Johann Sebastian Bach dejó una biblioteca de poco más de ochenta libros entre los que se contaban títulos de teología y espiritualidad—o al menos así lo certifica el inventario efectuado a su muerte—, y que constituyeron, cabe imaginar que junto a otros textos, un espacio de intimidad cotidiana y de reflexión. Contemporáneo de Newton y Leibniz, su música fue creada en un momento crucial del ideario de Occidente, y así lo refleja su inaudita capacidad de absorber las propuestas procedentes de la Razón y el espíritu y transformarlas en un arte de insólita penetración intelectual y humana. Quién fue el lector de esas obras, su situación en Leipzig—la ciudad que sería su último destino—, qué papel tenían los músicos de entonces, quiénes le rodearon, por qué tomó ciertas decisiones, cómo influyó en su carácter la presencia de la muerte, cómo afrontó los conceptos de tiempo y eternidad, cuáles fueron sus temores de índole económica son, entre otras, cuestiones que toman cuerpo en este libro. Una aproximación fascinante, de la mano de Ramón Andrés, estudioso, lector y músico apasionado, al universo de uno de los mayores pilares de la cultura occidental.
Ramón Andrés (Pamplona, 1955) es ensayista, pensador y poeta. Gracias, además, a su formación musical ha escrito libros como el Diccionario de instrumentos musicales. Desde la Antigüedad a J. S. Bach [prólogo de sir John Eliot Gardiner] (1995/2001/2009), W. A. Mozart (2003/2006), Johann Sebastian Bach. Los días, las ideas y los libros (2005/2006/2014; Premio Ciudad de Barcelona 2006), El oyente infinito. Reflexiones y sentencias sobre música. De Nietzsche a nuestros días (2007), El mundo en el oído. El nacimiento de la música en la cultura (2008/2014), Diccionario de música, mitología, magia y religión (seleccionado por El País como mejor ensayo de 2012/2014), El luthier de Delft. Música, pintura y ciencia en tiempos de Vermeer y Spinoza (seleccionado por El Periódico como mejor ensayo de 2013/2014) y Pensar y no caer (2016). Pertenecen a un terreno literario y ensayístico: Tiempo y caída. Temas de la poesía barroca [2 vols.] (1994), Historia del suicidio en Occidente (2003), estudio ampliado y editado bajo el título: "Semper dolens". Historia del suicidio en Occidente (2015) y No sufrir compañía. Escritos místicos sobre el silencio (siglos XVI y XVII) (2010/2015). Entre los libros de poemas cabe citar La línea de las cosas (1994; Premio Ciudad de Córdoba-Hiperión), La amplitud del límite (2000) y su reciente Poesía reunida y aforismos (2016), donde ofrece su nuevo poemario titulado Siempre génesis. Hay que destacar que Ramón Andrés es autor de un libro de aforismos anterior también muy bien acogido por la crítica y los lectores: Los extremos (2011).
Como editor ha publicado a Gabriel Bocángel (Sonetos completos, 1986), Diego de Torres Villarroel (A la cola del mundo, 2004) y a Juan Eusebio Nieremberg (Oculta filosofía. Razones de la música en el hombre y la naturaleza, 2004). Se debe mencionar, a su vez, la Antología poética del romanticismo español (1987). Ha traducido a escritores muy diversos, como Dylan Thomas (Bajo el bosque lácteo, 1997), Jean de La Bruyère (Los caracteres, 2004) y Charles Burney (Un viaje musical por Francia e Italia, 2014). Algunos de sus escritos, a modo de ensayos, han formado parte de catálogos de arte, literatura y música, caso de Los luthiers españoles (1988), Visiones del Quijote (2005) y su reciente trabajo, "¿Del mundo, o del cielo? Música y melancolía en la Edad de Oro", para el catálogo de la exposición "Península melancólica" que será editado por Turner (2015).
Entre 1974 y 1983 ejerció su primera actividad profesional como cantante, centrado en el repertorio medieval y renacentista, con instrumentos antiguos. Actuó en importantes festivales de España y Francia, y en 1981, patrocinado por el Ministerio Español de Asuntos Exteriores, dio conciertos en ciudades como París, Copenhague, Londres, Múnich, Viena y Nápoles, entre otras. Asimismo, en 1983 creó un departamento pionero de música antigua en una escuela musical de Barcelona, donde impartieron clases maestros como Bob van Asperen, Robert Clancy y Hopkinson Smith.
Lector en la Universidad de Nápoles en los años 1988 y 1989, ha sido asesor, colaborador y director de numerosos proyectos editoriales, a menudo relacionados con la divulgación musical y literaria. En 2002 comenzó a dirigir la colección De música, de editorial Paidós. Coordinador del consejo editorial de la revista de música antigua Goldberg (2004-2007), fue miembro fundador de Archipiélago. Cuadernos de crítica de la cultura (1987-2009), en cuyas páginas también escribía. Ha publicado en revistas como Humanitas, Ínsula, Nexus, Pasajes y Revista Musical Catalan, y sus artículos han aparecido en periódicos como La Vanguardia, El Periódico de Cataluña, El Independiente y El Mundo. Actualmente, publica artículos de opinión en El País. Es llamado para participar en seminarios, conferencias y lecturas, toda vez que colabora en tareas de investigación y transferencia de conocimiento en universidades; principalmente, en la Universitat de Barcelona con el Grupo de Investiga
4.5. Escanciando, en cada sentencia, cita y alusión, una generosa dosis de amor por la música y la cultura (en toda su extensión), Ramón Andres ha iluminado de modo accesible y didactico una suerte de profundización humanistica a la figura de Bach (y allegados). Lo que más sorprende es la narrativa grácil y agraciada con la que transporta al lector.
La idea es simple y, al principio, incluso puede subestimarse. Quién busque un estudio musicologico al uso, se sentirá decepcionado. Quién busque una introducción a Bach y carezca de melomanía y bagaje cultural multidisciplinar tendrá que optar entre la denigración de este ensayo (alguna crítica aquí leída deambula por este derrotero) o replantear su itinerario sapiencial. No apto para mentes estandarizadas típicas del positivismo histórico y académico.
La poliédrica fusión de historia, biografía, arte, teología, filosofía, mística y musicología es, y debería ser, la norma en los ensayos referentes a acontecimientos históricos, personalidades y artefactos culturales. Lamentablemente no es el caso. Eso es lo que hace que una obra que, por momentos, esgrime un saber divulgativo minimalista en muchas cuestiones (Lutero, Tauler, Leibniz...) haya acabado convirtiéndose en una experiencia de súbito crecimiento. Y eso que no se trata de una obra pretenciosa y ambiciosa.
El anexo final, un cofre repleto de estímulos y anotaciones, aporta un extra de sabor.
Esta obra es muy interesante porque en vez de seguir la linealidad de una vida, lo que hace Ramón Andrés es reconstruir la vida intelectual del músico alemán. Para empezar reflexiona en torno a los libros y la importancia que las bibliotecas personales habían adquirido para el momento en el que vivió Bach, después, partiendo del testamento y de algunas cartas y evidencia en la música misma, reconstruye el pensamiento y plantea qué obras pudo haber leído y qué ideas compartió con sus contemporáneos. Una biografía intelectual que se disfruta mucho.
Tiene una erudición impresionante. El conocimiento de la cultura europea del siglo XVI y XVII es extraordinario.
Quizá es demasiado técnico para el gran público, debes conocer mucho el mundo musical, la biografía de Bach, la historia del luteranismo y la filosofía moderna. No es un libro para iniciarse en Bach.
En este ensayo sobre J. S. Bach Ramón Andrés parte del inventario detallado que se hace a la muerte del músico de sus pertenencias; una práctica habitual para deducir los capitales (o las deudas) que heredarán los familiares. Especialmente, se centra Andrés en la biblioteca: ochenta volúmenes, para la época, una cantidad considerable de libros de todo tipo. De ese catálogo el musicólogo va deduciendo una suerte de biografía intelectual del compositor alemán que encadena en cinco apartados: científicos, filosóficos, poéticos, religiosos y, final y ampliamente, musicológicos en una relación exhaustiva de interacciones y conjeturas acerca de los compositores que pudieron influir en el genio de Eisenach, inspiraciones, composiciones cruzadas, préstamos, copias, plagios, etcétera. · La erudición de Andrés es prodigiosa. Leerlo, un verdadero placer y un aprendizaje continuo. · De los cinco temas en que se podría dividir el texto, los tres primeros: científicos, filosóficos, poéticos, componen una fiesta de primer orden, maravillosa: datos y escenarios históricos, referencias, conexiones, momentos críticos, relaciones... Me han impresionado sobre todo las teorías matemáticas aplicadas a la música, las alusiones a Leibniz y a los poetas y los textos líricos que sirvieron para motetes, misas y demás. Como digo, una fiesta. · Si todo lo anterior resulta certero y plausible, la parte acerca de las creencias o concepciones religiosas de Bach, desde mi punto de vista, resultan especulativas en exceso, aunque no dejan de ser muy interesantes las descripciones del luteranismo y el culto y las praxis protestantes. · Menor interés despierta la parte final, a menos que uno sea un entendido, no solo en Bach, sino en la música barroca, los estilos anteriores e, incluso, los que vienen después. Toda esta parte es de una amplitud apabullante, sólo al alcance de muy pocos especialistas capaces de reconocer la infinidad de obras que se mencionan y se cotejan entre sí. Muy lejos, esta parte, del lector medio, pero necesaria sin duda para redondear una obra sobresaliente.
No li poso el 5 perquè un tros cap al mig del llibre es fa molt pesat amb les suposicions del que hi hauria hagut d'haver a la biblioteca de Bach. Tot i així és un bon llibre per entrar a l'univers intel·lectual de Bach.
Molt interessant la part de jocs musicals i numerologia.