Una colección de historias que le pondrá los pelos de punta o le hará sonreír. En cualquier caso, una forma entretenida de conocer los miedos y supersticiones que, en mayor o menor grado, todos compartimos.
Las historias fantásticas nos acompañan desde el principio de los tiempos, relatadas al calor de la hoguera y transmitidas de generación en generación. Son fábulas destinadas a entretener, asustar o sorprender, dirigidas sobre a todo a los más jóvenes y generalmente con no vayas por ese camino, no llegues tarde a casa, no hables con desconocidos.
En la actualidad y sobre todo gracias a las nuevas tecnologías, estas narraciones se conocen como «leyendas urbanas» y han pasado a formar parte del inconsciente colectivo. Inquietantes, macabras, divertidas o directamente increíbles, circulan por Internet, llegan a nuestros buzones de correo electrónico y a nuestros teléfonos móviles ¿Quién no ha oído hablar de la misteriosa chica de la curva o de los cocodrilos que viven en las alcantarillas de Nueva York? ¿Y qué hay de la célebre historia de Ricky Martin, el perro y la mermelada? Todas ellas y más están en este volumen, que incorpora también las leyendas de más reciente creació Pandilla Sangre, la sonrisa del payaso, la burundanga...
Sinceramente, es una lectura que no me ha aportado prácticamente nada. Vi este libro en la biblioteca y lo cogí porque siempre he sentido interés por el tema de las leyendas urbanas y pensé que esta obra las iba a analizar de un modo que me intrigaría, pero no ha sido así.
Mi edición tenía 170 páginas, muchas de las cuales incluían fotos, así que en verdad las páginas de lectura eran menos. Su estructura es algo caótica, pero no en el sentido de que se mezclen temas, sino que el autor se centra en una leyenda en concreto y te mezcla sucesos reales con extractos de artículos periodísticos y con historias fantasiosas que representan a la leyenda de la que se está hablando. Cada lector tendrá sus preferencias, pero yo creo que lo mejor hubiera sido seguir un esquema y que no se presentaran los detalles de cada leyenda de un modo tan aleatorio.
Como dije, en temática sí están organizadas. Se habla de manera separa de aquellas relacionadas con las carreteras, luego con la salud, con Halloween, etc. Personalmente, creo que las leyendas urbanas pueden dar mucho juego y lo interesante es hablar de ellas de un modo que te generen un poco de miedo o intriga, pero este libro para mí no lo hace así.
La narración es fría, no sentí casi nada mientras leía, conocía muchas de las leyendas y me pareció que el autor hablaba de ellas como simples anécdotas y no como historias que en ocasiones han logrado dejar huella en la sociedad. Lo más curioso que vi en esta lectura fueron los extractos de noticias reales, ya que me sorprendió lo desequilibradas que están algunas personas y cómo sus actos pueden llegar a ser más crueles que algunos que son descritos en leyendas que ya de por sí se consideran terroríficas.
En resumen, una lectura para pasar el rato y poco más.
Mmmmm... la verdad, esperaba más. La mayoría de las leyendas urbanas presentadas acá son las clásicas, aunque en algunos casos la inclusión de extractos periodísticos si aportó algo diferente.
Creo que parte de mi indiferencia por este libro es la narración, absolutamente fría y sin ningún tipo de emoción.
El libro más completo sobre las leyendas urbanas que seguramente has escuchado en algún momento de tu vida. De las que no conocía había de todo algunas me dieron asco y otras me parecieron muy espeluznantes.