La Epopeya Babilónica de Gilgamesh es un libro fragmentario, escrito en caracteres cuneiformes, es de hecho el libro más antiguo que he leído hasta la fecha. Incluso es más antiguo que la Biblia. Y, al parecer, el texto sagrado más famoso de occidente tomó prestado algunas narraciones de esta Epopeya del oriente, como por ejemplo: el Mito del "Diluvio Universal" y aquel enigmático personaje de Noé, que en esta Epopeya, viene caracterizado por Uta Napisti, un viejo sabio que conservó la vida por haber escuchado el plan de los Annunaki de destruir a los mortales debido al alboroto que éstos hacían en la tierra ya que no dejaban descansar a los dioses. Esto recuerda un poco a la "Ataraxia", aquella especie de sopor en la que también estaban sumidos los dioses griegos. En fin, un libro más que entretenido, que alberga saberes arcanos y remotísimos como lo son las propias tablillas de arcilla en las que fue escrito. La trama, si aprendemos a leer entre líneas, es también una suerte de persecución de la apoteosis o de la inmortalidad. Los pasajes son maravillosos y fabulosos, tampoco están exentos de un marcado erotismo, mis favoritos pertenecen a las tablillas V, VI y IX: LA MUERTE DEL OGRO, ISTAR Y EL TORO y EN BUSCA DE LA VIDA, en este último, donde el Rey Gilgamesh debe atravesar un túnel subterráneo y enfrentarse a una pareja de hombres-escorpiones para poder salir de la "Tierra Conocida" y llegar a través de un sinuoso y arduo pasadizo a una extraña tierra que queda más allá de las Fronteras, más allá de las Murallas de los Reinos y de la Tierra misma, para así lograr obtener la planta que le dará la inmortalidad, está muy acorde con la concepción antigua de la tierra plana que los griegos también concebían y que incluso señalaban, aunque vía marítima, con el nombre de "Columnas de Hércules" héroe griego que, ciertamente, no deja de ser, en cierta forma, otro avatar del Rey de Uruk. GILGAMESH