Yo, personaes el segundo título de la serie de Filosofía visual para niños de Wonder Ponder. Es un libro-juego presentado en una caja que invita a lectores de ocho años en adelante (¡y también a adultos!) a pensar sobre dos grandes «¿Quién soy?» y «¿Qué soy?» de un modo que es a la vez serio y seriamente divertido. Wonder Ponder acerca a sus lectores a algunas de las grandes preguntas de la filosofía de forma divertida y atractiva. Escenas curiosas y preguntas intrigantes invitan a la reflexión y al diálogo, estimulando el desarrollo de un pensamiento propio y facilitando la construcción de un mapa visual y conceptual del tema abordado en cada título. Las cajas de Wonder Ponder están diseñadas para mirarlas, leerlas y pensar sobre ellas a solas o en compañía y contextos familiares, lúdicos o educativos.
En colaboración con Babelio y Wonder Ponder. ¡Gracias por el ejemplar!
No sabía que esperarme con esto, la verdad. No lo elegí yo, si no mis tíos, ya que está destinado para niños, así que lo disfrutará más mi primo pequeño. Digamos que es una especie de juego de 20 cartas igual de grandes que mi mano, que se pueden utilizar de distintas maneras: Como un libro, formando tu propia historia de robots y humanos. Como un juego de mesa, sacando cartas y jugando con más personas de la familia. Creando tus propias historias. Cada carta tiene una ilustración, y detrás entre 5 y 8 preguntas sobre ella y tú mismo. Incluye, además, tres cartas personalizables para crear tu propia escena.
La primera cosa que hay que tener en cuenta, es que es para niños mayores de 8 años. Sin embargo, si adaptamos un poco las preguntas, u omitimos algunas, puede que un niño de edad inferior, junto a sus padres, también pueda disfrutarlo. Hay preguntas como: "¿Qué recuerdos tienes de cuando eras más pequeño?", que para un niño de 8 años en adelante puede ser reflexiva, pero para un niño de, por ejemplo, 4 años no. Pero podemos adaptarla a: "¿Qué recuerdo tienes en mente?", haciendo que piensen en algo que recuerden del pasado.
Una cosa que me ha llamado bastante la atención, es que en la caja pone: "Filosofía visual para niños", sin embargo, a mí también me han hecho plantearme un poco las cosas actuales de hoy en día. Creo que sería una buena opción también para los adultos que acompañan en los juegos a los más pequeños. Reflexionar con ellos puede ser una experiencia muy enriquecedora. Como entrenadora deportiva de niños, puedo decir que ellos tienen muchas veces explicaciones muy lógicas de las cosas, y que nosotros como adultos nunca nos hemos parado a pensar.
En conclusión, creo que es una cajita con mucha diversidad, que puedes usar de muchas maneras distintas, sin llegar a cansarte de ella por la amplia variedad de opciones que hay. Es un juego para reflexionar sobre nosotros mismos, el mundo que nos rodea y nos hace pensar en cosas que nunca hubiéramos pensado antes.
Ideal para lanzar preguntas a niños y mayores, porque las preguntas filosóficas nos alcanzan a todos por igual y hay cosas para las que no hay una única respuesta.