la vida putrefacta, la maldición de nacer, un mundo de mierda y la pretendida redención a través de un sexo descarnado, repleto de semen y vergas y demás.
Hay dos temas fundamentales, quizá, la madre y el sexo, ambos desperdiciados, sin mayor profundidad. El material no se mueve, no fluye; por el contrario, estamos ante una serie de viñetas fijas ya muy vistas.
que xulissim i dsp d saber tota la seva historia acabar dentrar al seu món llegint el poemari uau genial aneu tots a la panera de lleida a veure la seva expo es una locura